El volcán de La Palma aún cobija roca a 868 grados, casi un mes después del fin de la erupción

El Comité Científico del Plan de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA) recomienda que la población a la que se le ha autorizado volver a algunas zonas de las que fueron evacuadas no se aproxime a lava por el grave riesgo de exponerse a los gases emitidos, desprendimientos y altas temperaturas que, en algunos puntos de las coladas, alcanzan hasta 300 grados, y en el interior del cráter hasta el triple, como ha constatado este 7 de enero el IGN

Científicos del IGN en la zona del cráter y detalle de roca incandescente a través de un orificio. / IGN

PLANETA CANARIO

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha detectado este 7 de enero una zona aún incandescente con  temperaturas que llegan a 868 grados en el interior del cráter s situado más al sur de los seis que forman el volcán, aún sin nombre, de Cumbre Vieja.

Se trata de un calor residual, y no de ascenso de nuevo magma, cosa que no ocurre desde la noche del pasado 13 de diciembre, fecha en que oficialmente terminó la erupción.

El Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) midió a finales de diciembre temperaturas superiores a los 1.000 grados en estos orificios.

El Comité Científico del Plan de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA) ha insistido en la recomendación de que la población a la que se le ha autorizado volver a algunas zonas de las evacuadas (unas 1.700 de las 7.000 que fueron desalojadas al inicio de la erupción) no se aproxime a lava por el grave riesgo de exponerse a los gases emitidos, desprendimientos y altas temperaturas que, en algunos puntos de las coladas, alcanzan hasta 300 grados.

Este 7 de octubre ha sido el primer día que, desde que se inició la crisis volcánica en La Palma, con menor sismicidad, ya que desde las 22:20 horas del 6 de enero hasta las 23:14 horas, no se produjeron terremotos, y este de magnitud 2.2. mbLg en Mazo.

Personal del IGN en tareas de mantenimiento de instrumentación geoquímica en los alrededores del cono volcánico. / IGN

Sobre este asunto, el dictamen del Comité Científico refleja que la sismicidad en estos momentos es de baja magnitud y está en niveles muy bajos en todas las profundidades, aunque pese a ello, todavía no se puede descartar la ocurrencia de sismos sentidos.

Desde el día 4 de enero, fecha del último informe, la calidad del aire debida al dióxido de azufre (SO2), contaminante asociado al proceso eruptivo, se ha mantenido en niveles buenos en todas las estaciones.

 

Con respecto a las partículas menores de 10 micras (PM10), desde el día 4 de enero se han mantenido los niveles de calidad del aire entre buenos y razonablemente buenos en todas las estaciones, sin nuevas superaciones del valor límite diario (establecido en 50 µg/m3).

El Comité Científico está coordinado por la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias y lo integran representantes del IGN, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), INVOLCAN Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Instituto Español de Oceanografía (IEO), Universidad de La Laguna y Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Imagen de La Palma capturada el día 3 por el satélite Sentinel 2 del programa europeo Copernicus, en la que se aprecia la mancha negra dela  lava de esta erupción al oeste de la isla.

 

 

 

 

 

 

 

 

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