PLANETA CANARIO
El Primero de Mayo conmemora en todo el mundo la huelga y revueltas, atribuidas a los anarquistas, que en 1886 se llevaron a cabo en Chicago (Estados Unidos) para conseguir la jornada laboral de ocho horas, episodio en el que, a raíz de una explosión en la que murió un policía, fueron ajusticiados tres periodistas, un tipógrafo y un carpintero, y hubo un número indeterminado de víctimas mortales. Pero lo consiguieron: se implantó ese nuevo horario.
133 años después, en el Día Internacional del Trabajo (en EE.UU. y Canadá, entre otros países se celebra en otra fecha, para desvincularla del movimiento socialista mundial), miles de personas han participado en las concentraciones y manifestaciones organizadas por las principales centrales sindicales en toda España.
En Canarias han tenido lugar en todas las capitales insulares, con mayor o menor participación; las más numerosas, como cabía esperar, las de Santa Cruz de Tenerife y Gran Canaria.
Estos actos de protesta los han secundado partidos políticos de izquierdas y movimientos sociales en defensa de las pensiones, así como colectivos de trabajadores afectados por impagos de salarios en sus empresas.
En la capital tinerfeña la cabeza de la marcha -que partió de la plaza de Weyler y desembocó en la de Candelaria- estuvo presidida por una pancarta con el lema «En defensa del empleo digno, la igualdad y la protección social», y con los logotipos de UGT, CCOO, Intersindical Canaria, USO y Sindicalistas de Base.
El secretario general de Comisiones Obreras en Canarias, Inocencio González, que estuvo en esta manifestación, pidió que se cumpla la voluntad de las urnas y se forme «un gobierno de corte progresista», que aplique políticas para recuperar «conquistas sociales que tanto han costado», entre ellas la de dar marcha atrás a la reforma laboral del PP, a la que atribuye la precariedad laboral y garantizar la financiación de las pensiones, «siempre en vilo».
En igual sentido, el secretario general de UGT Canarias, Gustavo Santana, quien tomó parte en la manifestación de Las Palmas de Gran Canaria, cree necesario que se constituya «cuanto antes» ese «gobierno progresista» que dé un giro a las políticas aplicadas por el PP, de modo que «ponga por delante a las personas».
Santana también achacó a la reforma laboral la actual precariedad del trabajo, que ha llevado aparejada un aumento de la siniestralidad, y el hecho paradógico de que tener un empleo ya no impide estar en situación de pobreza. En la capital grancanaria la manifestación tuvo como punto de partida el parque San Telmo y siguió hasta la plaza de Santa Ana.
«Los derechos sociales de la Constitución, papel mojado»
En un manifiesto conjunto de UGT y CC.OO, reclaman a los gobernantes que no olviden los derechos sociales plasmados en la Constitución, pues «no deben ser papel mojado», y que es necesario construir una sociedad más democrática e igualitaria.
Ambos sindicatos expresan su rechazo rotundo a «todas las posiciones excluyentes, populistas y retrógradas que amenazan los derechos laborales y sociales básicos, y que combatirán en las instituciones, con el diálogo, y en las calles, con la movilización».
Apuntan que «el crecimiento económico tiene bases muy débiles y el nuevo empleo es mayoritariamente precario» y que «no dejan de surgir intentos de huir de la regulación laboral para abaratar y precarizar el empleo naciente -falsos autónomos, falsos becarios, empresas multiservicios…». «Ni siquiera la legalidad actual en materia de contratación se aplica», por lo que estas centrales sindicales exigen derogar las reformas laborales, perseguir el fraude, y adoptar medidas destinadas a generar empleos estables y bien remunerados.
