PLANETA CANARIO
El nuevo Gobierno de Estados Unidos, que preside Joe Biden, ha suspendido de forma temporal los aranceles del 25% a los productos de exportación europeos, y que perjudicaban sobre todo a los vinos canarios que se envían a ese país, con un valor cercano al millón de euros anuales.
Esta medida, aunque aún provisional, ha sido acogida con satisfacción por la consejera de Agricultura del Gobierno canario, Alicia Vanoostende, para quien “se abre así un horizonte de expectativas favorables para un sector agroalimentario regional que pagaba las consecuencias de conflictos ajenos a su actividad”.
Para Vanoostende, “el mercado americano es importante para los productos, no solo por el valor de las exportaciones en sí mismas, sino también porque es un escaparate que posibilita saltar a otros mercados, por lo que esta decisión beneficia nuestra presencia en Estados Unidos”.
El arancel, que se empezó a aplicar en octubre del pasado año en el periodo final del mandato de Donal Trump como presidente estadounidense, supuso pasar de un gravamen del 3,5% al 25%.
En declaraciones hechas entonces a Canarias 7 por Pedro Rodríguez, copropietario Frontón de Oro –bodega grancanaria que vende unas 25.000 botellas en el mercado norteamericano al año, aproximadamente el 30% del total de su producción–, advirtió de que con ese arancel no ería fácil mantener la competitividad en este mercado.
En su caso, la medida del Gobierno de Donald Trump provocó que el precio final de venta al público de la botella de su tinto tradicional, que puede comprarse a 16,9 dólares, se encareciera en torno a dos dólares, como mínimo.
Los aranceles a productos agroalimentarios europeos –en España los más afectados han sido, además del vino, el aceite de oliva y las aceitunas– fue la respuesta de EE.UU. a los subsidios que concedieron los gobiernos europeos a Airbus.
