PLANETA CANARIO
El Cabildo de Tenerife exigió en un comunicado este domingo que exige que se diriman todas las responsabilidades que correspondan sobre el derrame ocurrido en las instalaciones de la depuradora de aguas residuales de Punta Brava con una investigación de lo ocurrido.
Al respecto, el Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF) ha iniciado el expediente de investigación a la empresa AQUALIA como responsable de la operación y mantenimiento de la planta, tanto la depuración como la regeneración, y todo ello de acuerdo al artículo 17 del Reglamento Sancionador en Materia de Aguas para determinar el origen del derrame, la cantidad de producto liberada, las circunstancias del incidente y su posible destino.
El incidente se produjo durante la noche del sábado, cuando se registró un derrame de unos 1.000 litros de una mezcla formada por un 75% de agua y un 25% de cloruro férrico, según la información facilitada inicialmente por el Cabildo a EFE.
En particular, debe confirmarse si el producto alcanzó la red de pluviales y, eventualmente, el mar, con la playa más cercana a unos 700 metros.
En este momento existen versiones contradictorias al respecto, por lo que el CIATF no anticipará conclusiones hasta disponer de los resultados de las inspecciones, las muestras y las investigaciones de los organismos competentes.
La institución insular considera especialmente grave cualquier incidente que pueda comprometer la seguridad de una instalación de Balten de estas características o tener consecuencias sobre el medio ambiente y reclama que se conozcan cuanto antes las circunstancias exactas en las que se produjo el incidente.
Asimismo, el gobierno insular se quiere trasladar «un mensaje de máxima transparencia, rigor y firmeza».
Entre las líneas de investigación figura la posibilidad de que la rotura de la conducción haya sido intencionada. La empresa gestora ha planteado la hipótesis de un posible sabotaje, ya que las cámaras de seguridad grabaron a una persona ajena a la empresa merodeando por la zona y la conducción había sido reparada horas antes, según informó la Televisión Canaria.
La Policía Local de Puerto de la Cruz ha inspeccionado las instalaciones.
Asimismo, se constata que agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil se han personado para investigar lo ocurrido.
El Consejo Insular de Aguas de Tenerife, por su parte, ha requerido a la empresa responsable de la explotación -Aqualia- que aporte toda la información sobre el incidente, las medidas adoptadas y el cumplimiento de los protocolos de seguridad, mantenimiento y protección ambiental.
El Cabildo no descarta ninguna línea de investigación y no va a asumir conclusiones hasta que se conozcan todos los hechos. El expediente permanecerá abierto hasta determinar qué ocurrió, si se cumplieron los protocolos establecidos y qué responsabilidades, en su caso, corresponden.
«La empresa responsable -Aqualia- debe garantizar el funcionamiento seguro de la instalación y el cumplimiento estricto de todas sus obligaciones. Si se acredita cualquier incumplimiento, el Cabildo exigirá todas las responsabilidades pertinentes y la adopción de las medidas correctoras y preventivas que sean necesarias», subraya el comunicado del gobierno insular.
