VICENTE PÉREZ
El director general de Patrimonio Cultural de Gobierno canario es profesor del departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua en la Universidad de La Laguna. Miguel Ángel Clavijo Redondo se ha propuesto en esta legislatura que ya toca a su fin, en que se ha estrenado como cargo público, poner en marcha una gran base de datos digital, de nombre volcánico, LAVA, donde figuren todos los archivos relacionados con el patrimonio histórico existentes en Canarias, impulsar más de 230 investigaciones arqueológicas y reformar la legislación canaria en la materia, con un proyecto de ley que se tramita en el Parlamento canario.
Al ser preguntado por PLANETA CANARIO sobre la impresión de que el patrimonio de los aborígenes cainarios se halla machacado por el desconocimiento, el expolio y el vandalismo, su respuesta seguro que dará que hablar, porque sostiene que hoy en día eso no es así, sino que está «más protegido y atendido que nunca» y lo estará aún más con la nueva ley que se avecina.
Aunque se muestra aún cauto sobre cómo quedará esa Ley de Patrimonio Cultural si finalmente se aprueba en la Cámara regional, destaca que elevará al 1,5% la inversión anual en esta materia con respecto al total de la consignada en los presupuestos autonómicos, protegerá mejor el patrimonio industrial, y destinará a mejorar el propio patrimonio el dinero de las sanciones impuestas por dañarlo.
-Se acaba un mandato. ¿Cuáles han sido los principales hitos de la Dirección General de Patrimonio Cultural en estos últimos 4 años?
«Presentamos un proyecto muy sólido, meditado y trabajado, que se ha podido llevar a cabo, porque la Dirección General ha contado con un equipo de funcionarios altísimamente cualificado, y por eso hemos podido concluir un proyecto de cuatro años con éxito. Hemos puesto en marcha distintas iniciativas que se ocupan específicamente de los distintos patrimonios. Por ejemplo, en patrimonio arqueológico hemos autorizado y financiado más intervenciones arqueológicas que nunca, más de 230. En cuanto al patrimonio industrial hemos organizado una extraordinaria exposición, con una comisaria de Lujo, Amara Florido, con notable éxito. Hemos publicado y seguimos trabajando en el inventario de ese patrimonio. En el mundo de los museos hemos organizado dos congresos, en los que se ha hecho un trabajo verdaderamente interesante con el gremio, aportando ellos las claves para una política a medio, largo plazo. En fin, creo que hay que estar satisfechos».
-¿Cómo ha sido la colaboración con los cabildos y ayuntamientos?
«A nivel de funcionarios ha sido bueno, porque ya trabajan coordinadamente. Por supuesto que en los político también. A nivel municipales se han puesto en marcha delegaciones de Patrimonio que ya se coordinan con los cabildos y con nosotros. Hemos tenido más recursos, y esto hay que agradecérselo al trabajo de Rosa Dávila, consejera de Hacienda. El 1% cultural se ha ejecutado correctamente».
– ¿Se aprobará en esta legislatura la nueva Ley de Patrimonio Cultural que usted ha promovido?
«Ese proyecto legislativo es el colofón. Espero que se apruebe en este mes de marzo. Vamos a tener así una herramienta muy útil para la defensa del patrimonio cultural canario».
-¿Cuáles son las principales novedades que destacaría de esa futura ley?
«Ha habido enmiendas de los grupos parlamentarios, y vamos a ver cómo queda. Pero una novedad de esta ley es que la inversión en patrimonio cultural pasará del 1% actual de las inversiones totales del Gobierno canario al 1,5%, y eso va a reportar más recursos. La ley lo que hace es sencillamente es mejorar la de 1999, que no era mala, y va a convertirse en una herramienta jurídica mucho más operativa. En las sanciones por daños al patrimonio histórico van a revertir en este centro directivo, esto es novedad muy importante, porque cuando haya expedientes sancionadores y se cobre el dinero, va a revertir sí o sí a patrimonio cultural y tendrá que invertirse, algo que no se había hecho nunca. La futura ley articulará mejor la inspección general y las inspecciones insulares. Yo estoy muy satisfecho con ese texto articulado, pero insisto en que tengo que esperar a ver cómo queda tras el trámite parlamentario. También queda bastante diseñado en la nueva ley el tema de los museos. Lo que hay luego es que cumplirla, porque la ley de 1999 no se ejecutó. Por ejemplo, el centro de documentación que preveía el artículo 16 no se puso nunca en marcha, y nosotros lo hemos hecho».
-¿En qué consistirá?
«Se va a llamar LAVA. Queríamos que se llamara Gara, pero el dominio ya estaba reservado. Estamos hablando de una gran base de datos a la que todo el mundo va a poder acceder libremente desde su casa, donde se van a volcar todos los archivos canarios, y también las colecciones de los museos, los inventarios, los catálogos. Todo tiene que estar ahí. Llevamos tres años y medio trabajando en este proyecto, con una empresa que ganó el concurso. Esto va a obligar a que los cabildos también organicen su información patrimonial y que la vuelquen en LAVA. Ya lo tenemos casi terminado».
-PLANETA CANARIO se ha hecho eco de un trabajo fin de máster de una periodista, Laura Pérez, cuya conclusión es que un tercio de los ayuntamientos canarios no ha hecho los deberes al incumplir la obligación legal de elaborar y aprobar catálogos arquitectónicos de patrimonio histórico…
«Eso ha pasado por falta de recursos, sobre todo ayuntamientos pequeños, a los que el Gobierno canario está ayudando, incluso a algún cabildo, a terminar esos catálogos. En los próximos años, si se continúa con la línea de trabajo que hemos iniciado nosotros, creo que en 4 años el patrimonio cultural canario debe estar ordenado y sobre todo a disposición de los ciudadanos. Estamos trabajando con método, que es como hay que hacerlo. Hay archivos que están en mal estado, y el Ayuntamiento de Granadilla es el primero que se ha adherido al plan estratégico de archivos que está dotado con 2,4 millones. Pero antes hemos trabajado con otros municipios, como el de San Miguel. Es fundamental el orden, no podemos seguir teniendo lagunas de conocimiento, así que lo primero es ordenar la documentación en patrimonio cultural, y que sea veraz. No se debe improvisar en política patrimonial».
-Se tiene la percepción de que en Tenerife la cultura aborigen nos dejó un legado menos llamativo que en otras islas…
«Es fue distinta a la de otras islas. Siempre la comparamos con la arqueología de superficie de Gran Canaria. Pero es que Gran Canaria tenía ciudades aborígenes, mientras Tenerife tenía cabañas y poblamiento en cuevas. Pero en Gran Canaria había incluso una ciudad que se llamaba Gáldar, que tenía 700 fuegos, decían los cronistas, con sus casas y calles. Y tenía un mundo funerario superficial, que es el maipés de Agaete, donde se ven estructuras superficiales que no se ven en Tenerife, donde sí tenemos la cultura de la cueva. Es cierto que en Gran Canaria se hace una muy buena labor en patrimonio cultural, pero es que en Tenerife también. Lo que pasa es que a fecha de hoy, lamentablemente, no hay parques arqueológicos en esta isla abiertos».
-El Cabildo de Tenerife está preparando la apertura de dos parques arqueológicos, los primeros en esta isla…
«Sí, ahí el Cabildo está trabajando bien. Y yo lo tengo que reconocer: ha hecho una buena labor, ha tenido al frente a una extraordinaria consejera de Patrimonio Histórico, Josefa Mesa, y nuestra colaboración en este mandato con el Cabildo de Tenerife ha sido ejemplar. Y yo solo puedo hablar muy bien de la política patrimonial que ha hecho este Cabildo, por lo menos en esta legislatura. Esos parques arqueológicos se abrirán, pero los procesos administrativos son muy complejos y me consta que Josefa Mesa ha hecho todo lo posible por agilizarlos».
-Pero la crítica a la gestión del patrimonio cultural canario está muy extendida…
«Para poder interpretar el patrimonio hay que conocer la historia, y mucha gente habla de este tema desconociendo la historia de los hombres y mujeres que hicieron ese patrimonio. Y eso es bastante frustrante: nos descorazona que se opine con desconocimiento. Lo fácil es criticar a la Administración pública, ya que generalmente la Administración no contesta a esas críticas. Se ha hecho un buen trabajo coordinadas todas las administraciones públicas en este mandato. Y no es solo Coalición Canaria, porque otros partidos también tienen responsabilidades, como en el Cabildo de Tenerife, donde lleva esta área el PSOE, y en otros cabildos y ayuntamientos. SI estoy orgulloso de algo es de haber dejado a un lado las política partidista.
-El patrimonio aborigen está muy machacado en algunas islas…
«Bueno, yo creo que no está tan machacado. Es muy heterogéneo, son siete islas con patrimonios distintos, que no tienen nada que ver entre sí, hay una leyenda negra de que está muy machacado. Pero no es así. Las islas han ido evolucionando con el paso del tiempo, y han pasado más de cinco siglos, y lógicamente la cultura que producía ese patrimonio ya no existe. Lo que yo repito siempre es que desde que somos Comunidad Autónoma, hemos articulado en el Estatuto de Autonomía una serie de escalas de protección, con una Ley de Patrimonio que responsabilizada al Gobierno, a los cabildos y a los municipios para atender a ese patrimonio en su conjunto. Y ahora el patrimonio cultural canario está más protegido que nunca, con más funcionarios dedicados a ello que nunca, con recursos dinerarios…»
-El problema es que se encuentra al aire libre, objeto de expolios y de vandalismo…
«Lógicamente, ese es un problema, está en el territorio, pero está inventariado, registrado, en muchas casos catalogado, y las islas han progresado, y ya somos dos millones de habitantes. Los yacimientos más importantes que la sociedad dice que son los más importantes, se han convertido en parques arqueológicos en algún caso, otros están camino de serlo. Pero el patrimonio cultural canario en el siglo XXI está en buenas condiciones».
-De ese diagnóstico seguro que van a discrepar algunos especialistas y funcionarios…
«Bueno, cuando se discrepa, hay que hacerlo con datos. El patrimonio está atendido, esa es la realidad. Lógicamente siempre tendremos algún problema porque la vida y los humanos somos así, y las administraciones públicas comenten errores como los cometemos todos. Pero ahora mismo, sinceramente, no creo que nadie pueda decir que el patrimonio cultural canario esté desatendido, porque no es así».
«En Santa Cruz nos alineamos con el Cabildo, pero eso ya está ya resuelto»
-En el pasado has criticado el descuido y la destrucción del patrimonio histórico en Santa Cruz de Tenerife capital. ¿Ha cambiado esa percepción en este mandato?
«Se ha avanzado. El nuevo catálogo se está haciendo… Hemos resuelto con el Ayuntamiento problemas enquistados como el del parque cultural del Viera y Clavijo, hemos cedido el Palacio de Carta… En Santa Cruz creo que la cosa se ha mejorado. El Ayuntamiento, es cierto, ha tenido un distanciamiento con el Cabildo con el asunto de las catalogaciones de patrimonio arquitectónico, donde nosotros nos situamos como Gobierno canario con el Cabildo, porque considerábamos que tenía la razón, pero eso se ha resuelto. Cuando se resuelven las discrepancias se actúa y se trabaja mejor. Canarias en su conjunto en cuestión de patrimonio cultural ha trabajado más coordinadamente, por encima de las luchas partidistas. Ejemplo: Gran Canaria, se ha cooperado para que Risco Caído pueda optar a Patrimonio Mundial, que lo puede ser en junio».
-¿Tenerife puede aspirar a tener nuevos Patrimonios de la Humanidad, como el casco histórico de La Orotava?
«Lo veo difícil, porque ya lo es La Laguna, el Teide, Garajonay, el silbo gomero… Cada es más difícil, aspirar a más me parece excesivamente optimista. Lo que hay que hacer es cuidar lo que tenemos».
– ¿La nueva ley aborda el problema del patrimonio industrial?
«Sí, crea de hecho esa nueva figura».
-Si es así, ahí está el desmantelamiento previsto de la refinería de Cepsa en Santa Cruz. ¿Es partidario usted de mantener algunos bienes de esa industria como patrimonio histórico industrial?
«Sí, además, ya tenemos El Tanque. Creo que esa gran industria no debería desparecer del todo, por lo menos en cuanto a vestigios de patrimonio industrial algo deberá quedar, porque es un testimonio de un hecho histórico de singular magnitud. En eso Santa Cruz deberá coordinarse con el Cabildo y con nosotros porque merece la pena dejar un testigo de lo que fue una industria así tan importante en Canarias»:
–¿Se debería evitar que las tradiciones se adulteren o pierdan su esencia, como puede ocurrir con el Carnaval chicharrero con fenómeno del macrobotellón y el cambio de música por otra que gusta más a los jóvenes?
«Las tradiciones cambian, las identidades cambian. Este discurso sobre las tradiciones es del siglo XIX, cuando se construyen las grandes historias nacionales, fruto del romanticismo. La identidad no es algo estático, cambia, como cambiamos las personas, y las tradiciones cambian porque las personas también cambiamos. Entonces, es absurdo, y además muy poco operativo, intentar amarrar las culturas, porque las culturas se transforman, a Dios gracias. El Carnaval tiene un origen histórico, pero en cualquier localidad va evolucionando con cada grupo humano; y eso debe ser así, porque los humanos no son estáticos, cambian. Y es ley de vida, las civilizaciones han ido transformándose, es una ley natural. Las culturas y las identidades las construyen los humanos, que a su vez van cambiando».
-¿La futura ley cómo aborda la controversia del tratamiento de los restos de los aborígenes, que en el fondo son cadáveres de personas que ritualmente recibieron sepultura y se exponen en los museos?
«Una momia es un resto humano. Este es un debate que viene de los años sesenta en Estados Unidos, sobre el tratamiento de los restos de los indios americanos. Pero claro, allí la esas culturas permanecen vivas, aquí despareció. No obstante, en la nueva ley hemos incorporado una redacción para dar respeto máximo a los restos humanos de carácter arqueológico. Pero es un debate viejo, sobre si se debe o no exponer restos humanos en museos. Y esa es una controversia que va a continuar. En esa nueva ley, las momias canarias, que son fardos funerarios, sí tienen ya un tratamiento de máximo respeto porque no son un objeto cualquiera, sino un ser humano».
-Los canarios seguimos llevanguanchesdo un porcentaje de genes …
«Sí, porque no hubo genocidio. Acabamos de publicar un libro sobre testamentos guanches y de canarios bimbaches y gomeros. Hay un montón. Esas poblaciones se incorporaron a la nueva sociedad europea, que es la nuestra, porque esa era la política imperial española entonces. Y eso está muy bien documentado, eso ya ni se debate».
-Usted es nacionalista, pero no afinca sus cosmovisión en el mundo guanche sino en la multiculturalidad…
«Mi manera de abordar la cultura canaria ha sido, en efecto, integradora siempre, y realista, porque es la realidad histórica. No veo ningún trauma en la fusión de culturas, como le pasó a Roma, como hizo Alejandro Magno, los imperios funcionan así, y ¿quién cuestiona ahora que Roma incorporara la Galia al imperio romano?».
