PLANETA CANARIO
Varios cientos de personas se sumaron este sábado, 20 de julio, a una cacerolada ante el Cabildo de Tenerife contra la urbanización Cuna del Alma, de 420 residencias de lujo y un hotel, que se construye en el Puertito de Adeje, con 350 millones de inversión de capital belga.
Los colectivos convocantes denunciaron que continúa la destrucción de flora protegida en zona de las obras, por lo que este jueves requirieron la presencia de la Guardia Civil, a la que reprochan que no pare los trabajos, al igual que a la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, donde tienen presentadas varias denuncias.
Ante el Palacio insular, los concentrados hicieron oír el ruido de calderos y sartenes, incluso algunos de ellos bailando un particular tajaraste de cacerolada, como protesta contra el gobierno insular, formado por PSOE y Cs.
Su gestión en este expediente resulta cuanto menos extraña, ya que la vicepresidenta, Berta Pérez, acudió a la puesta de la primera piedra de la urbanización, proyecto que elogió de manera entusiasta en las redes sociales, pese a que las obras contaban con informe desfavorable del Servicio Insular de Patrimonio Histórico emitido en 2017, con ocasión de la la modificación del Plan General que tramitó el Ayuntamiento de Adeje para permitir esta operación urbanística junto al espacio natural protegido de La Caleta.
Tras la presión de los grupos ecologistas y una denuncia de la asociación cultural Tegüico sobre la presencia de yacimiento en la zona de las obras, el gobierno insular ordenó revisar el expediente y paralizó los trabajos, que luego se retomaron, pero abrió expediente por infracción muy grave al dañarse restos guanches.
Este acto de protesta estuvo convocado por la plataforma Salvar El Puertito, las asociaciones ATAN, Salvar La Tejita y Tegüico, la federación ecologista canaria Ben Magec y Juventud por el Clima. En la cacerolada participaron representantes de la plataforma Salvar Chira-Soria, de Gran Canaria.
Mientras esta protesta se producía en Santa Cruz de Tenerife, ha continuado la acampada de activistas junto a la zona de obras. La plataforma Salvar El Puertito se movilizó el jueves contra la destrucción de una población de la planta Echium triste, mas conocido como viborina triste o tajinaste del cardonal, en una zona donde también se encuentran cardones centenarios, cardoncillo gris, orijama y esparraguera, entre otras especies pertenecientes al Habitat de Interés Comunitario 5330.
Activistas se sentaron frente a la maquinaria de las obras, y durante la mañana la plataforma presentó dos denuncias ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), de la Guadia Civil. Se queja este colectivo de que «en todo momento se negaron a parar la obra, no respetando el principio de precaución ante un daño grave e irreversible contra el medio ambiente».
Los ecologistas aseguran que la empresa que están tomando esquejes de la flora afectada para su traslado, pero están convencidos de que no cuenta con los permisos para especies presentes en la zona, que se hallan incluidas en el Anexo II de la Orden de Flora, pero no se encuentran en la memoria ambiental del proyecto.
Según la referida plataforma, la Guardia Civil les indicó que necesitaban un biólogo del Cabildo de Tenerife para poder constatar el posible delito y poder actuar, decisión que cuestiona la plataforma, que también critica la «ausencia absoluta» de actuaciones por parte de la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural (ACPMN), «que tiene en sus manos una denuncia desde hace casi tres meses y no ha elaborado ni un solo informe, o mandado a agente alguno» a la zona.
En esta línea, la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN) ha criticado también la actuación de la Guardia Civil porque para arrancar o trasplantar un ejemplar del tajinaste de cardonal se necesita un permiso específico, al ser especie protegida, e igualmente reprocha a la ACPMN que siga sin personarse en el lugar.
«Un síntoma entristecedor del sistema depredador en el que vivimos es que los activistas son identificados por impedir un delito y los que lo cometen siguen pudiendo hacerlo cada día», afirma ATAN.
