PLANETA CANARIO
Las desavenencias internas en Ciudadanos (Cs) de Santa Cruz de Tenerife tienen un nuevo episodio: una sentencia judicial que condena al partido a readmitir a la concejala de Seguridad, Promoción Económica y Medio Ambiente del consistorio chicharrero, Evelyn Alonso -hasta ahora tránsfuga- como afiliada y declara nula su expulsión. Se trata de una de las dos concejalas de la formación naranja gracias a la cual CC-PNC recuperó el pasado año el poder en la capital tinerfeña, tras 12 fríos meses en la oposición, merced a una moción de censura contra Patricia Hernández (PSOE) con el PP y la referida edil.
Cs gobernaba con el PSOE, pero tanto Zambudio como Lazcano fueron expulsados del partido alegando sus dirigentes en ese momento que habían desobedecido las directrices y que debieron haber permitido que gobernara CC-PNC, y no el PSOE, que se hizo con la alcaldía, en este feudo histórico de Coalición Canaria, con apoyo externo de Unidas Podemos. Eso motivó que CC y PP tacharan de tránsfugas a los dos ediles de Cs.
Pero meses después Cs cambió de idea y aceptó como bueno el pacto con el PSOE, readmitiendo a Lazcano, mientras que Zambudio pleitó en los tribunales, aunque finalmente también llegaría a un acuerdo con su partido.
Alonso tomó posesión el verano del pasado año como concejala en sustitución de Ramón Lazcano, que dimitió como edil de Urbanismo y dejó su acta por desavenencias con el PSOE y con su otra compañera de partido Matilde Zambudio.
Ese cambio fue determinante, porque la nueva edil participó en una moción de censura -gestada en pleno confinamiento por la covid-19- y permitió el regreso de CC y del acalde José Manuel Bermúdez al poder chicharrero. Acababa así el cambio político en Santa Cruz, apenas un paréntesis de un año en que CC estuvo en la oposición, tras 40 años gobernando sin parar, pero donde sigue ganando elecciones pese a que su anterior líder, MIguel Zerolo y otros exconcejales, fueron condenados a prisión por los casos Las Teresitas y Mamotrero.
Cs ya no tenía los mismos dirigentes que hacía un año, y ahora Evelyn Alonso era la que desobedecía las directrices por pactar con CC y romper el pacto de gobierno con Cs. Nunca hubo acuerdo para su readmisión, por lo que, como tránsfuga, adquirió la condición de no adscrita, y no podía cobrar sueldo, solo dietas.
Y la oposición echó en cara a CC y PP el que aceptaran gobernar con una tránsfuga a pesar de lo que ambos partidos habían detestado este fenómeno cuando gobernaba Patricia Hernández, atribuyéndole esa condición a Lazcano y Zambudio, que pactaron con el PSOE alegando la regeneración política tras cuatro décadas de gobiernos liderados por Coalición Canaria.
En medio de esta polémica, el secretario municipal concluyó hace unos meses que la edil Alonso no podía ocupar cargos en el gobierno chicharrero, porque una nueva sentencia sobre un caso de transfuguismo en Valencia cambiaba la interpretación de la ley en estos casos, aunque ofreció como salida jurídica una declaración de lesividad para los intereses municipales.
CC y PP presentaron otros informes según los cuales la sentencia es posterior al nombramiento de Evelyn como responsable de las áreas que lleva en el Ayuntamiento y que no se tiene por qué aplicar a todos los casos de forma automática.
Alonso recurrió su expulsión en los tribunales, que recientemente ya habían suspendido de forma cautelar la decisión de su partido, lo que ha permitido que recupere sus derechos, incluyendo el de cobrar un sueldo y tener responsabilidades en cualquiera de los organismos municipales. Ahora ha ganado la batalla con esta sentencia del Juzgado de Primera Instancia numero 6 de Santa Cruz de Tenerife, que es recurrible. En resumen, Alonso vuelve a ser de Ciudadanos con plenos derechos como militante y cargo público.
Pero el culebrón no ha terminado aquí, porque Cs, en una especie de ciclo de eterno retorno, ya hace semanas que la ha apercibido de que las directrices siguen siendo no gobernar con CC, aunque la concejala no piensa obedecer, por lo que se puede dar la circunstancia de que el partido naranja la intente expulsar de nuevo, esta vez con la lección aprendida de la anterior en cuanto al procedimiento correcto.
Alonso ganó este litigio argumentando que el acuerdo de expulsión adoptado por un comité permanente de Cs el 3 de julio de 2020 vulneraba sus derechos de asociación y participación política “toda vez que se prescindió de todo trámite contradictorio y se adoptó por órgano incompetente, omitiendo toda motivación y fase de impugnación de acuerdos y protección de los derechos fundamentales”.
En la sentencia conocida este jueves, 15 de abril, y sobre la que cabe recurso de apelación, se anula el acuerdo del comité permanente y los oficios enviados por Cs al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife comunicando la expulsión. Además, el Juzgado condena a costas a la formación política que más ha dado que hablar en el consistorio chicharrero en los últimos tiempos. Cómo acabará este culebrón en Cs no se sabe muy bien, pero Bermúdez parece tener bien atado -y bien empuñado- el bastón de mando de aquí al final del mandato.
