PLANETA CANARIO
Los 88 paneles solares instalados en 2015 en las oficinas municipales de Ofra (Santa Cruz de Tenerife) con una inversión de cerca de 70.000 euros (según la sección sindical de SEPCA) nunca han llegado a funcionar a pesar de que en julio de ese año el gobierno municipal presentó esa instalación ante los medios de comunicación y de que en 2018, ante las sospechas de dicho sindicato de que no estaba operativa, el Ayuntamiento (gobernado por CC y PP también entonces) aseguró a la prensa que sí estaba funcionando, pero oficialmente se dio la callada a las preguntas de la organización sindical, que tuvo que pedir el amparo del Comisionado para la Transparencia.
Esta iniciativa energética la promovió el en esa época concejal de Medio Ambiente, Carlos Augusto Correa, del PP (ya no está en la corporación municipal), y ha sido la actual responsable de esta área, Evelyn Alonso, la que ha desvelado en una Comisión de Control del Ayuntamiento chicharrero, en diciembre pasado, que esta instalación fotovoltaica nunca ha podido entrar en servicio. Lo hizo durante una comparecencia a petición de la edil de Unidas Podemos Yaiza Gorrín.
Según Alonso, no fue hasta marzo de 2017 cuando se obtuvo autorización de la Consejería de Industria del Gobierno canario; después se le tuvo que aplicar el Real Decreto Ley 15/2018, y surgieron diferencias entre la empresa distribuidora, Endesa, y la comercializadora, Naturgy. Seis años y medio después, los técnicos municipales han decidido empezar de cero el expediente para realizar de nuevo las contrataciones, añadió la concejala del equipo gobernante en su intervención.
Gorrín subrayó en un comunicado que, cuanto menos, «estamos ante un caso de oscurantismo y manifiesta incompetencia durante años» y «sorprendentemente, hoy sabemos que alguien no dijo la verdad» cuando aseguró a Canarias Ahora en 2018 que esta instalación funcionaba. En efecto, el 23 de agosto de 2018 el gabinete de prensa del Ayuntamiento confirmó vía Whatsapp al periodista que Correa, concejal del «área encargada de la instalación», «dijo que está funcionando» y que al día siguiente daría explicaciones públicas al respecto a dicho medio, «una vez que los técnicos le pasen el correspondiente informe con todo», declaraciones que el edil popular nunca realizaría posteriormente.
Tan o más sorprendidos están en el SEPCA, cuya sección en el Ayuntamiento de forma reiterada preguntó sobre este asunto, bien directamente o a través de la Junta de Personal, sin obtener respuesta oficial alguna. Desde hace años albergaba sospechas fundadas de que -como ahora se ha podido comprobar- esta instalación fotovoltaica nunca había funcionado. Para más inri, según denuncia este sindicato, las peticiones de información pública no fueron nunca contestadas ni figuran en el portal de transparencia municipal.
Pero el SEPCA no se queda ahí y pone el foco en otras instalaciones fotovoltaicas que se anunciaron después de esta de Ofra, ya que en 2017 el Ayuntamiento informó que iba a continuar con la instalación de placas de energía solar en edificios públicos, como la sede de la Policía Local, en la avenida Tres de Mayo, y en los colegios de El Draguillo, en el distrito Suroeste, y Tomé Cano.
En una nota de prensa, la citada concejala de Unidas Podemos se quejó de que Alonso no respondió en diciembre pasado a su pregunta de si existía algún contrato o gasto de mantenimiento de estas placas solares nunca usadas, y tampoco dio una respuesta satisfactoria» a la cuestión de si se ha seguido invirtiendo en paneles fotovoltaicos para otras sedes municipales, tal como anunció el Ayuntamiento en 2017.
Este extraño asunto se volverá a tratar este jueves 20 de enero en la Comisión de Control, pues, según el orden del día divulgado en un comunicado por el consistorio chicharrero, el gobierno municipal deberá comparecer a petición de Unidas Podemos «para que explique acerca de si se han adquirido paneles solares con posterioridad al año 2015 del importe y su ubicación y si se ha contratado el mantenimiento de estas instalaciones».
