VICENTE PÉREZ
Asociaciones vecinales del Distrito Suroeste de la capital tinerfeña han denunciado el «deficiente mantenimiento» de un acueducto de vital importancia para la isla, el del Canal de Araya, que suministra agua desde la vertiente sur hacia el área metropolitana.
El canal data de de las primeras décadas del siglo XX y recorre casi 40 kilómetros desde el barranco de Badajoz en Güimar hasta Santa Cruz y La Laguna para el suministro de agua de abasto.
Su estado es motivo de queja de asociaciones de vecinos, La Unión de La Gallega, y El Humilladero-Chorrillo, que se refieren a esta infraestructura como «tan antigua como deficiente, y que es un problema de calado, ya que discurre por determinadas zonas donde existen viviendas y población y no ha sido reconvertido a tuberías subterráneas o canalización más adecuada como sí se ha hecho en otros tramos».
Atestiguan estos colectivos vecinales que el canal sufre «constantes fugas y daños a viviendas e inmuebles colindantes por estar hecho de cemento y piedras en su canalización que se agrietan y rompen constantemente».
«También se producen continuas roturas por su trayecto urbano o por zonas rurales, algunos hasta por actos vandálicos que luego tardan en arreglarse y que provocan apertura del canal con riesgo de caídas de animales, personas o niños a su interior», añaden estas asociaciones en un comunicado.
Precisamente las pérdidas de agua en las redes de transporte constituyen un problema preocupante en toda Canarias, debido a la antigüedad de algunas canalizaciones o a su mal mentenimiento.
Otro riesgo es el de caída de basuras y otros residuos «que podrían afectar gravemente al consumo o calidad del agua que nos llega desde el suministro al que sirve».
Cabe recordar que en 2007 un vertido de gasoil en este canal obligó a aplicar restricciones al consumo de agua de abastecimiento en Santa Cruz, Candelaria y El Rosario.
Estas agrupaciones vecinales aseguran que ya han denunciado esta situación «en reiteradas ocasiones, pero tanto la empresa explotadora como las Administraciones públicas han hecho caso omiso a buscar mejoras, soluciones, arreglos o mejor atención, y ello provoca éste tipo de situaciones tan insalubres y peligrosas para el uso y consumo de dichas aguas que nos llegan».
En el año 2023, según publicaciones de la época, el Canal de Araya recogía a su paso el agua de 21 comunidades de pozos y galerías, con un volumen total de 15.033 metros cúbicos transportado al día.
Este diario ha solicitado vía email a la entidad que gestiona el Canal de Araya su versión sobre este asunto, aunque no ha sido posible recabarla para ofrecerla en esta información.
