PLANETA CANARIO
La octava edición de la Exposición de Minis Clásicos Virgen de Nuestra Señora de La Esperanza celebró este domingo en el municipio tinerfeño de El Rosario los sesenta años de este vehículo. Fue en el verano de 1959 cuando comenzó a comercializarse el Mini, uno de los coches más queridos y coleccionados de la historia del motor.
En la localidad de La Esperanza se dio cita un centenar de ellos procedentes de, prácticamente, toda Canarias. Una ocasión que va más allá de la automoción, pues sirve de punto de encuentro para cientos de personas que que asocian muchas vivencias personales a estos coches que marcaron una época. Son las minihistorias de la gran historia de un automóvil icono de un época.
Este evento, organizado por la Concejalía de Fiestas del Ayuntamiento de El Rosario y MiniManía Tenerife, está considerado ya una de las mayores concentraciones de minis clásicos de las siete islas y en la edición del año pasado logró reunir a un total de 93 modelos de este tipo de vehículos.
El evento se ha convertido ya en un clásico del programa de actos de la fiestas de La Esperanza y en cada edición aumenta el número de participantes. Esta exposición de auténticas piezas de museo es ya, por derecho propio, una de las mayores concentraciones de minis realizadas en Canarias. Algunos de estos clásicos vehículso que pudieron contemplarse este domingo tienen casi cincuenta años de antigüedad y en su época costaron entre 90.000 y 125.000 pesetas.
El mini es un pequeño automóvil producido por la British Motor Company y sus empresas sucesoras entre los años 1959 y 2000. Este automóvil, el más popular de los fabricados en Gran Bretaña, fue entonces remplazado por el nuevo Mini, lanzado en 2001.
El original, que es el que se homenajea en La Esperanza, está considerado como un símbolo de los años sesenta del siglo pasado y su distribución ahorradora de espacio con tracción delantera influyó sobre toda una generación de fabricantes de automóviles. En la encuesta internacional para determinar el automóvil del siglo más influyente en todo el mundo, el Mini quedó segundo, solo detrás del Ford T.
En 2001, BMW (que había adquirido anteriormente al grupo Rover) dejó de producir el antiguo Mini para comenzar a producir el nuevo, una moderna reinterpretación realizada 42 años después del lanzamiento del Mini original.
