VICENTE PÉREZ
José Manuel Bermúdez es el rival que quieren batir todos los demás partidos, incluido el PP, con el que cogobierna. Una encuesta publicada este fin de semana en Canarias 7 lo mantiene como favorito para ganar de nuevo las elecciones, sin mayoría absoluta, aunque con un PSOE que le está pisando los talones. Con ese sondeo en la mano, todo apunta a que CC necesitaría más de un socio para seguir en el gobierno.
El actual alcalde y candidato de CC-PNC celebró días pasados un mitin en el histórico cine Víctor de la capital tinerfeña, que se llenó de militantes y simpatizantes, y en donde desgranó los cuatro grandes ejes de su programa para los cuatro próximos años.
El primero, el Santa Cruz social y comprometido, con medidas como 1.000 viviendas sociales, cheque guardería para las familias con menos recursos, más beneficiarios de la ayuda a domicilio, protección legal del Carnaval para que se siga en su actual ubicación, mejores instalaciones deportivas y una casa de la juventud por distrito.
Su segundo eje programático, una Santa Cruz diversa y popular: 50 millones de euros para los barrios cada año, 1.000 nuevas plazas de aparcamiento, rehabilitación de un millar de viviendas, mejora de la red de aguas pluviales con el Cabildo y completar el techado de canchas deportivas.
El tercer bloque, lo llama Santa Cruz emprendedora-Santa Cruz capaz, y para ello quiere impulsar la dinamización del comercio y diversificar la oferta comercial.
El cuarto eje y último eje, Santa Cruz verde y azul, contempla la creación de más zonas verdes, y planificar la futura ciudad que surgirá en los terrenos que va a desocupar la Refinería de Cepsa, industria que va a ser desmantelada, y, en el frente litoral, acercar la ciudad al mar.
En el acto en el cine Víctor le acompañaron el candidato a revalidar la presidencia del Gobierno canario, Fernando Clavijo; el aspirante a lo propio en el Cabildo, Carlos Alonso; la consejera regional de Hacienda y cabeza de lista en la capital , Rosa Dávila, y la diputada nacional Ana Oramas. Y, en el público, el exalcalde, expresidente del Gobierno canario e histórico líder de ATI y de CC, Manuel Hermoso, con el que Bermúdez se fundió en un abrazo.
Sacó pecho Bermúdez con su política de sanear las arcas municipales, de modo que de 143 millones de euros que tenía de deuda el Ayuntamiento ha pasado a deuda cero con los bancos. «Hay tarea por delante, por supuesto, pero lo mejor es que sabemos qué hay que hacer. Porque ya sacamos a Santa Cruz de la crisis y ahora la vamos a meter por fin en el siglo XXI», ha escrito después de ese acto.
Ha hecho gala también Bermúdez de que el suyo ha sido un gobierno «honesto». Y no es una afirmación retórica, porque las causas penales por hechos que vienen de la etapa de su antecesor, Miguel Zerolo (también de CC), ha sido noticia un día sí y otro día también durante años. Zerolo y otros destacados expolíticos de su partido en Santa Cruz, Manuel Parejo y Norberto Plasencia, han sido condenados a penas de cárcel por causas penales que han dado que hablar, y muy mal, de Santa Cruz, como el caso Las Teresitas, el caso García Cabrera, el caso Siliuto… y otros que aún no están cerrados. Bermúdez no ha estado imputado nunca y eso en los tiempos que corren sabe que no es precisamente un demérito.
Y desde su punto de vista hoy de la ciudad «se habla bien». Cree que hay que completar un proyecto que, para él , comenzó en el año 2011 (aunque CC lleva gobernando décadas). «Sé que nuestros adversarios políticos van a por mí, soy el rival a batir, pero yo tengo más ganas que ellos de seguir mejorando Santa Cruz; más argumentos, más razones, más fuerza; y sobre todo, más gente de nuestro lado», concluye en su más reciente artículo de prensa.
La encuesta de Canarias 7 publicada el pasado fin de semana le sigue dando ventaja, con prácticamente el mismo porcentaje de votos que en 2014, ligeramente inferior y una horquilla de 7 a 9 concejales, pero a muy poca distancia, 1,4 puntos porcentuales, e igual previsión de ediles, de la segunda fuerza política, que, con el hundimiento previsible del PP, ocupa en intención de voto el PSOE de Patricia Hernández, la cual sueña ya con apear al poder a CC y a Bermúdez en su feudo.
No será fácil, porque CC ya parecía estar en sus horas más bajas en 2015 y resistió. Y ahora, con iguales expectativas, en las generales ha recuperado votos, parte de ellos procedentes de un electorado desencantado con el PP. Y los populares, que han sido, precisamente, su socio estos últimos cuatro años, se desploman en las encuestas en la capital tinerfeña, por lo que CC tendría que pactar con más de un partido si se cumplen los sondeos y quiere seguir en el poder municipal. Con el PSOE ya no podrá, porque su candidata a alcaldesa ha dicho que ningún voto a su candidatura servirá para pactar con Bermúdez. Pero le quedan más opciones: PP, Cs y alguna que otra sorpresa que deparen las urnas. En todo caso, se avecinas unas elecciones inusualmente abiertas en Santa Cruz de Tenerife, donde los resultados del próximo domingo pueden deparar varias combinaciones posibles de gobierno.
