VICENTE PÉREZ
El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ha dejado al menos tres fallecidos y varios contagios confirmados, llegó la madrugada de este domingo a Tenerife para llevar a cabo una compleja operación de evacuación internacional, con 23 países involucrados, para su desembarco y posterior repatriación en avión, gracias a un amplio despliegue sanitario y policial.
El buque ha quedado fondeado en el interior de la instalación portuaria, sin atracar en muelle, para iniciar a lo largo del día el desembarco escalonado de pasajeros y tripulantes.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha confirmado que el desembarco y la salida en avión de todos los cruceristas no terminará hasta el lunes por la tarde, ya que la última aeronave para las repatriaciones, procedente de Australia, aterrizará en el aeropuerto del Sur a las 19 horas del día 11.
La operación está coordinada por los ministerios de Sanidad e Interior junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo director general, Tedros Adhanom, se encuentra en Granadilla siguiendo los acontecimientos junto a Mónica García, Fernando Grande-Marlaska, ministro de Sanidad, y Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial. También participan en el operativo el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades y distintos gobiernos europeos.
Los pasajeros serán trasladados en pequeñas embarcaciones (tipo zodiac) hasta tierra y, desde allí, en guaguas directamente al aeropuerto de Tenerife Sur para embarcar en vuelos organizados por sus respectivos países.Los primeros evacuados serán los 14 ciudadanos españoles que están a abordo del barco, que viajarán en un avión militar hacia Madrid para someterse a una cuarentena en un hospital del Ministerio de Defensa.
Después comenzarán las salidas de pasajeros de Países Bajos, Alemania, Bélgica, Grecia y otras nacionalidades, hasta un total de 23. No será hasta el lunes por la tarde cuando en que un vuelo especial traslade a los ciudadanos australianos y neozelandeses, que serán los últimos en salir del barco y de la isla.
El Gobierno holandés, país del que tiene bandera el crucero, incluso ha anunciado un avión escoba para recoger a quienes no hayan podido salir en las primeras rotaciones.
El brote, de una variante del hantavirus conocida como virus de los Andes, la única transmisible entre humanos, se originó durante una expedición turística por zonas australes de Argentina y Chile. Las investigaciones apuntan a que algunos pasajeros pudieron entrar en contacto con el denominado ratón colilargo patagónico, principal reservorio natural del virus.
Durante la travesía murieron tres personas y varios pasajeros tuvieron que ser evacuados en distintos puntos del recorrido. Entre los afectados figura también el médico del barco, trasladado en estado grave a Países Bajos. Además, 30 pasajeros desembarcaron previamente en la isla de Santa Elena antes de conocerse la magnitud de la crisis sanitaria, lo que obligó posteriormente a activar rastreos internacionales de contactos.
La llegada del barco a Canarias provocó durante las últimas horas una fuerte confrontación política entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo estatal.
El presidente autonómico, Fernando Clavijo, trató de impedir el fondeo del buque si la operación no se completaba este domingo, alegando riesgos sanitarios. Incluso indicó que había dado «instrucciones» al presidente de la Autoridad Portuaria para que no se permitiera que fondeara si su estancia se prolongaba hasta el lunes.
Finalmente, el Ministerio de Transportes, a través de la Dirección General de la Marina Mercante, impuso mediante resolución oficial la acogida del crucero en Granadilla por razones humanitarias, logísticas y meteorológicas. El Gobierno estatal alega que no existe riesgo real para la población canaria.
La ministra de Sanidad, Mónica García, califica el operativo como “un éxito” pese a las dificultades diplomáticas y logísticas acumuladas durante la última semana.
Una parte de la tripulación permanecerá a bordo para retomar el rumbo hacia Países Bajos, donde será sometido a un proceso integral de desinfección..
