PLANETA CANARIO
El Comité Científico del Plan de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA) ha insistido este lunes 27 de diciembre en la necesidad de trasladar a la población que nos encontramos en una fase post-eruptiva en la que persisten ciertos peligros volcánicos y que no conlleva, necesariamente, el final de la reactivación magmática en Cumbre Vieja.
Los diferentes grupos del PEVOLCA continúan planificando las labores de reparación de los servicios básicos y esenciales, limpieza de las vías de acceso y el plan de realojo de los vecinos en condiciones de seguridad, del que se irá informando a la población. El PEVOLCA realizó esta tarde una prueba en la colada situada en el barrio La Laguna para saber si se pueden realizar obras en la carretera para el acceso entre Las Marinas y Los Llanos de Aridane.
Los resultados de esta prueba han sido «satisfactorios», lo que permitirá este martes continuar con las tareas de actuación en la reconstrucción de los daños ocasionados por el volcán de La Palma, cuya erupción se declaró finalizada el pasado 13 de diciembre, según informó el Gobierno canario en un comunicado.
La realización de esta prueba o ensayo la acordó por el Comité Director del PEVOLCA y fue aprobada por el director técnico, Miguel Ángel Morcuende, y el consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias y responsable del Plan, Julio Pérez, y fue ratificada este lunes por la mañana en la reunión que presidió el presidente del Ejecutivo nacional, Pedro Sánchez.
Los trabajos se iniciaron en la tarde de este lunes bajo la supervisión de Morcuende junto a personal técnico del Cabildo de La Palma y el asesoramiento de miembros del Comité Científico y de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Esta primera actuación sobre la lava se inició primeramente con una cata manual que dio resultados negativos en cuanto a presencia de gases y una temperatura de colada en torno a los 24 grados centígrados.
Posteriormente, se profundizó con maquinaria en tres sucesivas catas en las que se volvieron a medir gases y temperaturas, con resultados satisfactorios ya que la temperatura máxima alcanzada fue de 120 grados y la única presencia de gases que hubo fue la del vapor de agua.
En esta primera prueba se pudieron retirar en total unos cuatro metros de colada. Sin embargo, no es posible extender los resultados de este ensayo a otros sitios de la superficie afectada por la lava dado que, en otros puntos, las circunstancias y las temperaturas no lo permitirían.
Para este martes está previsto continuar con esta actuación experimental y se contará con la presencia de un técnico y un arquitecto municipal del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane que certificarán la situación de los edificios afectados por la colada que está sin avanzar en el cruce desde el pasado mes de octubre.
Si el intento de desplazar la lava en este cruce tiene éxito, podrá recuperarse una parte muy importante de las comunicaciones en esta zona de Los Llanos de Aridane.
Al respecto, el consejero de y Seguridad y director del Plan, Julio Pérez, recordó que el PEVOLCA mantiene el semáforo rojo y la situación legal de emergencia, bajo la dirección del Gobierno de Canarias, y que siguen vigentes todas las medidas de Protección Civil.
El presidente del Gobierno estatal, Pedro Sánchez, en su octava visita a La Palma, asistió a la primera reunión que celebra el Comité Director del PEVOLCA para la reconstrucción de la Isla, una vez que los científicos han certificado el final de la erupción más destructiva que ha tenido Canarias, aunque recordó que no ha terminado la emergencia y que hay que tener paciencia y seguir las recomendaciones de Protección Civil para preservar la salud y la vida de la ciudadanía de la Isla.
El Comité Director advierte que hay que ser conscientes de que existen riesgos volcánicos asociados a las altas temperaturas de las coladas y a la concentración de gases, lo que obliga a actuar con cautela y con todas las garantías para evitar daños personales, tanto de los vecinos como de los intervinientes, durante la reconstrucción.
En cuanto a los datos observables, los científicos informan que no hay presencia de tremor volcánico en las señales sísmicas y la sismicidad, de baja magnitud, está en niveles muy bajos en todas las profundidades. Tampoco hay tendencias en las deformaciones del terreno.
Los niveles de calidad del aire son buenos en todas las estaciones de la red, tanto en partículas de PM10 y dióxido de azufre.
