Denuncias de animalistas impiden la celebración de una pelea de gallos clandestina en Güímar

Los vecinos de lugar donde iba a tener lugar la riña de estas aves, cansados de los ruidos que provocan y por rechazo a esta práctica, alertaron a asociaciones defensoras de los animales, que a su vez pusieron en conocimiento el caso de la Guardia Civil y la Policía Local

PLANETA CANARIO
Residentes en una zona de Güímar  y colectivos animalistas, que alertaron a la Guardia Civil, permitió este fin de semana impedir la celebración de una pelea de gallos clandestina, que, si bien están permitidas en Canarias, solo las pueden celebrar galleras que iniciaran su actividad después de la entrada en vigor de la Ley canaria de Protección de los Animales, en 1991, y en locales autorizados para ello.

Así lo han informado a este diario fuentes de asociaciones defensoras de los derechos de los animales, que han indicado que la presencia de la Benemérita ha permitido abortar la celebración de uno de estos espectáculos, repudiables para los animalistas pero con tradición en algunas comarcas e islas, y donde se hacen apuestas.
Vecinos del lugar han apuntado además que estas peleas clandestinas se celebran con frecuencia, los fines de semana, y que desde el recinto donde se organizan se oye un gran griterío desde considerable distancia, al tratarse de una zona tranquila donde habitualmente no hay ruidos.

Las peleas de gallos no fueron prohibidas en la legislación que entró en vigor en 1991, lo que motivó la dimisión del diputado que la promovió, Miguel Cabrera Pérez Camacho, del PP.

CC-PNC las quiso prohibir…pero no se atrevió

En 2017 el Gobierno canario, entonces en manos de CC-PNC, anunció que promovería una nueva ley de protección de los animales, en la que se incluiría la prohibición de estas riñas de animales.  Pero esta iniciativa legislativa no llegó a completar su trámite en la legislatura pasada, lo que se atribuyó a evitar una polémica en año electoral, pues hay unas 1.300 licencias y más de 50 galleras integradas en la Federación Gallística Canaria.

Colectivos animalistas y partidos como Pacma vieron entonces esa nonata reforma legal como «pequeño paso», con el que se iban a prohibir riñas de gallos y los circos con animales, pero advirtieron entonces de que en Canarias hay muchas actividades que conllevan la explotación y el maltrato animal (arrastre de ganado, uso de animales en romerías, cabalgatas y transporte de turistas o los espectáculos con orcas, delfines o focas) que no estaban recogidas en el anteproyecto legal. Tampoco recogía el texto la prohibición del comercio de animales, el sacrificio de animales asilvestrados, que se les marque a fuego o que se les ate con cepos. Ni que los hospitales cuenten con espacios para mascotas o que se admitan en albergues para personas o en el transporte público

«No es prioridad para el actual Gobierno canario», según animalistas

Está por ver cuál es la postura oficial del actual Gobierno canario, anque el documento del acuerdo suscrito en junio de 2019 entre PSOE, Sí Podemos Canarias, NC y ASG, conocido como el Pacto e las Flores -por firmarse junto al reloj de flores del chicharrero parque de García Sanabria- no hace mención alguna a los animales en ninguna de sus 26 páginas.

En cualquier caso, el portavoz de la Red Canaria Solidaria contra el Maltrato Animal, Abel Hamid Román, ha asegurado a PLANETA CANARIO que preguntó el mes pasado por este asunto al presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, quien le respondió que tal reforma legislativa no es en este momento su prioridad.

En una información publicada en 2019 por Canarias 7, la citada federación aseguraba que entre el 5% y el 10% de los gallos mueren en estas peleas «de forma fulminante».

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