PLANETA CANARIO
El curso escolar 2025-2026 ha comenzado con polémica en el IES César Manrique de Arrecife. La Asociación de Madres y Padres del centro (AMPA) ha denunciado públicamente que el alumnado inicia las clases “sin garantías de seguridad ni de accesibilidad”.
Según expone la organización, la situación es consecuencia de “años de nula inversión y abandono” por parte de la Consejería de Educación. Tras ese largo periodo, las obras de mejora fueron adjudicadas el pasado mes de mayo, con el objetivo de adaptar baños y rampas de acceso.
El problema es que, de forma “inexplicable”, los trabajos comenzaron el 4 de septiembre, apenas una semana antes de la fecha oficial de inicio de las clases. Esto, aseguran, compromete la seguridad de todo el alumnado.
En particular, la AMPA advierte de que la puerta principal de acceso al centro, que además es la vía de evacuación en caso de emergencia, ha quedado afectada por las obras.
Ante esta situación, el equipo directivo del instituto solicitó a la Dirección Territorial de Educación de Las Palmas un cambio en el calendario: retrasar el inicio de las clases un solo día, del 10 al 11 de septiembre, para permitir una incorporación más escalonada y segura.
«La propuesta fue rechazada de forma tajante», según la nota de prensa difundida por la AMPA, una negativa que les resulta “inconcebible”, ya que antepone “la apariencia de normalidad” en el inicio del curso «por encima de la seguridad del alumnado».
Las familias afirman sentirse profundamente preocupadas e indignadas. Critican la «falta de coherencia» de la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, que, según subrayan, debería haber actuado con sentido común para salvaguardar la integridad de los estudiantes.
La primera fase de las obras afecta directamente a las rampas destinadas al alumnado con movilidad reducida. Entre ellas, la principal de acceso a las canchas y al área de recreo, que también constituye una vía esencial de evacuación.
Las alternativas de paso habilitadas no cumplen los requisitos mínimos. No permiten la circulación fluida de grandes grupos de personas y, además, resultan intransitables para estudiantes en silla de ruedas debido a su reducido tamaño, denuncia el AMPA.
La empresa constructora ha asegurado que la ejecución de esta primera fase concluirá el 16 de septiembre. Sin embargo, hasta entonces el riesgo permanece, según los padres y las madres del alumnado.
Desde el AMPA se reclama que la Consejería actúe «de inmediato». “Es inaceptable que se priorice la burocracia sobre la seguridad y el bienestar del alumnado”, subraya el comunicado. Recuerdan, además, que los calendarios escolares son modificables cuando existen riesgos de esta magnitud.
Finalmente, las familias exigen una respuesta urgente y efectiva que garantice el derecho a la educación “en condiciones dignas y seguras”. Y advierten: la responsabilidad por cualquier consecuencia de esta situación recaerá sobre la Dirección Territorial de Las Palmas de la Consejería de Educación.
Este diario solicitó vía email la versión de la Consejería de Educación, sin que en el momento de publicar esta noticia se haya recibido respuesta.
