VICENTE PÉREZ
La evacuación de los animales en la zona de la erupción en La Palma no pudo completarse antes de que el volcán hiciera peligroso circular por los barrios afectados. Aunque al mediodía del día en que comenzó este fenómeno eruptivo se había dado la orden de evacuar los animales de granja, al mismo tiempo que a las personas de movilidad reducida, lo cierto es que apenas unas horas después la lava comenzó a fluir en Cumbre Vieja y la población tuvo que acelerar la evacuación general e inmediata. Atrás quedaron otros muchos seres vivos que criaba el ser humano.
Por eso los colectivos animalistas llevan días movilizados en colaboración con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y personal de emergencias para salvar a todos los animales que puedan en la zona afectada.
La situación está siendo una carrera contrarreloj, complicada por el peligro de realizar esta labor, como cuenta, desesperada, Paula Rey, activista de Unidas de Protección Animal (UPA) La Palma, quien asegura que entre unas cuantas asociaciones animalistas tiene constancia de más de 400 animales rescatados.
Paula habla con PLANETA CANARIO tratando de controlar las emociones porque lo que ha vivido en los últimos días es una experiencia traumatizante. Ha entrado en barrios evacuados, cerca de la erupción, y ha vivido momentos espeluznantes, y otros en que ha logrado salvar la vida a animales hambrientos, deshidratados e irascibles por el machaqueo de las explosiones y el sentirse desorientados.
¿Quedan muchos animales en la zona desalojada?
«Lo interesante sería saberlo, ese es el problema con el que nos hemos encontrado. No tenemos ni idea aún de los animales que puede haber con vida o sin vida.
Por un lado están los animales de personas evacuadas, que hemos tenido que evacuar y tener en nuestro centro para su bienestar, hasta el momento en que su dueño pueda regenerar su casa o pueda recuperar al animal. Y eso se nos junta con un segundo frente, que a mi es el que mas me importa realmente, que es el rescate de aquellos animales que, por un motivo u otro, el dueño, bien por estar en el extranjero y no tener siquiera relaciones con la isla no se ha enterado del desastre y no ha tenido tiempo de poder rescatarlo, o dueños, aunque no quiero pensar que sea así, que deliberadamente hayan podido dejarlos atrás, pensando que no era una prioridad en ese momento de caos o descontrol».
¿Has salvado animales de esa zona en la que solo se puede entrar con autorización?
«Hemos ido a muchos puntos calientes, las zonas rojas, como las llamamos, que es donde hay más protección y a las que no se puede acceder sin autorización. Nosotros que somos de la Unidad de Protección Animal tenemos autorización para ello y debemos ser muy claros, y con el tiempo mínimo tenemos que ir a la zona en concreto donde ya sepamos que hay un animal, porque si no se pierde mucho tiempo. Son zonas desoladas, lo que ves es un escenario de guerra, desolador; no hay ruido, el único ruido que se escucha es el del volcán ,que no te deja ni escuchar a los animales. Entonces es muy importante tener coordinación con los equipos de seguridad de emergencias y protección, porque ellos te guían y te pueden escoltar hasta ese lugar donde haya un animal, porque son los que realmente están allí a diario pasando horas en los lugares».
¿De qué animales estamos hablando?
«La zona de ganadería ha sido más fácil su evacuación debido al volumen de animales que hay dentro y ha sido más fácil su localización. Por ejemplo, en Tacande se evacuaron caballos y fue menos complicado, porque para evacuar 37 caballos tiene que haber un dispositivo bastante fuerte. El caso del que estamos hablando son animales domésticos , principalmente perros y gatos, que, bien porque el dueño no está , porque no le ha dado tiempo a cogerlo o estaba lejos se ha quedado en esa vivienda. Entonces tenemos dos líneas de ayuda: si el animal estaba desorientado en el exterior, facilitamos que pueda beber y comer. Y con eso hemos conseguido salvar muchos animales que están rondando por la calle y que están, digamos, asalvajados, pero que no lo son, son animales domésticos en origen pero que por el estado de shock hay que gestionarlo, pero están comiendo y bebiendo y van a salvar su vida. Y luego está la parte mas complicada, que es cuando tú vas de vuelta, escuchas el gemido de un animal y nos encontramos con que no puedes entrar porque es un domicilio privado. En ese caso tenemos que esta muy atentos para que, con una autorización poder localizar al dueño, entrar, e incluso muchas veces hemos seguido al coche de los dueños, que han ido con nosotros para poder hacer un rescate».
¿Cómo reacciona un animal desvalido cuando es ayudado?
«Normalmente cuanto mas días pasa es mas difícil. Por ejemplo, los primeros días lo que encontrábamos eran animales desorientados que lo que buscaban es ayuda; eso fue bonito porque se acercaban a ti. El problema que encontramos ahora es diferente. Yo vengo de un rescate de gatos , y son animales que no han comido en siete días , que no han bebido en siete días, y por eso estamos en un momento muy crítico, porque la media de un animal que puedes encontrar con vida es de diez días; difícilmente pueden sobrevivir después de ese tiempo. Así que estamos en momentos son cruciales».
¿Cuántos animales has rescatado?
«UPA La Palma en una semana hemos hemos recogido 80 animales, que estamos custodiando en un refugio que no era público y que hemos tenido que abrir de forma pública por la gran emergencia que ha surgido. Estamos ayudando a colectivos privados, a particulares que han perdido su casa y a todos los animales que están vagando por las calles».
¿En todos los casos las personas propietarias de estas mascotas las han podido ustedes localizar para comentarles que las han rescatado?
«Sí, por protección de datos cuando rescatamos a un animal, hacemos una ficha de localización con nombre apellidos, DNI del propietario y una foto del animal. En estos casos el contacto con los dueños es continuo y el animal va a volver a su casa. Es una especie de custodia. Los animales que hemos recuperado por la calle presuponemos que tienen dueño, pero no sabemos el final de ese animal. Por eso hemos hecho un llamamiento urgente para pedir ayuda, porque no tenemos la capacidad de gestionar. Estamos en la fase de recogida y ayudar, salvar vidas. Ahora vamos a un rescate de perros, complicado, son animales que están enloquecidos, son animales que no han bebido en siete días, y hemos tenido que contar con ayuda veterinaria para poder utilizar métodos de lazo, de posible cerbatana para poner dardo con sedante para poder acercarnos a ellos.
Es decir, perros que de forma natural serían mansos, ¿por esta situación los encuentran agresivos?
«Exacto, ahora mismo son agresivos, están con estrés postraumático, están desorientados y hambrientos, y en una zona que les hace desconfiar del ser humano, así que en esta situación lo que tienen es rechazo, están enfurecidos, no saben lo que pasa. Los animales son muy sensibles con los sonidos, el volcán los ha puesto nerviosos. Es un escenario desolador. Como fenómeno natural e histórico puede ser una maravilla, no lo dudo, pero los momentos que estamos viviendo son muy duros: no sabes qué hacer, cómo reaccionar, cómo plantear tu vida, que va a surgir, porque estamos en la fase 1 y no tenemos un pronóstico sobre qué va a pasar, porque lo que estamos esperando, yo y la gente que vivimos aquí, es que no queremos datos sobre el volcán, el flujo de la lava ni nada, lo que queremos saber es que va a pasar a corto plazo, que puede surgir aquí va a afectar a mas barrios, queremos saber mas, la gente se está volviendo loca, necesitamos psicólogos, necesitamos ayuda.
¿De qué manera puede la gente ayudarles a ustedes en esta perentoria labor?
«Afortunadamente estamos recibiendo muchísima ayuda, se está volcando el mundo entero. Hemos recibido mensajes de todas partes del mundo, de famosos, colectivos, empresas grandes, gente que siente y vive este problema muy de cerca, porque no solo es lo que cuentan en televisión. Mi llamamiento es que todo el que realmente pueda ayudar que crean que los animales sienten y que es importante en la vida, en el entorno, que forman parte de nuestra vida, que necesitan ayuda, porque las personas civiles ya tiene ayuda directa, pero el animal, si no es rescatado por otra persona, ahí se queda, no tiene capacidad de estar solo, porque por nuestra decisión son domésticos, nosotros hemos elegido hacerlos a nosotros. Hay que tener cuidado porque ahora mismo no sabemos si el animal ha sido abandonado o si no ha quedado mas remedio, si son callejeros o domésticos; podemos intuirlo pero no tenemos garantía.
¿Algún propietario te ha agradecido que hayas salvado a su mascota?
«Si, tenemos ahora mismo 17 animales con dueño localizado y, obviamente, nos están agradeciendo continuamente, dándonos cariño, apoyo y lo que necesitemos. Y luego están los que no tenemos localizados a su propietario, que van a pasar parte de nuestra asociación y nos buscaremos la vida para buscarles un buen hogar».
¿Cómo se puede ayudar económicamente a la asociación ?
«En la página de Facebook de la asociación tenemos la información de como poder ayudar, hay muchas líneas de ayuda: https://www.facebook.com/upalapalma«.
¿Cuántos animales se han rescatado en total?
«Mi asociación junto con el resto que son ANIPAL y BENAWARA, junto con la Guardia Civil, Policía, etc, que muchos de ellos son animalistas y son los primeros que te llaman, hemos hecho esfuerzos sobrenaturales para salvar a los animales, pues puede haber mas de 400 que han sido rescatados. Ahora mismo no tenemos ni control, eso ya será en la siguiente fase donde podamos ser consecuentes y podamos gestionar toda esta locura. Todos los están ahí dentro trabajando nos dan el chivatazo, pero necesitan de nuestra ayuda: los lazos, el pienso…, todos los recursos los tenemos nosotros y nuestro amor y voluntad.
Para ustedes entraña un peligro entrar en esa zona tan próxima a la erupción…
«Ni lo pensamos. Yo he sentido pánico, terror. Y a mi, que tengo familia y niños, hay quien me ha dicho: ‘Paula, si tu tienes un lugar seguro fuera, ¿qué haces aquí?. Pues es que no es fácil, la isla es un medio rural, aquí la gente dependemos en el 90% del medio rural, ya seas agricultor, trabajes como yo en el sector de medio ambiente, en el forestal…dependemos de esta isla rural. Poe eso la gente se niega a moverse, y hay una resistencia y una falta de reconocimiento de lo que está ocurriendo, y deseamos que a corto plazo nos digan cómo puede evolucionar esta situación»-
¿Les ha sorprendido la solidaridad que ha habido con las personas afectadas?
«Quiero dar las gracias a toda España, al mundo entero, porque se han volcado con La Palma. Si a alguien le quedaba alguna duda de dónde estaba la isla, ya nadie tiene duda, y de quiénes son los palmeros, que han formado una piña y han intentado aunar esfuerzos para que la gente esté bien. Son momentos muy duros, estamos agotados pero nadie se queja, sigue con su labor y viviendo esto a flor de piel».
Todos nos imaginamos lo que ocurre dentro de ahí, ¿cómo lo vives tú, qué enseñanza se te queda?
Soy una persona muy cauta y he vivido momentos de terror, de pánico. Yo nunca he sufrido ansiedad ni nada de eso, pero ahora todos hemos sufrido estrés, hemos bajado un montón de kilos. Estamos en una siKKKuación que está afectando a la capacidad de supervivencia, porque estás intentando estar tu bien con el conflicto que ha surgido que es desolador, y por otro lado ayudar todo lo que puedes para ser útil, yo la única forma que tengo de ser feliz es sintiéndome útil.
