VICENTE PÉREZ
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil (de IR-Verdes), ordenará el cierre de la actividad del polígono industrial de La Campana, donde hay unas 270 empresas, si el Cabildo de Tenerife ( gobiernado por PSOE y Ciudadanos) no colabora con el municipio para buscar una solución temporal, primero, y definitiva, después, a los vertidos de aguas fecales al mar en la zona de Bocacangrejo, que han obligado a prohibir el baño en este litoral y las playas de la Nea y Radazul. Unos derrames fétidos debidos a la rotura de un pozo en Costanera al que el gobierno del alcalde que le precedió, Macario Benítez (PSOE), conectó las aguas negras industriales del polígono de Campana, sin autorización.
Gil ha hecho esta advertencia, entrevistado en Radio Nacional de España (RNE) en Canarias al entender que el Cabildo está incumpliendo los compromisos adquiridos, y los trámites administrativos realizados con el Ayuntamiento en el pasado mandato (cuando gobernaban CC y PSOE en la isla), para financiar la construcción de una depuradora de residuales industriales (Edari), lo que vendría a resolver da manera definitiva el vertido al mar que desde diciembre afecta a la costa de Bocacangrejo y mantiene la prohibicion del baño en este litoral y en las playas de la Nea y Radazul.
En una entrevista concedida a la Cope, el consejero de Transición Ecológica y Lucha contra el Cambio Climático del Cabildo, Javier Rodríguez (PSOE) discrepó de las palabras del alcalde sobre un posible cierre del polígono, pues «los trabajadores sentirán preocupación cuando ven a alguien decir eso con tanta alegría». Para el consejero, «lo más importante es cortar el vertido para evitar un desastre medioambiental».
La solución provisional inmediata para evitar el vertido al mar, dijo el consejero, es recoger las aguas industriales y residuales a través de camiones cisterna y, a medio plazo, buscar un pozo alternativo, en función del informe de los técnicos del Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIAT). También baraja instalar una depuradora modular. En todo caso, admitió que la solución más eficaz es la construcción de una estación depuradora que, aunque vierta agua al mar, lo haga con todas las garantías medioambientales.
En declaraciones a Radio Nacional de España (RNE) en Canarias, y confirmadas luego en los mismos términos a PLANETA CANARIO, Escolástico Gil ha exigido al Cabildo «que diga la verdad», ya que tanto el consejero de Transición Ecológica, omo el propio presidente de la institución insular, Pedro Martín (ambos del PSOE), han afirmado que esta Edari no es de su competencia, pues alegan que no es comarcal, y han venido a decir que no existía ningún compromiso escrito para financiarlo el Cabildo.
Pero las manifestaciones de Rodríguez y Martín chocan de lleno con la versión de Gil, así como con la documentación a la que ha tenido acceso este diario, en la que consta con total claridad que el Consejo Insular de Aguas (CIAT) solicitó en agosto 2018 al Ayuntamiento suelo para proyectar y posteriormente construir dicha instalación, tras lo cual el consistorio, por acuerdo plenario, cedió 8.000 metros cuadrados un mes después.
Pero es más, en el proyecto elaborado por el CIAT se especifica que se trata de una depuradora «comarcal», ya que a ella llegarán también las aguas del poligono de El Chorrillo, dentro de los límites con El Rosario. En la planificación hidrológica insular figura también que esta Edari formará parte del sistema «comarcal» del área metropolitana.
El alcalde se ha quejado además de que durante un mes solicitó una reunión con el nuevo gobierno insular y no se la concedieron, y que cuando pudo reunirse estos días, una vez producido el grave vertido por la rotura de un pozo en Costanera hacia donde se derivaron las aguas de la zona industrial aproximadamente en 2011, «lo que me dicen es que ahora no hay dinero».
En un comunicado, el gobierno insular ha asegurado este jueves que «colabora con el Ayuntamiento en la búsqueda de soluciones para los vertidos de su polígono industrial» y que » estudia fórmulas para ayudar a la financiación de la Edari de La Campana.» Y ha aportado una cifra que trata de ahogar en un mar de gasto necesario en toda la isla los 10 millones que costarías la depuradora de El Rosario.
Las estimaciones que baraja el Cabildo para solucionar el grave problema del saneamiento en Tenerife apuntan a que se necesitaría una inversión cercana a los 1.000 millones de euros ( lo cual incluye alcantarillado, depuradoras, emisarios, canalizaciones y estaciones de bombeo).
No obstante, el Cabildo sí financia este tipo de instalaciones en otros municipios, por su carácter comarcal, y esta, según la documentación que ha podido comprobar este diario de fuentes municipales, lo es.
Pero el alcalde se muestra indignado. «Me sorprende que el Cabildo diga que ayuda al Ayuntamiento cuando me ha dejado absolutamente solo; desde el 20 de diciembe pedimos amparo y cuando nos reunimos con ellos, nos dicen que no hay dinero para un edari que estaba comprometida, como existe un documento del Consejo Insular de Aguas, en 2018, que nos pide una parcela para ejecutar la obra y en tiempo récord, un mes después, hicimos la cesión para que se construyera».
De ahí que el regidor municipal se dirija al presidente y al consejero del área en el Cabildo: «Digan la verdad, no se puede estar diciendo que la depuradora es local, no sé si es porque desconocen el proyecto o porque llevan poco tiempo en el Cabildo, pero la depurada es comarcal en toda regla.
Explicó el alcalde en RNE que en 2015, al mes de tomar posesión, se reunió con el entonces presidente del Cabildo, Carlos Alonso (CC-PNC), y fruto de esas conversaciones se acordaron dos actuaciones que financiaría el Cabildo: una, la mejora de la urbanización del polígono de La Campana, se ya ha salido a licitación por 10 millones, y que incluye también la red de saneamiento y aguas pluviales, que ahora es un desastre, y otra la depuradora. Lamentó que cuando accedió al cargo se encontrara con una zona industrial sin esta instalación: «Gestur, cuando hizo esa obra tenía que haber hecho una edar y no lo hizo, y se lo permitieron; aquí se han permitido muchas cosas en el pasado».
Y tras estos acuerdos, «ahora llega el Cabildo y le dice al Ayuntamiento que se busque la vida, que no es problema de ellos y que yo vaya buscando financiación; ¿qué es lo que ha pasado? A buen entendedor pocas palabras bastan».
Pero al lector que no conozca las claves políticas de asunto sí necesita más palabras. La principal clave política en este asunto es que el actual regidor municipal, cuando estaba en la oposición denunció un caso de corrupción urbanística del entonces alcalde, Macario Benítez del PSOE, que supuso una condena por inhabilitación al autorizar un plan parcial con casi mil viviendas en un suelo protegido por sus valores medioambientales, el llamado caso Varadero.
Aquello supuso un mazazo tremendo para el PSOE rosariero, pues dejó k.o. a su líder histórico, y a su número 2, Ana Lupe Mora, también condenada como concejal de Urbanismo, y quien decidió fundar otro partido para poder seguir en política cuando estaba imputada, ya que el código ético de los socialistas le impedía ser candidata. Desde entonces, las relaciones de una parte del PSOE tinerfeño con el líder de IR-Verdes no son buenas. Y menos cuando el actual líder del PSOE canario, y presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, recibió el apoyo de sector afín a Macario Benítez e incluso se fotografió con él cuando ya estaba condenado por corrupción urbanística.
Critica el alcalde que el Cabildo «se llene ahora la boca hablando del medio ambiente, del cambio climático, de la ley de emergencia climática, de desarrollo sostenible…., palabrerío, porque la realidad es que las aguas están yendo al mar porque estamos desbordados y el Cabildo nos deja abandonados».
Ante esta tesitura, el regidor rosariero, es tajante si el Cabildo no lo apoya: «Estoy dispuesto a paralizar la actividad del polígono industrial, porque no podemos continuar con vertidos al mar, que tienen productos químicos; o paramos la actividad de empresas que estamos investigando si tienen permisos». «Lo que es una tomadura de pelo es que el Cabildo solo nos deje como alternativa este carrusel de cisternas, cuando se trata de un asunto grave, un monstruo que está encima de una urbanización y de la costa», enfatizó Gil.
Le reprocha Gil a los responsables del Cabildo su desconocimiento sobre la realidad del municipio, porque «me han llegado a decir que por qué elegimos empezar por la mejora del polígono en vez de por la depuradora, y eso es una falsedad: ¿no se acuerda de lo que pasó en 2010, de la riada de Tabaiba? Las aguas de lluvia del polígono bajan a la autopista, y con la mejora de la urbanización queremos evitar eso, canalizar la pluviales; menos mal que está lloviendo fuerte, porque eso es un desastre, un peligro, y nuestra obligación es la seguridad de las personas, por eso hicimos primero la otra obra».
El alcalde se remontó además más atrás en la historia: «Mi municipio ha sido históricamente abandonado y malpagado, a pesar de haber cedido a Santa Cruz gran parte de nuestro territorio y nuestra población; y ahora que intentábamos salir del lado oscuro, algunos intentan que volvamos a esa época».
