VÍCTOR YANES
Siempre es un buen momento para hablar de meteorología, y en La Palma, a partir del 24 de enero, va a empezar a hablarse, y mucho, de esta ciencia que suscita tanto interés como desvelos, porque la lluvia, tan escasa en los últimos tiempos, es tema de conversación habitual entre los vecinos de la isla bonita.
La asociación Meteo Isla Bonita, nace para quedarse y para realizar un trabajo que nadie hace y se funda para atender a estrictos criterios divulgativos y desde una perspectiva pedagógica, orientada a educar y enseñar meteorología.
Este viernes, 24 de enero, a las 19 horas en el Palacio Salazar de Santa Cruz de La Palma, todo aquel que lo desee podrá asistir al primer evento divulgativo que organiza esta asociación de aficionados a la meteorología. En su reciente creación tiene un papel fundamental su presidente y miembro fundador, Juan Manuel Hernández, con el que Planeta Canario ha podido mantener una agradable charla en la que nos adelantó “el día 24 realizaremos nuestro acto de presentación en sociedad, hablaremos de quiénes somos y explicaremos los objetivos fundamentales que persigue nuestra asociación”.
Eso como aperitivo antes de entrar en materia, porque el espíritu entusiasta de este nuevo proyecto asociativo es el de volver, de alguna manera, a recuperar el interés por lo que podríamos considerar como una aventura entre el arte, la ciencia y la pasión: la observación. Al respecto, Juanma Hernández nos aclara que “cuando en la asociación nos planteamos las actividades para el presente año 2020, yo tenía claro que había que darle protagonismo a Fernando Bullón que, actualmente, es observador meteorológico en el aeropuerto de Mazo».
«Él es el padre de la meteorología a nivel insular, por sus publicaciones y por su trabajo oculto ahí y sus colaboraciones en la Acanmet y es, sin duda, una de las personas mejor preparadas para hablar sobre el estudio de las nubes, su formación y cómo entenderlas, porque los aficionados a la meteorología lo que necesitamos es más práctica de la observación», afirma el presidente de la asociación.
Asevera que «nos gusta mucho un modelo matemático de predicción, nos gusta mucho un ordenador y mirar el satélite, pero nos falta ese rato para sentarnos como le pasaba antiguamente al señor “del campo”, que observaba la formación de las nubes. Fernando Bullón nos enseñará en la charla del próximo viernes su trabajo de observación de nubes en La Palma durante años”.
En cuanto a las actividades que la asociación tiene pensadas para el 2020, el presidente de este colectivo nos adelanta que “seguiremos con el trabajo de divulgación, contemplando el horizonte más cercano del día Mundial de la Meteorología, jornada en la que es posible que realicemos algún tipo de evento». Y, a medio plazo, «tenemos un proyecto al que le estamos dando vueltas: la famosa lluvia horizontal, valorando la posibilidad de hacer algún test de recopilación de datos con María Victoria Marzol».
También otros de los objetivos para el presente año es «intentar recuperar toda la información, toda la memoria meteorológica de la isla de La Palma, pues hay muchos observadores que la llevan recopilando datos durante años, como son los casos de Hugo Castro en Los Llanos, de Joseíto en Santa Cruz de La Palma o de don Mauro con sus cabañuelas».
En palabras de su presidente, uno de los motivos fundamentales que han impulsado la creación de la asociación Meteo Isla Bonita, reside “en el enfado al ver que algunos medios de comunicación tratan las informaciones sobre meteorología desde una perspectiva poco rigurosa: Meteo Isla Bonita nace porque necesitamos rigor, pues que se tome todo lo relacionado con la meteorología con frivolidad, enviando a la población mensajes catastrofistas, no es aceptable». Y añade que en la divulgación meteorológica “el lenguaje que empleamos los divulgadores debe ser claro para que el ciudadano lo entienda”.
La asociación de aficionados a la meteorología Meteo Isla Bonita, echa a andar, pues este viernes y lo hace con clara vocación de servicio público, de llevar la meteorología a la gente, convirtiéndose en una herramienta útil para la población.
