>PLANETA CANARIO
Una delegación de la NASA visita esta semana los complejos hospitalarios universitarios de Tenerife, adscritos al Servicio Canario de la Salud, y los dispositivos del Servicio de Urgencias Canario (SUC), para conocer los recursos disponibles y capacidades de la red sanitaria de Canarias.
Este interés de la agencia espacial estadounidense se enmarca en el programa Artemis, para el regreso del ser humano a la Luna, y la posición estratégica de Canarias ante la posible activación de emergencias en el Atlántico, en las que el Archipiélago podría desempeñar un papel relevante como punto de apoyo sanitario en el caso de operaciones de rescate a los astronautas, según informa la Consejería de Sanidad.
La delegación de la NASA está integrada por el director médico, James D. Polk, la subdirectora médica del Centro Espacial Johnson, Sharmi Watkins, el jefe de división de Medicina Espacial del mismo centro, Gary Beven; y el responsable del Grupo de Coordinación de Contingencias, Travis Houser.
Fueron quienes fueron recibidos por el director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya, el gerente del complejo hospitalario, Rafael Martín, el gerente de IMETISA, Néstor Sánchez, y la directora del Servicio de Urgencias Canario, Noemí González. También estuvieron presentes en la visita el consejero I+D+i del Cabildo de Tenerife, Juan José Martínez, y el doctor Fernando Guillén, coordinador de la visita.
Los directivos médicos de la NASA recorrieron los recursos de atención a emergencias del centro hospitalario, como la Unidad de Cuidados Intensivos, Traumatología, Urgencias, las unidades de Radiología y de Reanimación y la cámara hiperbárica, «un recurso de alto valor estratégico, especialmente en escenarios que requieran tratamiento de patologías relacionadas con la descompresión o exposiciones extremas», explica Sanidad.
La comitiva inició su recorrido en la cámara hiperbárica, recurso integrado en el SCS y bajo gestión de la empresa pública del Cabildo de Tenerife IMETISA, que supone un instrumento único en Canarias y de gran valor terapéutico en la red sanitaria, principalmente en los casos de enfermedad descompresiva de buceadores, entre otros tratamientos.
En el caso de los astronautas, señala la Consejería, este tratamiento puede resultar clave ante situaciones como los cambios de presión tras la reentrada de los astronautas en la atmósfera Terrestre, posibles enfermedades por descompresión derivadas de fallos en la cabina o problemas respiratorios.
La oxigenoterapia hiperbárica se basa en la administración de oxígeno puro en el interior de una cámara a una presión superior a la atmosférica, lo que permite aumentar las presiones parciales de oxígeno en el organismo. Más allá de su función terapéutica, la medicina hiperbárica desempeña un importante papel en el ámbito aeroespacial, especialmente en el manejo de la enfermedad por descompresión.
Muchas trayectorias de reentrada de las cápsulas espaciales -especialmente en misiones de prueba o retornos de emergencia- pueden finalizar en el océano, lo que convierte al archipiélago en un lugar relevante para la asistencia sanitaria en amerizajes.
El gerente de Imetisa, Néstor Sánchez, explicó que el servicio de Medicina Hiperbárica cuenta con más de treinta años de experiencia y administra anualmente más de 1.400 sesiones para diferentes tratamientos.
En los últimos quince años, también ha atendido más de cuatrocientos casos de emergencia, lo que refleja un alto nivel de preparación y experiencia clínica en la enfermedad por descompresión aguda, con más de 2000 horas de práctica acumulada del equipo de profesionales del centro, lo que representa uno de los mayores niveles de experiencia en la costa atlántica noreste.
La comitiva también tuvo oportunidad de conocer recursos sanitarios, tanto terrestres como aéreos, con los que cuenta el SUC. La directora médica, Noemí González, expuso los avances en electromedicina y las nuevas prestaciones del transporte aéreo.
Entre estos recursos destacan, los tres helicópteros y avión medicalizados, la red de ambulancias de soporte vital avanzado y básico y la Unidad de Catástrofes, que unido a la labor de coordinación de sus médicos, enfermeros y gestores de recursos desde la sala de emergencias son esenciales para garantizar una intervención rápida y eficaz en situaciones críticas.
En el caso de una contingencia que requiriera de respuesta médica avanzada, el SUC canalizaría la demanda sanitaria que pudiera requerir la NASA. Para ello, la agencia espacial y el SUC han establecido una línea de colaboración con el objetivo de reforzar los mecanismos de coordinación y respuesta ante posibles emergencias en el Atlántico.
Tras el recorrido, se celebró una sesión científica a cargo de los responsables de los diferentes servicio, así como por parte de la delegación de la NASA, que detalló aspectos sobre medicina aeronáutica y sobre los objetivos de esta acción en Canarias.
La delegación de la NASA visitará este martes 14 las instalaciones del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde también recorrerán los servicios de atención al accidentado: Urgencias, UVI y Traumatología, entre otros. Posteriormente, tendrá lugar una sesión científica sobre medicina aeronáutica en el Salón de Actos de la Escuela de Enfermería.
Hay que recordar que la NASA, tras el primer vuelo tripulado del programa Artemis hasta las proximidades de la Luna, tiene previstas nuevas fases. Con la misión Artemis III hará una demostración en órbita terrestre baja, programada para 2027, para poner a prueba uno o ambos módulos de aterrizaje comerciales de SpaceX y Blue Origin, respectivamente.
También mantiene como objetivo para principios de 2028 el primer alunizaje de Artemis. Utilizando la configuración estándar del cohete SLS (Space Launch System), la NASA prevé lanzar esta misión a la superficie lunar a finales de 2028, con misiones posteriores planificadas aproximadamente una vez al año.
FOTOS: CONSEJERÍA DE SANIDAD DEL GOBIERNO CANARIO
