PLANETA CANARIO
La pandemia ha creado situaciones, cuanto menos, paradójicas para las personas sin hogar. Durante el confinamiento, con el toque de queda, el pasado año, de repente donde no había recursos alojativos surgieron para estas personas, muchas de las cuales no desean ir a albergues. Ahora ha vuelto a suceder en la capital tinerfeña, por un brote de covid-19 en el albergue municipal que afecta a 4 trabajadores y 2 usuarios.
Esto ha motivado que en torno a un centenar de personas sin hogar deberán guardar aislamiento en un hotel de Adeje, adonde han sido trasladados desde Santa Cruz de Tenerife tras detectarse este viernes un brote de este coronavirus en el Centro Municipal de Acogida.
Dos personas que pernoctaban en el albergue -el único de este tipo en Tenerife- han quedado hospitalizadas, aunque no por covid-19, sino que precisan atención por otras patologías.
El centro quedó cerrado desde la tarde del pasado viernes para llevar a cabo las oportunas labores de desinfección.
Según informó El Día, el traslado a Adeje se llevó a cabo el viernes a primera hora de la tarde en dos guaguas: la primera de ellas partió con 60 personas, mientras que en la segunda lo hizo con 41.
Tenerife es la isla que tiene en la actualidad los peores datos de la pandemia, con 80 casos por 100.000 habitantes en los últimos 7 días y casi el 70% de los casos activos de covid-19 que hay en el Archipiélago.
Desde la Alianza de Vecinos de Tenerife, su coordinador, Abel Amid, ha vuelto a llamar la atención sobre el hecho de que, «cuando interesa, por la emergencia sanitaria, se buscan urgentemente soluciones para las personas sin hogar, como un pabellón o incluso ahora un hotel, pero no se le da prioridad a este problema el resto del año o fuera de este contexto pandémico».
Esto demuestra, según enfatiza Amid, que «dar soluciones habitacionales a las personas sin techo es un asunto de voluntad política, y no se quiere invertir en esta pobre gente, a pesar de que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife tiene un plan y de que todos los municipios y el Cabildo deberían invertir también lo suficiente».
La Alianza de Vecinos denuncia que, con pandemia o sin pandemia, siguen viéndose personas sin hogar en las calles, incluso anciano en sillas de ruedas durmiendo a la intemperie, lo cual resulta «aberrante».
