PLANETA CANARIO
Todos los datos geofísicos y geoquímicos, registrados a través de las redes instrumentales permanentes y las campañas científicas periódicas de observación del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) reflejan «un marco coherente con un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal de Tenerife, probablemente vinculado a la inyección de gases de origen magmático».
Así lo señala este centro científico impulsado por el Cabildo de Tenerife, en un informe sobre la sismicidad de la isla y su evolución durante los últimos 3 años, cuyas conclusiones ha publicado en su página de Facebook.
Un proceso que, probablemente, empezó en la segunda mitad del 2016 y todavía continúa. Este proceso, según Involcan, parece ser el mecanismo responsable de la ocurrencia de eventos sísmicos de largo-periodo, así como del incremento de la sismicidad volcano-tectónica y de enjambre sísmicos. «Por lo tanto, la reciente comunicación de eventos [sismos] “híbridos” (dígase de largo-periodo con una componente de alta frecuencia) no es nada que se aleje de la normalidad para la sismicidad de Tenerife desde el 2017».
La ausencia de deformaciones significativas del terreno, expone Involcan, hace poco probable la implicación directa de un sistema magmático superficial. A corto plazo, este centro científico no excluye que puedan producirse más terremotos de pequeña magnitud y de entidad parecida al ocurrido el 6 de enero 2017. Por otra parte, apunta Involcan que sí puede excluirse la ocurrencia de terremotos capaces de generar daños a corto plazo.
Destacable es asimismo en la valoración del informe que el registro de un incremento en la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) en el cráter del Teide «ha sido y es de interés científico para el fortalecimiento del sistema de alerta temprana, pero no ha representado ni representa peligro alguno para las personas que acceden diariamente al Pico del Teide».
