VICENTE PÉREZ

Un informe elaborado por un equipo de expertos de la Universidad de La Laguna raíz de un encargo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, concluyó en 2018 que el Monumento a Franco incumplía  con la Ley de Memoria Histórica y debía ser retirado

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El trabajo fue encargado en el mandato 2015-2019 cuando, como ahora,  cogobernaban CC y PP, pero fue conocido en la breve etapa en que gobernó el municipio el PSOE con Ciudadanos.

, concluye que el monumento a Franco se construyó mediante la «extorsión» por aportación de ciudadanos, no puede ser resignificado y debe ser retirado de la vía pública porque «vulnera los principios democráticos y distorsiona la verdad histórica al tiempo que es la muestra más exacerbada de exaltación a la figura del dictador como figura mesiánica».

En este trabajo, que costó 56.000 euros, sus cuatro autores determinan que el escultor Juan de Ávalos, autor de la obra, creó para este conjunto escultórico en 1964 una seríe de símbolos, que son los siguientes:

1) la victoria obtenida por el ejército sublevado en la Guerra Civil Española (imagen de la victoria; 2), la isla de Tenerife como referente geográfico de la planificación de la rebelión militar (relieve en forma piramidal como base del monumento;3), este referente se asocia a la relación de lealtad de la isla de Tenerife a la figura mesiánica del general Franco; 4) la pretensión de elevar al general Franco al rango de referente metafísico sancionado por el auxilio del arcángel; 5) la reivindicación de la iniciativa militar contra el gobierno de la República como una guerra santa, a través de la alegoría del general Franco como figura que sustenta la paz armada mostrando la espada como cruz, símbolo de la cruzada de liberación, a pesar de que nunca fue reconocida como tal por el Vaticano; y 6)la presentación de los escudos de los 9 partidos judicial es de la provincia como escenario de respaldo a la acción del vuelo del general Franco en el Dragon rapide para iniciar la sublevación militar constituye una evidente vulneración de la verdad histórica y un símbolo que atenta contra los principios desarrollados en la ley 25/2007, de 26 de diciembre de Memoria Histórica».

Y hecha esta enumeración, el informe de la ULL afirma que «de todo ello se desprende que los elementos simbólicos del monumento en su conjunto e individualmente»,constituyen «una interpretación que impone una versión distorsionada de la guerra y sus consecuencias a los vencidos y persigue la exaltación permanente de la victoria y, en este caso, una santificación de la figura del dictador».

Otra de las conclusiones del estudio de la referida catedrática se refiere a la «necesaria retirada del monumento» de la vía pública, pues no puede acogerse a las excepciones de la Ley de Memoria Histórica (artículo 15.2). «Desde esa perspectiva, no es preceptiva su conservación como monumento en su conjunto, teniendo en cuenta que es un complejo que contribuye a la vulneración de los principios democráticos, y contribuye a la distorsión de la verdad histórica al tiempo que es la muestra más exacerbada de exaltación a la figura del dictador como figura mesiánica», dice el documento.

Respecto al resto de símbolos, vinculados principalmente a plazas, calles, emblemas y demás, los portavoces han decidido preparar un cronograma para intervenir sobre ellos, puesto que no existen dudas jurídicas.
La próxima reunión será en el mes de enero, donde probablemente la Corporación y cuente ya con el informe.

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