VICENTE PÉREZ
El candidato del PSOE a la alcaldía de Tacoronte, Carlos Medina, se adentra en una nueva campaña electoral convencido de que “es la hora” en el que se puede cambiar el municipio. Con esa metáfora del tiempo posa para esta entrevista junto a un reloj en una plaza pública de su pueblo.
Se presenta a los comicios municipales como alternativa a la política que ha venido desarrollando el actual alcalde, Álvaro Dávila, de CC, cuyo mandato califica de “gris e insustancial”. Y aunque desde otras formaciones de izquierda se le recrimina su apoyo inicial a los nacionalistas en este mandato, asegura que haber roto en Tacoronte con Coalición antes de que se quebrara el pacto regional del PSOE con CC hubiera supuesto la «inmolación» de los socialistas tacoronteros en su propio partido.
Sobre su programa electoral destaca que priman los aspectos sociales y “las claves para un nuevo Tacoronte”, que, en el plano urbanístico, se plasmará en un nuevo Plan General de Ordenación «consensuado» con la sociedad y que conserve el patrimonio histórico arquitectónico, aspecto este que le preocupa sobremanera, por su importancia cultural pero también económica, y promete ayudas para su conservación y restauración.
Medina da a conocer al conjunto de personas que le acompañan en la candidatura este sábado 4 de mayo a las 19.30 horas en el restaurante El Bosque, situado en la zona tacorontera de Barranco Las Lajas
.¿Qué papel cree que jugará el PSOE en las elecciones del 26 de mayo, en una corporación donde el voto está muy fraccionado a raíz de las divisiones y los enfrentamientos?
«Como principal fuerza ahora de la oposición, vamos a presentar una propuesta para cambiar la realidad del último mandato. Contamos con un proyecto político y un programa electoral pensado para las personas, incluyendo medidas para recuperar la pérdida de servicios y el deterioro que ha ido sufriendo el municipio en los últimos años».
¿Cuáles son sus propuestas principales?
«Proponemos la escolarización de todos los niños y niñas del municipio de 0 a 3 años, de manera que ninguno dentro de esa franja se quede fuera de este servicio. También una línea de ayudas y disposición de recursos para libros, material escolar y becas, con independencia de la situación económica de la unidad familiar. Planteamos un programa finalista de recuperación de servicios que abarque todas las necesidades de los ciudadanos, desde que nacen hasta que fallecen.»
¿En caso de obtener más peso en la corporación tras las elecciones, el PSOE se ofrecerá para gobernar y dialogar?
«No podría ser de otra manera. Y es que los datos por el trabajo realizado en los últimos cuatro años nos avalan, realizando una labor fiscalizadora del gobierno. Lideraremos un proyecto de cambio en Tacoronte, para recuperar la ilusión de los vecinos y vecinas por un ayuntamiento que gestione para las personas con la recuperación de los servicios. Hablamos de personas, de programas para la discapacidad o los mayores, con una red de voluntariado o de centros donde se pueda dar atención y servicios».
¿Los socialistas tienen posibles líneas rojas para posibles pactos postelectorales?
«Pondremos sobre la mesa un programa bien claro para devolver los servicios más básicos y catapultar al municipio como referente en políticas sociales. No habrá líneas rojas para aquellos partidos que estén de acuerdo con ello. Lo que se ha venido haciendo hasta ahora en el Ayuntamiento está absolutamente en contra de las consideraciones del PSOE y, por ello, se impone un cambio».
¿Entonces, no estarían dispuestos a hablar con Coalición Canaria?
«A día de hoy, nos parece bastante complicado y difícil. Sería la última formación que incorporaríamos a un gobierno».
¿Y con Álvaro Dávila, se entenderían?
«Hasta ahora no ha sido posible entendernos con él, y tampoco en muchas iniciativas que propusimos para mejorar la calidad de vida de los tacoronteros. Por lo tanto, será muy difícil entenderse de aquí en adelante».
Es decir, que no está en ninguno de sus planes un pacto con el actual alcalde…
«No entra. Diálogo debe haber siempre, pero no para configurar un gobierno. Nuestras iniciativas, propuestas y reivindicaciones han ido dirigidas a fiscalizar su labor de gobierno y, por lo tanto, Álvaro Dávila, por sus políticas, es contrario totalmente a las políticas del PSOE».
¿Qué aspectos de su programa pondrán especial énfasis?
«La atención a la dependencia, acompañamiento a los mayores y crear centros de día para dar espacio de respiro a sus cuidadores. La discapacidad también es un gran reto, porque necesitamos un municipio sin barreras, para lo que habrá que redefinir la situación y estudiar las carencias. Se trata de facilitar el acceso de cualquier persona con discapacidad, por ejemplo, a la cultura y todo tipo de iniciativas. También es esencial la participación ciudadana real, con la creencia firme en el verdadero valor de la contribución de los vecinos y vecinas, en la vida política y social».
Tacoronte llegó a ser, en otra época, referente en la cultura. ¿Qué propone en esta materia?
«En el mandato que finaliza llevamos a pleno la redacción de un plan estratégico para relanzar la cultura en el municipio, dado que entendemos que es una asignatura pendiente, contar con los colectivos en este campo para detectar las fortalezas y debilidades, hacer un análisis exhaustivo de la realidad de la cultura para luego buscar los cauces y que la población identifique la cultura como necesaria en el desarrollo de la sociedad, además sirva de impulso económico, por otro lado, aspiramos a contar con una programación propia y estable todo el año. También queremos relanzar las fiestas de barrio o las tradiciones populares y el deporte. Contemplamos además nuestro medio ambiente desde una óptica de nuestro rico patrimonio, dándole importancia y protagonismo en nuestro programa electoral. En materia de fiestas, en las principales, donde buscamos el refuerzo no solo sus aspectos lúdicos, sino ese referente de cara a la importancia y calado social que tuvieron en la isla. Asimismo, perseguimos consolidar a las entidades que nos representan con su diversidad de actividades. Tenemos intención de recuperar las escuelas de deportes autóctonos y todo aquello que caprichosamente se ha eliminado».
¿Ha perdido importancia el sector primario en Tacoronte?
«Siempre fuimos un municipio con gran repercusión económica y de empleo. Hoy en día otros municipios se han adueñado de manera legítima de esa pujanza. Hay que hacer una reflexión profunda para volver a ser un atractivo digno, para que las personas se vuelvan a dedicar a la agricultura, para que sea otro impulso de nuestra referencia histórica».
Y en la comarca de Acentejo, ¿qué lugar debe ocupar Tacoronte hoy en día?
«Sin menospreciar a nadie, ni yendo contra nadie, si somos aupados al gobierno local tendremos que defender nuestros intereses. La rivalidad enriquece y hace que el político se esfuerce para conseguir lo mejor para su pueblo. Sin ánimo de rivalizar, debemos recuperar nuestra identidad, para que nuestros vecinos se sientan orgullosos. Eso se logra apostando decididamente por nuestras señas de identidad y volver a políticas en las que el tacorontero forme parte de las decisiones que se toman en el Ayuntamiento».
¿Cuál es su apuesta en lo que se refiere a infraestructuras?
«Apostamos por ello de manera decidida. El modelo de desarrollo de los últimos años no obedece ni a la realidad, ni a los intereses generales, ni a las necesidades de este municipio. Ni siquiera a los atractivos de los sectores productivos y económicos».
«Romper aquí con CC antes de romperse el pacto regional suponía inmolarnos»
Los planes generales de ordenación suelen atragantarse a muchos ayuntamientos. Si usted gobierna, ¿habrá nueva planificación urbanística en el mandato que está a punto de comenzar?
«Me comprometo a consensuar un nuevo Plan General con los vecinos, respetando los intereses legítimos de cada uno de ellos y que, a su vez, arroje simplicidad a los procedimientos, para que nadie encuentre impedimentos en sus iniciativas. Esto habrá que vincularlo al respeto por el territorio, desde su valor patrimonial y paisajístico, tanto público como privado. Precisamente, por la falta de atención y mantenimiento, mucha parte de ese patrimonio lo estamos perdiendo y habrá que hacer una apuesta decidida por la conservación de todos los edificios con un interés arquitectónico y que forman parte de nuestro patrimonio común. Para ello, se designará a un experto que asesore sobre los recursos y les oriente sobre la tramitación de ayudas, a margen de facilitar el acceso a las subvenciones que aprobaremos desde el ayuntamiento para la conservación de este tipo de inmuebles con interés. También actualizaremos el catálogo de patrimonio y completaremos la información de cada elemento, para ponerlo en valor.
¿Cómo calificaría la trayectoria de Álvaro Dávila como alcalde?
«Como el peor alcalde de la etapa democrática. Pasará a la historia, por no haber hecho otra cosa que hacer acopio de los impuestos de los contribuyentes y dejar a un pueblo sometido a la confrontación, no solo con los políticos, sino con los trabajadores municipales, las instituciones y sus malas relaciones con las diferentes administraciones. Por eso, y muchas otras cosas, no puede seguir gobernando Tacoronte».
Pero tanto al PSOE como a usted se le ha recriminado que lo hayan mantenido en el poder.
«Podemos pensarlo así, pero el PSOE tiene que ser disciplinado y coherente con sus acuerdos, pero también podemos pensar que hay una formación histórica, como el PNC, que también lo ha apuntalado y el PP que le ha aprobado dos presupuestos. También podemos pensar que un concejal del Sí se puede se ha vendido para apoyarle. El PSOE, en cuanto pudo censurar a Dávila lo intentó».
Lo cierto es que a ustedes les achaca desde otras fuerzas políticas una voluntad poco decidida para desbancarlo…
«Desgraciadamente, para la mayoría de formaciones de la oposición, que son de izquierdas, su rival no es Coalición Canaria, sino el PSOE. Desde su percepción, creen que no es el PSOE el que lo intentó, cuando la Agrupación Socialista lo intentó fue cuando se rompió el pacto regional. Antes fue imposible, salvo que nos quisiéramos inmolar, como había ocurrido con anterioridad».
¿Cómo valora el equipo que le acompaña en estas elecciones?
«Sin duda, el mejor. No por mí, sino porque el PSOE ha querido que me acompañen los mejores. Ha sido muy difícil y ha habido muchísima tensión. La lista refleja un reparto territorial exquisito, hay experiencia en gestión pública, preparación técnica, trayectoria social, compromiso y vocación. Todo esto acompañado por un programa político marcado por un gran compromiso socia»l.
SI gobierna, deberá afrontar un problema que no son las personas, precisamente, sino un animal pequeño pero muy peligroso: las termitas. ¿Cómo acabaría su partido con esta plaga?
«Trabajando a pie de calle, coordinándonos con las administraciones y los técnicos, para poner a su disposición los medios necesarios. Esto es una decisión y una solución técnica. A partir de mayo, habrá que ir a la zona y establecer los perímetros para empezar a llevar a cabo medidas técnicas.»
¿Cómo cree que ha gestionado CC esta crisis de las termitas?
«Con improvisación y no sabiendo estar a la altura de las circunstancias. También han engañado, actuando con demagogia y sin haber estado al lado de los que lo están pasando mal».
¿Hay algún elemento que para usted defina este mandato?
«Sí, el color gris. El alcalde es una persona grisácea, a la que le cuestan las relaciones humanas y las relaciones en general. El municipio lo ha ido empujando a su imagen y semejanza. Le ha faltado iniciativa pública, porque todo lo ve desde una perspectiva de matemático, dedicación que venden como una virtud para la gestión, pero que al final no ha sido así, porque no ha sido un buen gestor, ya que nos ha arrastrado a tener 25 millones en los bancos. Pagamos impuestos para tener mejores servicios, no para que los bancos ganen dinero».
¿Cuál es su intención para la costa del municipio?
«Dentro del nuevo PGO tendremos que redefinir los espacios. Eso afecta a todo el municipio. Siempre con el máximo respeto por el territorio, pues pretendemos crear y adecuar espacios abiertos de disfrute para El Pris y Mesa del Mar. Queremos recuperar nuestras playas y vamos a diseñar entre todos una nueva costa, con zonas de baño, paseo, mejora de fachadas, con líneas de ayudas que estarán reflejadas en un plan estratégico. Este tipo de medidas también las aplicaremos en las medianías y en la zona alta».
Se habla de un comercio en el municipio en horas bajas. ¿Apuesta usted por un nuevo modelo para el casco?
«El embellecimiento de La Estación está en la mente de todos los que transitamos por el lugar. No me gusta como está, porque transmite poca atención y decadencia. Habrá que hacer acciones respetuosas y le hace falta color, luminosidad, mobiliario, flores y transmitir alegría al entorno. Habría que buscar una figura similar a la de un gerente de la zona comercial, que sería fundamental».
Gris, decadencia… Se refiere usted al municipio como un lugar que casi necesitara apoyo psicológico, y no solo a usted en la alcaldía…
[Risas)] «Haría falta un equipo multidisciplinar. Necesitaríamos expertos en la recuperación de zonas deprimidas, para recuperar el optimismo, ya que después de 8 años de gestión de Álvaro Dávila, se nos podría considerar a Tacoronte como zona catastrófica. Ahora hay que apostar por un cambio, que en políticas son necesarios, porque siempre son revulsivos»
Pues con lo la metáfora de «zona catastrófica» ya no bastaría un psicóloco. Cambiando de tercio ¿Ha habido muchas injerencias, por así decir, de los órganos regionales e insulares de los partidos en la política municipal en este mandato, tanto desde el PSOE como desde otras formaciones políticas?
«Coalición Canaria se ha movido en la injerencia continua del alcalde hacia el control de instituciones y aspectos tradicionales, puesto que entiende la gestión como un beneficio propio para perpetuarse, sin tener en cuenta una mayoría que representa la oposición».
¿Qué solución aporta el PSOE para el conflicto abierto con el personal y la Policía Local?
«El personal es clave en la gestión del municipio. Los necesitamos y ahora no pasan por su mejor momento. Hemos asumido un compromiso para aplicar una serie de medidas que adoptaremos, que son parte de sus derechos como trabajadores».
Pues, según parece, si usted es alcalde le aguardan múltiples denuncias en materia laboral como herencia…
«Habrá que irlo gestionando y buscando soluciones consensuadas con la plantilla. Tenemos la intención de aportar un talante distinto a la alcaldía, desde el diálogo y el entendimiento».
