Le agradecemos mucho al Sr. Alessandro Cortesi su interés por elegir Tenerife para realizar sus negocios, o los de la empresa a la que representa. Sin embargo, debemos rechazar su oferta por muchos motivos. El primero de ellos es, sin duda, que ésta isla ha superado con creces el número de camas turísticas razonables para un
espacio insular tan reducido. Hace años, antes de la crisis, el ecologismo canario estaba centrado en intentar frenar el crecimiento turístico desmesurado que sufrimos con el lema “ni una cama más”.
Afortunadamente llegó la crisis y entonces sí, tras el brusco parón, algunospolíticos y empresarios del sector turístico comenzaron a darse cuenta de que se había crecido demasiado y que había que parar. Pasado esos momentos difíciles para la construcción, volvió la máquina de las licencias y la destrucción del territorio a funcionar a todo gas. Hoy, existen en Tenerife 17 licencias para construir nuevos hoteles o complejos hoteleros como el que usted pretende construir en la Punta del Porís.
Otra razón de peso que seguro le interesa conocer, es el impacto que sus edificaciones tan modernas y sostenibles causarán a la dinámica natural de vientos y corrientes de arena de la zona, por lo que las playas que le sirven de reclamo para la urbanización, están condenadas a desaparecer. Le aconsejamos Sr. Cortesi, que usted
o su empresa se lean los informes al respecto o encarguen los estudios que consideren, siempre que la empresa que firme los estudios posea la credibilidad necesaria.
Existen otras razones de peso para solicitarle y agradecerle que se olvide de construir más hoteles en la isla. Aquí ya conocemos las campañas de marketing para que los proyectos entren mejor por los ojos y oídos de la población. Lo de los 1.500 empleos es poco creíble y, en cualquier caso, esos empleos no serán para los residentes. La industria turística de Tenerife atrae 7 millones de visitantes al año y no ha sido capaz de generar empleo suficiente. Superamos el 22% de parados en la isla y le aseguro que sus hoteles de lujo no van a resolver lo más mínimo esta triste situación.
Esperamos que los nuevos gobernantes se diferencien en algo de los anteriores, en una materia tan importante como es el crecimiento turístico. También le recordamos al Sr. Cortesi otros proyectos similares al suyo que a lo largo de los años han venido presentado otros grupos de inversores y, finalmente han sido rechazados por las leyes y el sentido común. Siento mucho la más que probable derrota personal, como usted dice, pero le recomiendo que dejen de soñar y toquen la realidad de nuestra tierra.
