VICENTE PÉREZ
La Asociación de Vecinos de Llano del Camello Casancha ha lanzado una denuncia pública por la “pésima y lamentable” situación en la que se encuentra la carretera principal que conecta este núcleo con la rotonda de Oroteanda, en el sur de Tenerife. Este tramo, clave para el acceso diario de miles de conductores, se ha convertido -según los residentes en la zona- en una vía “muy peligrosa” debido a sus deficientes mantenimiento, limpieza y medidas de seguridad.
“El Ayuntamiento no se ha dignado a garantizar las mínimas condiciones de seguridad en años”, lamenta la asociación en redes sociales, donde ha mostrado en fotos la realidad de esta vía.
“Esta calzada secundaria bordea un barranco, es muy estrecha, carece de protecciones laterales en ambas direcciones y tiene invernaderos abandonados con riesgo de corrimientos de tierra”. Aseguran que esta situación lleva años sin resolverse, a pesar del constante aumento del tráfico.
La preocupación de los vecinos se ha intensificado con las obras en la autopista TF-1 y los desvíos en la rotonda de Las Chafiras, lo que ha incrementado aún más el flujo de vehículos por esta vía secundaria.
“A diario se cruzan camiones, guaguas escolares y coches particulares con un riesgo real de deslizamientos”, advierte el colectivo vecinal.
Un vecino confirma a PLANETA CANARIO que la carretera sigue exactamente igual que hace casi 20 años. “Se está terminando la obra de la TF-1 en Las Chafiras y nos dejarán esa vía tal y como está”, denuncia.
“No hay manera de que hagan una vía que conecte esa rotonda directamente con el polígono industrial. Tanta obra en la TF-1 y no son capaces de mejorar esta vía tercermundista”, se queja. De ahí que planteen una alternativa directa de conexión entre la rotonda de Oroteanda y el polígono industrial, que ayude a reducir el tráfico por el interior de Llano del Camello.
La población de este barrio critica especialmente que esta carretera no fuera mejorada ni cuando se inauguró la rotonda de Oroteanda ni ahora, pese a saberse de antemano que absorbería gran parte del tráfico rodado de la zona. “Es incomprensible que no se haya actuado. Tiene basura acumulada en las cunetas, vegetación sin desbrozar, tramos con desniveles peligrosos y ninguna iluminación. Por la noche, los deslumbramientos son constantes”, asegura la asociación.
Otro de los elementos señalados como altamente preocupantes es la cercanía de estructuras abandonadas. Según los vecinos, los invernaderos en ruinas que se encuentran pegados a la vía suponen un “serio riesgo” por la posibilidad de derrumbes o deslizamientos de tierra, sobre todo en época de lluvias o fuertes vientos.
Además, la falta de aceras o zonas peatonales hace que las personas que se ven obligadas a caminar por este tramo, lo hagan poniendo en riesgo su vida. “Hay padres que van con sus hijos a pie porque no tienen otra opción. Es inadmisible que se permita esta situación”, subraya otro vecino del barrio.
La Asociación de Vecinos ha hecho un llamamiento “urgente” a la Administración para que actúe “antes de que tengamos que lamentar un accidente grave”, enfatizan. “La prioridad debe ser garantizar la seguridad”, insisten.
Reclaman la pavimentación del tramo, la instalación de protecciones laterales, iluminación, señalización adecuada y una limpieza integral de cunetas y márgenes.
Hasta el momento, aseguran no haber recibido respuesta oficial del consistorio.
Mientras tanto, cada día que pasa, la carretera sigue siendo transitada por cientos de vehículos, con los mismos baches, sin iluminación, sin protecciones, y con el mismo riesgo. “Nos tratan como ciudadanos de segunda. Solo falta que ocurra una tragedia para que reaccionen”, sentencia uno de los afectados.
FOTOS: ASOCIACIÓN DE VECINOS CASANCHA
