El cráter del volcán de La Palma mantiene temperaturas de 1.000 grados y una gran desgasificación

INVOLCAN muestra imágenes de orificios en el interior del volcán con roca incandescente y se aprecia el penacho de gas en la zona superior del edificio volcánico

FOTOS: INVOLCAN

PLANETA CANARIO

El Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) ha detectado en el cráter del catastrófico volcán cuya erupción ha terminado en Cumbre Viejas orificios en los que se observa una gran desgasificación y temperaturas superiores a los 1.000 grados.

Además, este centro científico ha mostrado desde el barranco de Las Manchas una imagen en la que se observa claramente el penacho de gas en la zona superior del edificio volcánico.

Equipos de INVOLCAN continúan realizando mediciones de las emanaciones gaseosas tanto en el entorno inmediato del volcán como en áreas más alejadas como La Bombilla.

El volcán de La Palma, cuya erupción se dio por acabada oficialmente el pasado 25 de diciembre, tiene un edificio volcánico de unos 200 metros de altura sobre su base, con una altitud total de aproximadamente 1.100 metros sobre el nivel del mar, en torno a una fisura eruptiva visible desde el cielo, con al menos 6 cráteres.

El volcán muestra aún una intensa desgasificación. / INVOLCAN

En el último informe del Comité Científico del Plan de Emergencias de Canarias (PEVOLCA), del que forma parte INVOLCAN, se explicó que desde el 13 de diciembre estamos en fase post-eruptiva, durante la cual persisten algunos peligros volcánicos,  como los gases potencialmente tóxicos y el calor de las coladas, y «no conlleva necesariamente el final de la reactivación magmática en Cumbre Vieja».

Desde el día 13 no hay presencia de tremor volcánico en las señales sísmicas. La sismicidad, que es de baja magnitud, está en niveles muy bajos en todas las profundidades. Pese al nivel de sismicidad actual, no se descarta la ocurrencia de sismos sentidos. Respecto a deformaciones, no hay tendencia en todas las estaciones de la red.

 

La emisión de dióxido de azufre (SO2) a la atmósfera por el actual proceso eruptivo ya son bajas o muy bajas y no están relacionadas con ascenso magma, sino con un proceso de solidificación del magma superficial existente en los conductos del centro eruptivo.

En el caso de las emanaciones no visibles de gases volcánicos, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada a los 220 km² del sistema volcánico de Cumbre Vieja, continúa reflejando una emisión superior al valor promedio de los niveles de fondo (B). En algunas zonas concretas de esta dorsal estas emanaciones  pueden representar un peligro para las personas siempre y cuando se registren valores altos en zonas no muy bien ventiladas y/o a alturas por debajo de un metro del suelo si desplaza al oxígeno.

 

 

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