PLANETA CANARIO
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha decidido este martes, 18 de enero, actualizar los niveles de alerta para Gran Canaria y La Palma ante la evolución desfavorable de la pandemia. Ambas subirán al nivel 4 a partir de las 00.00 horas del próximo sábado, día 22 de enero, por lo que se unirán así a Tenerife, que ya estaba en esta situación.
Tal como se avanzaba en el último informe de la Dirección General de Salud Pública del día 12 de enero, la situación de los indicadores de Gran Canaria estaban sometidos a una observación continua debido a su evolución desfavorable por si fuera necesario adelantar el cambio de nivel.
Por ello, una vez se ha confirmado que la capacidad asistencial tanto en Gran Canaria como en La Palma se sitúa en riesgo muy alto, ambas islas deben pasar a nivel de alerta 4, según argumento Sanidad.
Esta decisión se adopta tras el informe epidemiológico de la Dirección General de Salud Pública, que determina los riesgos en los que se encuentran los indicadores epidemiológicos para ambas islas.
En el caso de Gran Canaria que ya tenía, en la última revisión, los indicadores de incidencia acumulada a 7 y 14 días así como los relacionados con la incidencia en mayores de 65 años en riesgo muy alto ha experimentado un empeoramiento en los relacionados con los de capacidad asistencial.
El porcentaje de ocupación de camas convencionales (del 15,58%) y de cuidados críticos (del 26,43%) ha ido en ascenso progresivamente situándose en nivel de riesgo muy alto, según detalla la Consejería en un comunicado.
En el caso de La Palma, que se encuentra en nivel de alerta 3 desde el 7 de enero, presenta todos los indicadores de incidencia acumulada a 7 y 14 días y en relación con los de mayores de 65 años en nivel de riesgo muy alto, además, en las últimas semanas se ha producido un aumento importante del porcentaje de ocupación de camas convencionales, que ha pasado a nivel de riesgo muy alto.
La ocupación en mas convencionales asciende en una semana, de nivel de riesgo medio a muy alto (con un 15,76%), aunque el de las UCI se mantiene en nivel de riesgo muy bajo (3,85%).
