VICENTE PÉREZ
El PSOE de Granadilla ha solicitado la dimisión del concejal de Medio Ambiente, Marcos González (PP), por supuestamente mentir al afirmar, a través de una nota remitida a PLANETA CANARIO en abril pasado que había denunciado ante el Seprona vertidos presuntamente intencionados de aguas fecales en El Médano, al aparecer la bacteria E.Coli donde resultaba «ilógico» que se encontraran. Tal denuncia ante este servicio ante la Guardia Civil nunca se produjo, y así lo certifica un técnico de la Concejalía.
Pero el edil popular, en declaraciones a este diario en la tarde este lunes, ha declarado que sí emprendió las acciones que anunció, aunque admite que entonces informó por «error» de que había puesto el asunto en manos del Seprona, cuando en realidad se trataba de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural (Apmun).
Gonzalez puntualiza además que en el comunicado que por escrito remitió a este diario hace seis meses utilizó, y así lo reprodujo literalmente entonces PLANETA CANARIO, la palabra «notificar», y no la de «denunciar», como figura en el titular periodístico, pero en todo caso su intención es que se esclarecieran estos indicios de vertidos deliberados donde detectó la bacteria E. Coli propia de aguas fecales donde nunca las ha habido.
El edil del PP insiste además en que existe «un escrito del jefe de la Policía Local, en enero» en el que se indicaba que los agentes «seguían investigando este asunto» y «se le notificó a la Apmun toda la información», incluyendo las muestras del agua marina tomadas en la zona. «La Policia Local ha mantenido su investigación, aunque no esté en el expediente», subrayó.
El PSOE anunció que pediría la dimisión del concejal en el pleno municipal del jueves de la pasada semana, donde formuló una pregunta al respecto, pero Marcos González se ausentó de la sesión en esa parte del orden del día, ante lo cual el alcalde, José Domingo Regalado (CC), emplazó a los socialistas a que recibirían la respuesta por escrito, cosa que aún no ha sucedido, pero el edil de Medio Ambiente tiene hasta el próximo pleno para hacerlo.
Pero Marcos González, cuatro días después del pleno, ha explicado a este diario que su ausencia no se debió a un intento de no afrontar esta pregunta en el pleno, sino que tenía que ir al médico con cita (de hecho, el pleno era continuación de uno que tuvo que suspenderse días antes porque sufrió un desmayo durante la sesión).
Lo cierto es que los socialistas cuentan con un certificado de un técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento, en el que el 25 de septiembre pasado daba fe de que en las oficinas municipales de esta Concejalía «no existe ningún expediente sobre la mencionada denuncia ante la Guardia Civil (SEPRONA)» y «no existe ningún expediente sobre investigación alguna instruida por la Policía Local en relación a la cuestión indicada». De ahí que el PSOE, con estos datos en la mano y los meses que asegura que ha pedido conocer el expediente de esta denuncia, llegó a la conclusión de que el concejal ha faltado a la verdad.
En la certificación del técnico sí se hace constar, no obstante, que «a petición» de la APMUN , con fecha 31 de enero de 2019, la Concejalía remitió a esta agencia «la documentación obrante en esta Corporación relacionada con el vertido al mar de aguas residuales en el núcleo de El Médano, y el técnico añade que «se desconoce el uso y el resultado final que dicho organismo» le ha dado.
Asimismo, el funcionario afirma que desconoce si existiera algún informe al respecto «en las dependencias de la Policía Local» y que en todo caso en sus área «obra un expediente, una fotocopia de una acta de custodia y traslado de frascos de una muestra hasta el laboratorio, en relación a los hechos acaecidos en enero de 2019».
A la vista de lo expuesto, el edil del PP acusa al PSOE de montar «un círculo mediático con este asunto», ya que, según subrayó, en su día ya dio explicaciones en un pleno extraordinario sobre esta cuestión de los vertidos en El Médano. Lo cierto es que a día de hoy no se ha podido comprobar que la aparición de bacterias propias de aguas fecales en puntos del litoral donde no suele haber contaminación obedece a alguna mano negra.
