VICENTE PÉREZ
La erupción de La Palma es la mayor catástrofe natural en la historia de Canarias en cuando a daños materiales. Las cifras son todas abrumadoras: el Gobierno canario ha hecho una estimación provisional de unos 842 millones de euros en pérdidas; hay 7.000 personas evacuadas y más de 1.600 edificaciones y construcciones están destruidas por la lava (de las que 1.300 son viviendas) según el Catastro, cifra que el programa de observación por satélite Copernicus eleva a 2.900. Atender las necesidades de ayudas de tamaño volumen de personas afectadas es el objetivo del Registro Único gestionado por el Gobierno canario, al que se han adherido los ayuntamientos de los municipios golpeados por el volcán (Los Llanos de Aridane, El Paso y Tazacorte) y el Cabildo palmero.
PLANETA CANARIO ha entrevistado a Sergio Matos (exalcalde socialista de Santa Cruz de La Palma) y ahora coordinador del Área Social de este servicio, ubicado en la Casa Massieu, del siglo XVIII, uno de los impresionantes inmuebles de la plaza señorial que forma el conjunto histórico de Los Llanos de Argual, desde donde se observa a lo lejos la sobrecogedora imagen del volcán arrojando cenizas y gases.
La entrevista tiene lugar días antes de que el Gobierno canario actualizara los datos de los expedientes tramitados en este servicio, que ascienden a 3.340 solicitudes de ayudas por daños, de las que, hasta el mediodía del 9 de diciembre, se habían tramitado 2.062. Un total de 1.334 solicitudes se refieren a daños en viviendas, 1.017 a pérdida de enseres, 717 a agricultura y ganadería y 156 a comercios o empresas.
«Entre 100 y 107 familias ya estarán realojadas en pisos de aquí a final de año»
¿Cuál es el objetivo de este Registro Único?
«El Registro Único está en la página infovolcanlapalma.org, en la web del Gobierno de Canarias, y ahí se puede descargar ese documento para poder rellenarlo y presentar en cualquier registro oficial, incluyendo los consulados, porque hay mucha gente extranjera afectada viviendo ahora fuera. Este Registro Único es fundamental para la recogida de datos y su volcado posterior. Se firmó para ello un protocolo entre los ayuntamientos, el Cabildo y el Gobierno de Canarias, para que todos tengan un censo de damnificados y de evacuados, incluso los empresarios que tienen firma digital y que, por ley, su relación con la Administración es a través de sede electrónica. También lo están haciendo aquellas personas que han perdido terrenos, negocios… todos los vinculados a la actividad comercial. Se han podido incluir dentro de esa ventanilla única y todas aquellas personas afectadas del sector primario pueden pasar por esta casa para solicitar las ayudas que vayan a entregarse».
¿Cómo va el proceso de las ayudas?
«Algunas ayudas ya se están entregando, no sólo las viviendas, que el compromiso del Gobierno de Canarias es que haya entre100 y 107 familias de aquí a fin de año ya realojadas en los pisos que se están ofreciendo, más los terrenos que están cediendo los ayuntamientos para colocar las casas modulares. Estamos hablando de que cuando acabe este proceso de compra de pisos, al menos este año, se habrán invertido más de nueve millones de euros».
Algunas personas se han quejado de que las viviendas se las entregaron vacías de muebles…
«También se están entregando ayudas de enseres a las primeras personas a las que se le han entregado estas viviendas, para que puedan amueblarlas con esas ayudas que también vienen dadas por este Registro Único, y para nosotros eso también es importante».
«No solo la ayuda económica es importante, también la psicosocial»
¿Qué otros servicios se están prestando en la Casa Massieu?
«No sólo la parte monetaria es muy importante, sino también la ayuda psicosocial, que se está dando en este lugar, e igualmente las ayudas que el Colegio de Abogados está ofreciendo de manera voluntaria de asesoramiento jurídico, sin olvidar al Estado, pues aquí se están registrando las personas afectadas que han perdido su primer y única vivienda, o que tengan problemas de estructura en sus casas pero que aun están en pie. Estamos hablando de más de 400 registros para recibir la ayuda estatal».
Las administraciones públicas integradas en este protocolo tienen distinto signo político… ¿Ha sido difícil ponerlas de acuerdo?
«Esto es un ejemplo de cogobernanza entre empresa publica, administración publica y colegios oficiales que están trabajando aquí, y en las próximas semanas se incorporará más gente, tanto de FUNCATRA como de OBECAN , con un proyecto que va a liderar el Cabildo Insular de La Palma a través de la participación ciudadana, para escuchar a los diferentes sectores y poder empezar a caminar y a dar estos primeros pasos hacia la reconstrucción y desarrollo integral de la isla de La Palma».
¿Cuántas personas se han registrado ya como damnificadas y por qué daños?
«Hay gente que ha perdido viviendas, cultivos (el sector primario es muy importante en esta isla), empresas.. A las primeras personas que estamos atendiendo e intentando llegar lo antes posible es a las que han perdido su primera y única vivienda donde residían. Unas 3.500 personas ya están registradas aquí, en la Casa Massieu. Y estamos hablando de que tenemos este aplicativo desde el 3 de noviembre».
«Es normal que la gente piense que no van a llegar las ayudas, pero están y seguirán llegando»
Hay preocupación por el ritmo de las ayudas. ¿Se van a agilizar?
«Está desgracia que vivimos en la isla de La Palma desde el 19 de Septiembre nos ha hecho ponernos las pilas a las Administraciones Públicas. Es normal que la gente piense que no van a llegar las ayudas, pero, como ya he comentado antes, están llegando y van a seguir llegando. Este primer paquete de ayudas que hay sobre la mesa por parte del Gobierno de España y el Gobierno de Canarias de casi 300 millones de euros, se va a incrementar en los próximos años, y también hay que esperar a ver qué dice la Unión Europea, a la que en estos días llegará el informe que se ha redactado para que el Gobierno español en las instituciones europeas pida el Fondo de Contingencia para ayudar a las personas y estructuras afectadas por el volcán. Hay que entender que la lentitud de la burocracia se ha roto por una vez en la historia, esperemos seguir en esta línea de trabajo» .
¿El Registro Único cuenta con personal suficiente?
«Hay que destacar que en esta casa el 28 de septiembre había una sola persona al frente y ahora somos de más de 50 trabajadores y trabajadoras. En una primera tanda el Gobierno de Canarias contrató a 15, y cuando la lava entró en La Laguna sabíamos que iba a aumentar el número de damnificados, por lo que se incrementó el personal como refuerzo. S está trabajando duramente para poder dejar a todas estas personas registradas lo antes posible y poder empezar a caminar. Las ayudas irán llegando a medida que se resuelven los expedientes».
«Hay que reinventar la Isla para intentar que la gente no se vaya de La Palma»
¿Cuál debe ser, a su juicio, la hoja de ruta de la reconstrucción?
«Queda mucho trabajo por delante: estamos en el kilómetro 0 de la reconversión y de la reinvención de la isla de La Palma y está oportunidad que tenemos no la podemos desaprovechar. Hay que trabajar conjuntamente y poder sacar adelante en los próximos años a la Isla y ser un ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas en el mundo actual que vivimos y que seamos un ejemplo de sostenibilidad, de convivencia y de volver a ser comunidad. Hay que intentar que la gente no se vaya de la isla y volver a ser una isla atractiva como lo éramos antes del 19 de septiembre, pero sobre todo una nueva isla donde poder poner, gracias a las innovaciones, a la tecnología, La Palma como una isla sostenible en esa Agenda 2030».
¿Cómo está viviendo, en el plano personal, esta catástrofe?
«Como palmero, la vivo al lado de la gente, escuchando y sobre todo trasmitiendo la solidaridad a nivel personal, porque aquí al final nos conocemos todos. Me han sorprendido muchas historias que he podido escuchar aquí. Y esta fuerza que históricamente tenemos los palmeros es la que nos va a ayudar a construir nuevos sueños y nuevas historias que se han quedado bajo el volcán. Ese ánimo lo debemos tener todos porque nos quedan años de trabajo».
