PLANETA CANARIO
La erupción volcánica en La Palma cumple 82 días este 10 de diciembre, en el que la lava desde el foco efusivo situado en el oeste del cono principal discurriendo por un tubo, que tiene varios jameos, del que parten dos coladas que se desplazan hacia el oeste sobre coladas anteriores. La más activa, que confluyó sobre la colada que surgió al oeste de la nontaña del Cogote (actualmente inactiva), sigue sobre esta última, precipitándose sobre la Isla baja en la zona de Las Hoyas (Tazacorte).
Se encuentran muy poco activos los otros centros de emisión del cono principal, con pulsos muy esporádicos de actividad estromboliana (piroclastos) y emisión de cenizas y muy intensos de gases.
El director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA), Miguel Ángel Morcuende, indicó que la lava avanza ahora sobre coladas anteriores, especialmente por la 9, ya que la 11 tiene escasa alimentación. Además, en las últimas horas no se han producido ensanchamientos por lo que la superficie afectada se mantiene en las mismas hectáreas que el día anterior, unas 1.184, los deltas lávicos en unas 48 hectáreas y la distancia máxima entre las coladas exteriores sigue siendo de unos 3.350 metros.
Hasta el momento, los kilómetros de carreteras afectadas por la erupción ascienden a unos 72,75 kilómetros, según el último registro. Además de las afecciones en la LP-2, LP-211, LP-212, LP-213 y LP-2132, se estima que más de 10 kilómetros corresponden a calles, algo más de 2 kilómetros a travesías y más de 49 kilómetros a otros viarios.
En cuanto a la calidad del aire, Morcuende indicó que se ha vuelto a repetir la dinámica de días anteriores al registrarse, en momentos puntuales, altas concentraciones de gases, especialmente SO2 y CO2, en las zonas de acceso restringido (de exclusión o evacuadas) al sur. Esto obliga a una continua monitorización de esos espacios por parte de los equipos de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias y de la Unidad Militar de Emergencias, al objeto de garantizar en todo momento la seguridad del personal que trabaja en la emergencia y de los vecinos a los que se les permite el acceso para labores de limpieza y recogida de enseres, pero siempre condicionado a la presencia de gases en esas zonas.
La sismicidad continúa baja, con 15 terremotos en esta jornada hasta las 19 horas. El número de sismos a profundidades superiores a 20 km sigue en valores bajos. La magnitud máxima ha sido 3,6 mbLg de un evento registrado este sábado las 11:08, a profundidad de 10 km, intensidad III-IV (escala EMS). El nivel del tremor se encuentra en valores bajos con poca variabilidad, según informó la portavoz científica del PEVOLCA, María José Blanco (IGN).
Las grietas y fracturas en la parte superior del cono secundario han ido modificando la morfología de ese cono, produciendo pequeños desprendimientos hacia su interior y cráteres adyacentes.
Los datos de daños se mantienen como hasta ahora, en 1628 edificaciones destruidas, según información del Catastro facilitada por el Gobierno canario, entre ellas 1.304 viviendas. En Cuanto a las carreteras, han quedado destruidas 71,75 kilómetros de vías de todo tipo,
Respecto a deformaciones, no hay tendencia definida en las estaciones cercanas al centro eruptivo y hay estabilidad en el resto de la red.
Comienza emisión de ceniza en una de las bocas al suroeste. Imágenes desde El Paraíso a las 14.45 hora canaria / Ash emission begins in one of the southwest vents. Images from El Paraíso at 2:45 pm Canarian time pic.twitter.com/6hH1Jwe0nn
— INVOLCAN (@involcan) December 10, 2021
La emisión de dióxido de azufre (SO2), asociada al penacho volcánico del actual proceso eruptivo en marcha (emanaciones visibles de gases volcánicos), durante el jueves 9 de diciembre fue alta. La serie temporal de la emisión de este gas continúa reflejando una tendencia descendente desde el pasado de septiembre, cuando se registró una emisión de SO2 extremadamente alta.
En el caso de las emanaciones no visibles de gases volcánicos, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada a los 220 km2 del sistema volcánico de Cumbre Vieja, continúa reflejando una emisión 5,5 veces el promedio de los niveles de fond,. Estas emanaciones difusas no representan un peligro para las personas, salvo que se formen acumulaciones de CO2 en depresiones mal ventiladas, que desplacen el oxígeno del aire y se generen ambientes anóxicos.
