El día 30 de mayo en La Laguna se celebra el decimosexto acto de crueldad, contra vacas y bueyes, patrocinado por el insensible Gobierno de Canarias. Con este acto inhumano pretenden que el alma de los canarios tiene que identificarse con hacer sufrir a animales inocentes. Reniego desde lo más profundo de mi alma indignada de que mi carácter isleño tenga que ver con esta salvajada, patrocinada con el dinero de todos los canarios. Para el divertimento de una manada de brutos, les someten a sufrimientos psíquicos, emocionales y mentales. El ejercicio forzado e intenso, brusco y violento, provocan patologías articulares, sufren de una manera importante sus terminaciones nerviosas, sensibles a los movimientos y rotaciones de las articulaciones, soportan una enorme fuerza de comprensión y producen al animal un dolor intenso, con el consiguiente dolor y sufrimiento animal.
Pero a este público ignorante esto le da igual. Las vacas y bueyes jadean con la lengua fuera, indicio de aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, babean y producen espuma por la boca. Son reacios a avanzar, se salen de la pista con intentos claros de huida provocados por la fatiga y el miedo.
La determinación de ciertos parámetros sanguíneos en estos animales, como los marcadores de estrés (ACTH, Cortisol y Betaendorfinas), y marcadores de la función muscular (CK, LDH, AST), y las alteraciones de sus gasometrías (medición de gases en sangre) y del pH sanguíneo, así como los controles antidopaje una vez terminadas las pruebas de arrastre, demostrarían que existe sufrimiento.
En resumen, la excesiva actividad metabólica, una inadecuada oxigenación de los tejidos y la acumulación de cantidades excesivas de ácidos orgánicos (pirúvico, láctico, acético…) debido a la incapacidad de eliminarlos por vías oxidativas (utilización de oxígeno), provocarán un descenso del pH, lo que se conoce como acidosis metabólica, que es un parámetro inequívoco de sufrimiento en estos animales, ya que se produce un drástico desequilibrio metabólico celular y en consecuencia de la función corporal.
Los lectores pueden encontrar estos datos que he mencionado en el informe que ha hecho la asociación Avatma compuesta por más de 500 veterinarios.
Por todo lo expuesto anteriormente, consideramos que las prácticas a las que se ven sometidos estos animales en las pruebas de tiro y arrastre de piedra les infiere maltrato físico y emocional, que les provoca dolor y angustia injustificada, y un importante desgaste físico, incompatible con la preservación del bienestar animal, que incumpliría por tanto, la ley de protección de los animales. Está prohibido maltratar a los animales o someterlos a cualquier práctica que les pueda producir sufrimiento o daños y angustia injustificados.
Dicen que estas actividades de la gente de campo que los de la ciudad no las entienden. ¡Bendita sea esta incomprensión! Alegan que les estamos apartado de la naturaleza, ¿cuál: la salvaje e inhumana? ¿Dónde tengo que firmar? Si eso es el mundo rural, habrá que estar lo más lejos posible. Pero sé que la mayoría de las personas que habitan nuestro mundo rural denosta estas actividades.
El futuro es de la civilización humana y compasiva. Tarde o temprano será de ellos. Mi mujer siempre me dice que quien no trata bien a los animales no puede ser buena persona. Exacto.
