El nuevo 15-M: los jóvenes exigen salvar el planeta

Un nuevo 15-M irrumpió el pasado viernes, una huelga estudiantil a nivel mundial por el cambio climático convirtió a más de 1209 ciudades de 92 países en un enorme altavoz que se alza en contra de este modelo en el que vivimos que usa y abusa del planeta lo que quiere

RUBÉN EXPÓSITO

Quedan dos meses aproximadamente para el aniversario del Movimiento 15-M… pero un nuevo 15-M ha irrumpido desde el pasado viernes, una huelga estudiantil a nivel mundial por la lucha contra el cambio climático convirtió a más de 1209 ciudades de 92 países en un enorme altavoz que se alza en contra de este modelo económico y social en el que vivimos que usa y abusa del planeta lo que quiere, y más.

La mecha que prendió el fuego

El 20 de agosto de 2018, Greta Thunberg de 15 años decide por cuenta propia no asistir a la escuela hasta las elecciones generales de Suecia de 2018 tras la ola de calor y los incendios forestales que azotaron en Suecia y de los que fue  culpado el aumento de temperatura por el calentamiento global.

Sus demandas eran que el Gobierno sueco redujera las emisiones de carbono en base a lo establecido en el Acuerdo de París. La adolescente, pasado ese tiempo y sin respuestas evidentes, continuó protestando solo los viernes, y no asistía a clase, lo cual comenzó a llamar la atención, poco a poco, del mundo entero…y las redes sociales hicieron el resto. Desde diciembre de 2018, más de 20 000 estudiantes han realizado manifestaciones en más de 270 ciudades en varios países del mundo, pero la del pasado viernes batió todos los récords.

El problema según Greenpeace

El cambio climático es el principal mal de nuestro tiempo y sus consecuencias pueden ser devastadoras si no reducimos drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. Los impactos del cambio climático ya son perceptibles y quedan puestos en evidencia por datos como:

• El aumento de la temperatura global en 2016 fue de 1,1 grados, el mayor de la historia de la humanidad
• La subida del nivel del mar
• El progresivo deshielo de las masas glaciares, como en el Ártico
Pero también estamos viendo los impactos económicos y sociales que serán cada vez más graves, como:
• Daños en las cosechas y en la producción alimentaria
• Las sequías
• Los riesgos en la salud
• Los fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas y huracanes

En los peores escenarios probables que los expertos reflejan, el aumento de temperatura podría llegar a los 4,8 ºC para final de siglo. El cambio climático es un problema global que alcanza una perspectiva ambiental, política, económica y social en la que las peores previsiones también implican enormes pérdidas económicas. Y es que cuanto más tardemos en actuar, mucho más elevadas serán las inversiones para la adaptación al aumento de la temperatura.

Aproximadamente el 85% de la energía usada en España proviene de combustibles fósiles o energía nuclear. De hecho España, junto con otros cinco países de la Unión Europea, acumulan alrededor del 70% de todos los gases de efecto invernadero de todo el continente.

Por si eso fuera poco, la última reforma del sector eléctrico frena las energías renovables, penaliza el autoconsumo energético y fomenta energías sucias, como la extracción de petróleo y el fracking, un sistema altamente contaminante que permite extraer gas o petróleo fracturando el subsuelo.

La solución

El sector energético, debido a su uso de energías sucias —petróleo, carbón y gas—, es uno de los mayores contribuidores al calentamiento global. Unas 90 empresas son responsables de casi las dos terceras partes de las emisiones mundiales. En España, las grandes eléctricas —Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa— siguen apostando por una energía mayormente contaminante sin que las renovables sean su apuesta principal, por eso cada vez más voces exigen trabajar para que este modelo insostenible cambie.

La revolución energética en manos de la ciudadanía es el camino: con las energías renovables se conseguirán paliar los efectos del cambio climático y lograr una eficiencia energética que generará puestos de trabajo y reducirá los costes de electricidad. La Unión Europea y sus estados miembros solo podrán avanzar y prescindir de los combustibles contaminantes y de la energía nuclear si permiten que la ciudadanía participe y se beneficie de la transición renovable.

Canarias, lo que ocurre aquí

Ciertos lugares, sobre todo, las tierras costeras y las islas de todo el mundo verán recortadas sus dimensiones por el aumento del nivel del mar. Aquí se suma lo acontecido tiempo atrás sobre nuestra deficiente gestión de residuos, Canarias aporta contaminación con sus emisarios ilegales y con una dejación total y absoluta en materia de energías renovables, nuestra dependencia de combustibles fósiles sigue siendo muy criticable.

Un paraíso donde siempre brilla el sol debería estar sembrado de placas solares y generadores eólicos y ser energéticamente autosuficiente.

La ciudadanía canaria, afortunadamente, entre la crisis de las microalgas y los vertidos incontrolados al mar ha dado un paso hacia la madurez en conciencia medioambiental. Existe una nueva sensibilidad en nuestra tierra porque somos uno de los lugares mas sensibles al daño causado por el cambio climático. Nuestra costa es  abrupta en la mayoría de islas, nuestras playas (salvo excepciones, sobre todo si hablamos de Fuerteventura) son pequeñas y hacerlas desaparecer es muy fácil con un leve aumento del nivel del mar. Nuestro clima subtropical hace que disfrutemos de unas suaves temperaturas durante todo el año, con la actual tendencia de calentamiento, pasaríamos en un futuro a ser un archipiélago de clima tropical, con todo lo que ello conlleva, mayor cantidad de tormentas y un clima mas voluble.

Esperemos que todo este gran movimiento al que pertenecemos todos, crezca y obligue de una vez por todas al sistema económico y social en el que vivimos a que se vuelva sostenible o desaparezca para siempre. Algo tenemos que hacer, el planeta no puede esperar mucho mas….

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