PLANETA CANARIO
Se cumplen 82 días de la erupción volcánica de Cumbre Vieja, que ha destruido más de 1.600 edificaciones, según el Catastro, y casi 2.900, según el programa Copernicus de observación por satélite. Las 7.000 personas evacuadas siguen contando las horas para que se anuncie un final de este proceso eruptivo que no parece aún llegar.
Pero el final de la emergencia será gradual. Así lo ha explicado la portavoz del Comité Científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA), quien además es directora regional del Instituto Geológico Nacional (IGN). «La emergencia se prolongará en el tiempo, porque las medidas que hay que tomar no desaparecen inmediatamente con la terminación de la emisión de lava en superficie, porque continuará la desgasificación, no solo en el cono principal y el secundario, sino en las coladas, que seguirá durante un cierto tiempo».
Cuánto durará ese periodo de riesgo por la salida de gases volcánicos es lo que no pudo precisar, pues «solo tenemos una experiencia, la del volcán Tagoro [El Hierro], y no podemos decir mucho más», respondió la científica a preguntas de periodistas en la habitual rueda de prensa diaria del PEVOLCA, celebrada en Santa Cruz de La Palma este 9 de diciembre.
En el caso del proceso eruptivo bajo el herreño mar de Las Calmas, en 2011, recordó Blanco que «la señal del tremor en la segunda quincena de febrero ya estaba a niveles muy bajo y la erupción se dio por terminada el 5 de marzo por el Comité de Dirección, pero ese edificio volcánico continuó con desgasificación meses después, como fue seguido por las cámaras que se introdujeron en la zona del cono del volcán Tagoro».
Treinta familias que fueron evacuadas por la erupción volcánica en La Palma han podido regresar a sus casas. El resto, hasta llegar a unas 7.000 personas, deben continuar evacuadas, en unos casos por la desaparición de sus viviendas (más de 1.300 han sido destruidas por las coladas de lava) y los demás casos, sobre todo por el riesgo que suponen los gases que emanan de las bocas del volcán y de las propias coladas.
El Comité Director del Plan de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA) ha decidido permitir el retorno a su hogar de las personas que fueron desalojadas en la calle Nicolás Brito Pais y en el núcleo de Las Martelas de Abajo, debido a que las coladas que amenazaron la zona más al norte del valle de Aridane, incluyendo La Laguna, se encuentran en estos momentos paradas y no reciben alimentación para que sigan avanzando.
Pero el criterio definitivo que ha permitido el retorno de estas personas a su hogar es que los gases ya no representan un problema en sus inmediaciones. El director técnico del PEVOLCA, Miguel Ángel Morcuende, explicó en rueda de prensa este jueves 9 de diciembre, día 81 de la erupción, que el órgano que dirige «está constantemente mirando la posibilidad de que algunos vecinos más puedan volver a sus casas, pero los que más nos preocupa son los gases, aunque también el riesgo de que alguna colada pueda interceptar esas áreas».
