PLAENTA CANARIO
La secretaria de Estado de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, ha confirmado en rueda de prensa que el crucero afectado MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, fondeará finalmente en el interior del puerto de Puerto de Granadilla este domingo 10 a las 12 horas, en el punto que han determinado conjuntamente la Autoridad Portuaria y la Capitanía Marítima “como el lugar más seguro” para desarrollar toda la operación de desembarco y evacuación de pasajeros.
Barcones explicó que se han sucedido reuniones “tanto en el ámbito internacional como nacional” para concretar todos los detalles del dispositivo, especialmente los relacionados con la operativa marítima y aeroportuaria.
Según detalló, el desembarco no se realizará mediante atraque convencional, sino a través de embarcaciones zodiac que trasladarán a pequeños grupos de pasajeros desde el barco hasta tierra, según esté su avión ya preparado en el aeropuerto del Sur de Tenerife.
Precisó que estas embarcaciones serán inicialmente aportadas por el armador del buque. La operación se coordina entre la Capitanía Marítima, la Autoridad Portuaria, la naviera y la naviera holandesa Oceanwide Expeditions, “para que esté todo perfectamente engrasado”.
El protocolo previsto contempla que los pasajeros únicamente abandonarán el barco cuando el avión asignado a cada grupo esté completamente listo para despegar. “Solo en ese momento se va a empezar a bajar a la gente del barco”, explicó Barcones. Eso significa, según detalló, que el repostaje, los preparativos técnicos y la apertura de puertas de la aeronave deberán estar concluidos antes de iniciar cada traslado.
Una vez en tierra, los pasajeros serán conducidos directamente en autobuses hasta el aeropuerto, donde accederán a la pista para embarcar de forma inmediata en sus respectivos vuelos internacionales.
La responsable estatal subrayó que se trata de personas “asintomáticas” y que todo el dispositivo se realizará siguiendo “todos los protocolos sanitarios que se están estableciendo a nivel internacional y nacional”.
La secretaria de Estado reconoció que se trata de una operación “con mucha complejidad” debido al elevado número de países implicados, aunque sostuvo que el procedimiento es “en el fondo sencillo”, basado en coordinar cada desembarco con la disponibilidad exacta de los aviones.
En paralelo, el Gobierno de España mantiene negociaciones con Países Bajos, nación bajo cuya bandera navega el crucero, para que el barco abandone Canarias inmediatamente después de completar la evacuación de pasajeros y parte de la tripulación.
Barcones señaló que el Ejecutivo español defiende que, de los 61 tripulantes actuales, permanezcan únicamente 30 a bordo, cifra que, según el armador, permite operar el barco con seguridad.
“Estamos muy cerca de que sea materializada” esa solución, afirmó Barcones, quien añadió que ya se trabaja en resolver cuestiones relativas al repostaje y al avituallamiento para facilitar que el buque prosiga su travesía hacia Países Bajos una vez concluida toda la operación en Tenerife.
En el plano internacional, España ya ha trasladado al mecanismo europeo de protección civil una nueva solicitud formal que incluye peticiones de repatriación por nacionalidades, aviones medicalizados y equipos de protección médica.
Según detalló la secretaria de Estado, cinco países ya han mostrado disposición a enviar medios aéreos para evacuar a sus ciudadanos.
Entre ellos figuran Alemania, Francia, Grecia y Países Bajos, mientras que se estudia una posible operación conjunta entre Francia y Turquía.
Además, Bélgica, Irlanda, Alemania y Suecia han comunicado que aceptarán a sus nacionales, aunque sin disponer por ahora de aeronaves propias, por lo que podrían intervenir aviones del sistema europeo RescEU.
