PLANETA CANARIO
La participación de la escritora Lucía Etxebarria en un seminario sobre literatura y salud mental de la Universidad de La Laguna (ULL) ha provocado una controversia entre parte del alumnado y la autora después de que estudiantes de cuarto curso del Grado en Español: Lengua y Literatura pidieran que se retirara su invitación por anteriores declaraciones públicas relacionadas con las personas trans.
La iniciativa estudiantil ha recibido el respaldo de la Delegación de Estudiantes de la Facultad de Humanidades, que ha reclamado que Etxebarria deje de formar parte del programa y ha cuestionado que una universidad invite a una persona cuyas manifestaciones consideran contrarias a la dignidad de las personas trans.
La escritora, por su parte, niega las acusaciones que se han formulado contra ella y sostiene que discrepar de la legislación trans o de determinados planteamientos sobre la identidad de género no puede convertirse en motivo para impedir su participación en un espacio universitario.
La conferencia, por ahora, continúa anunciada oficialmente por la ULL. Etxebarria está invitada al X Seminario de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada del Grupo de Investigación en Estudios Semióticos Aplicados (GIESA), titulado Literatura y Salud Mental, que se celebrará en formato virtual el próximo 10 de octubre. La escritora, que es filóloga y psicóloga, impartirá la ponencia La escritura que cura. Neurociencias, psicología social, literatura y salud mental.
El encuentro está organizado por el Grupo de Investigación en Estudios Semióticos Aplicados (GIESA) y el Departamento de Filología Española de la ULL. También intervendrá el psicólogo Carlos Bernabé, mientras que el coloquio final contará con Celia Morales Rando, docente e investigadora de la ULL, y Roberto García Sánchez, psicólogo y coordinador del Grupo de Investigación en Humanidades Aplicadas de la Universidad Europea de Canarias. El filólogo Darío Hernández dirigirá y moderará el seminario.
Los estudiantes: «Los derechos de las personas trans son derechos humanos»
La Delegación de Estudiantes de Humanidades ha situado el centro de su protesta en la defensa de las personas trans. En un amplio comunicado difundido después de que Etxebarria respondiera públicamente a la polémica, sostiene que su posición no parte de una disputa personal con la escritora, sino del respaldo a los alumnos de cuarto curso que inicialmente plantearon sus objeciones.
«Los derechos de las personas trans son derechos humanos», afirma la Delegación estudiantil, que considera que quienes atacan, denuestan o estigmatizan a estas personas afectan también a su dignidad y sus derechos.
Rechaza asimismo que su petición pueda calificarse de censura. Argumenta que los estudiantes no tienen capacidad para suspender el seminario ni retirar unilateralmente una invitación, por lo que lo que han hecho es solicitar a quienes sí tienen esa responsabilidad que reconsideren la participación de la autora.
Según su planteamiento, la libertad de expresión protege el derecho a manifestar opiniones, pero no implica un derecho a ser invitado a cualquier actividad académica. Los estudiantes sostienen que una invitación realizada bajo el paraguas de la Universidad supone también una elección de quién participa en sus actividades y reclaman poder cuestionar esa decisión.
En ese sentido, recuerdan que Etxebarria puede expresar sus opiniones en los espacios que considere, pero consideran diferente que participe como invitada en un seminario organizado en el ámbito universitario porque, a su juicio, esa invitación le concede «legitimidad y prestigio».
Etxebarria se defiende y critica que la quieran censurar
Lucía Etxebarria respondió a las críticas mediante un comunicado en el que defiende su participación y rebate varias de las afirmaciones que atribuye a los estudiantes.
La escritora niega, en primer lugar, haber denominado «aberración» a las mujeres trans. Explica que la expresión que utilizó fue «aberración jurídica» para criticar determinadas consecuencias de una ley y sostiene que «criticar una norma no equivale a insultar a las personas afectadas por ella».
También responde a la acusación de emplear el término «varones» para referirse a las mujeres trans. Etxebarria afirma que no suele utilizar esa expresión y que sí ha hablado de «hombres autoidentificados como mujeres» en referencia, según explica, a casos concretos de personas de sexo masculino condenadas por delitos graves contra mujeres que posteriormente modificaron su sexo registral o solicitaron ser tratadas como mujeres.
Los estudiantes replican en su segundo comunicado aportando publicaciones anteriores de la escritora en las que, según señalan, aparecen expresiones como «un varón autoidentificado como mujer» o referencias a «varones» que entrarían en prisiones femeninas. También cuestionan que sus comentarios se hayan limitado exclusivamente a personas condenadas por delitos graves.
Etxebarria enmarca el conflicto en un problema más amplio sobre los límites de la discrepancia en la universidad. En su comunicado recuerda que la Constitución protege la libertad de expresión y la libertad de cátedra y sostiene que en los últimos años otros académicos y profesionales críticos con aspectos de la denominada Ley Trans han sufrido cancelaciones, protestas o intentos de impedir sus intervenciones.
La autora reconoce expresamente que la Delegación de Estudiantes tiene derecho a criticarla, publicar comunicados, organizar actos alternativos o acudir a su conferencia para formularle preguntas. Su objeción se centra en la petición de que sea retirada del programa. «Lo preocupante es otra cosa: que en espacios cuya razón de ser debería ser precisamente la confrontación de ideas se extienda la costumbre de solucionar las discrepancias suprimiendo al discrepante», sostiene.
Etxebarria afirma que no pretende que el alumnado comparta sus posiciones, sino que puedan «hablar, argumentar y discrepar», y reclamó también un pronunciamiento público del Rectorado de la ULL.
La Delegación replica que la libertad de cátedra corresponde a quienes ejercen la docencia y no supone, a su juicio, un derecho de una persona externa a ser invitada a una actividad universitaria.
La controversia se ha extendido además a una antigua acusación de plagio contra Etxebarria. La escritora sostiene que uno de sus libros lleva más de veinte años publicado y continúa a la venta y pide que, si existe una sentencia que determine que se trata de un plagio, sea mostrada.
La Delegación responde que no habló de una sentencia condenatoria, sino de un acuerdo judicial de 2007. Según su comunicado, Etxebarria reconoció entonces que, «por error material», no se había incluido una nota a pie de página al transcribir determinados párrafos de un artículo del psicólogo Jorge Castelló y se comprometió a abonarle 3.000 euros.
Más allá del intercambio de acusaciones, la Delegación de Humanidades concreta su posición en cuatro reclamaciones a la Universidad: retirar la invitación a Etxebarria; ofrecer explicaciones públicas por parte del GIESA y del Decanato sobre los criterios utilizados; establecer criterios claros para la selección de ponentes que sean coherentes con los compromisos de igualdad y diversidad de la ULL; e incorporar a un seminario sobre salud mental voces trans y profesionales que trabajen con estas personas.
El colectivo estudiantil rechaza al mismo tiempo cualquier hostigamiento contra la escritora. En su comunicado pide expresamente a quienes respaldan su posición que no profieran «ni un insulto, ni una burla, ni una amenaza contra Lucía Etxebarria ni contra nadie» y sostiene que no suscribe ese tipo de actuaciones.
La ULL apoya a las personas trans y alega que no puede cancelar la conferencia
El equipo rectoral de la Universidad de La Laguna ha intervenido en la controversia sin retirar, por el momento, la conferencia del programa. La actividad sigue figurando en la agenda oficial de la institución con Lucía Etxebarria como ponente.
En su pronunciamiento, la ULL subraya que el seminario ha sido organizado por un grupo de investigación y un departamento de la propia Universidad, que han seleccionado a las personas participantes «en el ejercicio de su autonomía académica».
Al mismo tiempo, el equipo rectoral no elude el motivo de la protesta. Señala que Etxebarria ha realizado anteriormente declaraciones públicas sobre las personas trans que «han generado rechazo y preocupación en parte de nuestra comunidad universitaria».
La Universidad fija además su posición institucional al asegurar que defiende «la igualdad y la no discriminación, así como los derechos y la dignidad de las personas trans», de acuerdo con la legislación vigente y con su propia normativa.
De este modo, la ULL mantiene hasta ahora dos planos diferenciados en la polémica: respeta la autonomía académica del grupo de investigación y del departamento responsables de organizar el seminario y seleccionar a sus invitados, mientras expresa explícitamente su respaldo institucional a la igualdad, la no discriminación y los derechos de las personas trans. A fecha de este lunes, la conferencia de Etxebarria continúa programada para el 10 de octubre en la agenda oficial de la Universidad.
El Seminario tendrá lugar virtualmente, a través de la plataforma Google Meet, y para asistir será necesario inscribirse previamente enviando un correo electrónico a lagunaes@ull.es indicando nombre completo y número nacional de identidad. El plazo de inscripción finalizará el viernes 9 de octubre de 2026, aunque una vez cubierto el límite máximo de plazas se cerrará el procedimiento de inscripción
