Todos los grupos municipales de Santa Cruz coinciden en que el Monumento a Franco vulnera la Ley de Memoria Histórica

El futuro del conjunto escultórico obra Juan de Ávalos e inaugurado en 1964 dependerá ahora de un último informe: el del secretario general o la asesoría jurídica del Ayuntamiento, que determinará cómo actuar en este caso. El estudio dirigido por la catedrática de HIstoria del Arte de la ULL María Isabel Navarro por encargo municipal concluye que la escultura no puede ser resignificada y debe ser retirada por exaltación de la dictadura y de su dictador

PLANETA CANARIO

La reunión de portavoces para abodar el grado de cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en Santa Cruz de Teneife celebrada esta tarde se ha saldado con la decisión unánime de solicitar un informe jurídico sobre cómo actuar sobre el Monumento a Franco y establecer un cronograma para intervenir en los vestigios franquistas sobre los que no hay dudas jurídicas.

Todos los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento (PSOE, Ciudadanos, Unidas Podemos, CC-PNC y PP) han acordado este jueves por unanimidad de los portavoces solicitar un informe a la Secretaría General del Pleno (o al órgano asesor jurídico del ayuntamiento que corresponda) sobre los mecanismos necesarios y las opciones que existen para poder dar cumplimiento a la Ley de Memora Histórica.

Así, la conclusión de esta reunión creada ad hoc para poner en común las posiciones sobre el informe de Memoria Histórica elaborado por expertos  la Universidad de La Laguna, bajo la coordinación de  la catedrática de Historia del Arte María Isabel Navarro,  es que todos los partidos políticos han coincidido en entender que el Monumento a Franco incumple con la Ley de Memoria Histórica, decidiendo por unanimidad pedir el citado informe para definir las opciones que existen para actuar sobre el Monumento y cumplir con la ley, según informa el Ayuntamiento en un comunicado.

Reunión de portavoces: Matilde Zambudio (Cs), José Ángel Martín (PSOE), Guillermo Díaz Guerra (PP), Juan José Martínez (CC-PNC) y Ramón Trujillo (Unidas Podemos).

El informe encargado en el pasado mandato por el anterior gobierno, cuando cogobernaban CC y PP, y conocido al inicio de esta etapa, ya con el PSOE y Cs gobernando, concluye que el monumento a Franco se construyó mediante la «extorsión» por aportación de ciudadanos, no puede ser resignificado y debe ser retirado de la vía pública porque «vulnera los principios democráticos y distorsiona la verdad histórica al tiempo que es la muestra más exacerbada de exaltación a la figura del dictador como figura mesiánica».

En este trabajo, que costó 56.000 euros, sus cuatro autores determinan que el escultor Juan de Ávalos, autor de la obra, creó para este conjunto escultórico en 1964 una seríe de símbolos, que son los siguientes:

1) la victoria obtenida por el ejército sublevado en la Guerra Civil Española (imagen de la victoria; 2), la isla de Tenerife como referente geográfico de la planificación de la rebelión militar (relieve en forma piramidal como base del monumento;3), este referente se asocia a la relación de lealtad de la isla de Tenerife a la figura mesiánica del general Franco; 4) la pretensión de elevar al general Franco al rango de referente metafísico sancionado por el auxilio del arcángel; 5) la reivindicación de la iniciativa militar contra el gobierno de la República como una guerra santa, a través de la alegoría del general Franco como figura que sustenta la paz armada mostrando la espada como cruz, símbolo de la cruzada de liberación, a pesar de que nunca fue reconocida como tal por el Vaticano; y 6)la presentación de los escudos de los 9 partidos judicial es de la provincia como escenario de respaldo a la acción del vuelo del general Franco en el Dragon rapide para iniciar la sublevación militar constituye una evidente vulneración de la verdad histórica y un símbolo que atenta contra los principios desarrollados en la ley 25/2007, de 26 de diciembre de Memoria Histórica».

Y hecha esta enumeración, el informe de la ULL afirma que «de todo ello se desprende que los elementos simbólicos del monumento en su conjunto e individualmente»,constituyen «una interpretación que impone una versión distorsionada de la guerra y sus consecuencias a los vencidos y persigue la exaltación permanente de la victoria y, en este caso, una santificación de la figura del dictador».

Otra de las conclusiones del estudio de la referida catedrática se refiere a la «necesaria retirada del monumento» de la vía pública, pues no puede acogerse a las excepciones de la Ley de Memoria Histórica (artículo 15.2). «Desde esa perspectiva, no es preceptiva su conservación como monumento en su conjunto, teniendo en cuenta que es un complejo que contribuye a la vulneración de los principios democráticos, y contribuye a la distorsión de la verdad histórica al tiempo que es la muestra más exacerbada de exaltación a la figura del dictador como figura mesiánica», dice el documento.

Respecto al resto de símbolos, vinculados principalmente a plazas, calles, emblemas y demás, los portavoces han decidido preparar un cronograma para intervenir sobre ellos, puesto que no existen dudas jurídicas.
La próxima reunión será en el mes de enero, donde probablemente la Corporación y cuente ya con el informe.

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