Así es la sobrecogedora carretera en obras sobre las coladas del volcán de La Palma, un año después

La vía que une el norte y el sur del Valle de Aridane entre La Laguna y Las Norias continúa en obras, y discurre a través del impresionante paisaje que dejó la erupción, donde se ven casas e invernaderos semidestruidos, amasijos de viviendas entre la lava y señales que avisan del riesgo de suelo caliente o de gases volcánicos tóxicos. Apenas han pasado 9 meses del final de la erupción y un año desde su inicio. Recorrer esta ruta en coche permite conocer la fuerza destructiva y a la vez creadora de la naturaleza

VICENTE PÉREZ
PLANETA CANARIO ha realizado el recorrido completo en ambos sentidos por la carretera que cruza todas las coladas del volcán que erupcionó en Cumbre Vieja el 19 de septiembre de 2021 y cuya emisión de lava acabó el 13 de diciembre de ese año.

Este vídeo está grabado un año después del inicio del proceso eruptivo y nueve meses después de su finalización.

La vía, construida por el Cabildo palmero -según el propio gobierno insular pese a las reticencias de algunos técnicos por el riesgo que comportaban las elevadas temperaturas y los gases-  une el barrio de La Laguna con el de Las Norias, conectando el norte y el sur del Valle de Aridane.

Está en construcción, y se empieza a aplicar como firme mortero romano, como puede verse en algunos fragmentos del vídeo.

Pueden observarse la señalización vertical que advierte de gases volcánicos y de suelo muy caliente en algunos tramos. Está prohibido parar y mucho menos bajarse del vehículo, por estos riesgos.

La vía atraviesa un malpaís o campo de lava que mide 12 kilómetros cuadrados y bajo el cual hay 3.000 construcciones, de las que más de 1.300 eran viviendas

Se tarda aproximadamente 10 minutos en atravesar el nuevo malpaís, que sobrecoge por cómo la naturaleza ha cambiado de forma absoluta una amplia zona del Valle de Aridane desde la cumbre hasta el mar, ganando además terreno al océano, con las nuevas fajanas.

Se pueden ver a ambos lados de la vía casas semidestruidas y restos de otras que afloran en la lava, punta de iceberg de una catástrofe que en 85 días destruyó más de 3.000 construcciones, de las cuales más de 1.300 eran viviendas, así como 370 hectáreas de cultivos en producción, la mayor parte plataneras. Llegó a haber 7.000 evacuados, situación en la que siguen los habitantes de Puerto Naos, segundo núcleo turístico de la isla, y La Bombilla.

La mirada desde el coche queda también atrapada por las mil formas de las coladas, especialmente llamativas en la zona de la montaña de Todoque, porque por allí discurrió una lava muy fluida que dejó caprichosas formaciones.

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