13 derechos en la vejez que el Colegio de Psicología reivindica en el día mundial contra el maltrato a las personas mayores

Carta abierta divulgada este 15 de junio por el Colegio Oficial de Psicología de Santa Cruz de Tenerife para mostrar su rechazo al abuso y el maltrato a las personas ancianas

FOTO: NOELLE OTTO (PEXELS.COM)

«A ti, que eres mayor, hace tiempo que no te escribimos y creemos que este 15 de junio, Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato a las Personas Mayores, es más necesario que nunca que recibas esta carta, unas palabras escritas desde el corazón.

Es un día importante para ti, una jornada para hablar, pensar, reflexionar y, para reivindicar tus derechos, que no son otros que los de cada uno de nosotros en un futuro más o menos cercano.

Llevamos unos meses escuchando las cifras y datos escalofriantes sobre personas afectadas por un coronavirus que ataca a la humanidad, pero sobre todo a las personas mayores, que son los más vulnerables. Nuestro recuerdo a todas y cada una de las personas fallecidas, y serenidad para todos sus familiares y amistades.

En estos tiempos de pandemia ha quedado claro que debemos dar visibilidad y difundir la problemática en la que se encuentran aquellas personas mayores cuyos derechos han podido ser vulnerados. Y evitar situaciones en las que se expongan a un riesgo incrementado.

Pero, sin dejar al margen esta situación tan complicada a la que nos enfrentamos como sociedad, queremos evidenciar que el problema del abuso y el maltrato a las personas mayores es una realidad más cotidiana de lo que podríamos pensar. Detrás de actitudes y comportamientos socialmente aceptados o tolerados se enmascaran acciones abusivas que la sociedad desconoce, normaliza o incluso silencia.

Por esto te recordamos en este día que tu voz debe ser escuchada, para que todas las personas tomemos conciencia y no seamos cómplices del silencio cuando seamos testigos de alguna vulneración de tus derechos, que también son los de toda la sociedad.

Y que debes tener garantizados, al menos, los siguientes derechos:

– Derecho a decidir por ti mismo, y a que respeten tus decisiones, sin que sean otros los que elijan sobre tu vida y sobre tu futuro, sin ningún tipo de coacción y sintiéndote plenamente libre para hacerlo.

– Derecho a opinar y a ser tenido en cuenta por las personas de tu ámbito social, familiar o comunitario.

– Derecho a elegir libremente, tanto en actos cotidianos como en otros no habituales, incluido el derecho a decidir sobre tu muerte.

– Derecho a preservar la identidad personal que te caracteriza y diferencia del resto, y el derecho a la dignidad, a que puedas obrar con libertad y autonomía y a tener un trato digno y coherente a tu historia de vida.

– Derecho a la intimidad, a que se respete tu privacidad del espacio, el tiempo y las relaciones personales y sociales.

– Derecho a enamorarte y a disfrutar de tu sexualidad, a amar sin sentirte enjuiciado o culpable por ello, así como a gozar de una sexualidad, merecida y positiva independientemente de la edad.

– Derecho a aprender durante toda la vida, y a comprender sobre lo que ocurre a tu alrededor, incluyendo el acceso a las tecnologías de la información y de la comunicación.

– Derecho a expresar emociones y sentimientos, que no repriman o ignoren la expresión de tu estado anímico y emocional.

– Derecho a gestionar tu economía, sin que nadie decida por ti en tus finanzas y patrimonio, a no ser coartado, condicionado o manipulado por terceros.

– Derecho a denunciar cualquier situación en la que creas que se están vulnerando tus derechos como persona (ya sea maltrato, negligencia o trato inadecuado).

– Derecho a sentirte una persona útil, valorada y participativa, porque aumenta tu autoestima, te empodera y ayuda a mejorar tu calidad de vida.

– Derecho a que no te infantilicen por el hecho de ser mayor, llamándote con diminutivos, con términos o expresiones que pueden resultar peyorativas.

– Derecho a la salud, garantizando el acceso a una sanidad gratuita y de calidad, adaptada a cada ciclo vital, evitando el edadismo, y contemplando de manera integral tanto la salud física, como la mental y psicológica.

Confiamos en que disfrutes de un buen trato como persona, independientemente de tu edad. Buen trato, entendido como las actitudes y acciones que preservan tu identidad y dignidad y que garantizan tu bienestar y calidad de vida, con acompañamiento, cuando así lo precises. En definitiva, que te empoderen como persona».

 

Artículo elaborado por el área de Trabajo de Psicología de la Discapacidad, Envejecimiento y Dependencia del
COLEGIO OFICIAL DE PSICOLOGÍA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE
 
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