PLANETA CANARIO
La Asociación de Vecinos Nuevo Cabo Llanos y comunidades de propietarios de este barrio de expansión de la capital tinerfeña hacia antiguos terrenos de la refinería han denunciado la explotación ilegal de solares en esta zona por parte de aparcacoches que supuestamente extorsionan a los conductores de vehículos, al punto de que aparecen rotos cristales de coches estacionados en las vías, como medida de presión para que aparquen en los terrenos de tierra donde se les exige pagar de manera ilícita.
Fuentes de estos colectivos han señalado a PLANETA CANARIO que la situación que se vive en este barrio dista de ser una simple manera de ganarse la vida para personas con escasos recursos, ya que aseguran que estos aparcacoches están muy bien organizados. Tal es así que refieren al menos un caso de una persona que trabaja en una Administración Pública por las mañanas, y por las tardes se dedica a este negocio ilegal, con varias personas que trabajan para él aparcando coches.
Quieren dejar claro estos residentes en Cabo Llanos que, si bien no se puede generalizar, y comprenden que hay personas necesitadas que se ven obligadas por su situación a sacarse un dinero de este modo para sobrevivir, al mismo tiempo consideran que la ayuda que se les debe prestar tiene que ser de otra manera, a través de los servicios sociales y con programas específicos de atención para su inserción sociolaboral, pero no permitiendo lo que ocurre en este y otros barrios, con el cobro ilícito por el uso de patrimonio publico a los ojos de todo el mundo y en plena luz del día.
Las parcelas donde ocurre esta situación no están urbanizadas, en un barrio donde miles de personas buscan diariamente aparcamiento, ante la escasez de plazas en los existentes, para luego moverse por el centro de la ciudad.
Y menos comprenden aún estos vecinos que el Ayuntamiento no tome cartas en el asunto, cuando, según ponen de relieve estos residentes en Cabo Llanos, una ordenanza municipal prohíbe esta práctica que supone la explotación lucrativa de espacios públicos sin ningún tipo de control ni autorización. Se da la circunstancia de que en un solar entre edificios unos aparcacoches han colocado incluso señales homologadas y lo han convertido en un negocio ilegal de aparcamientos.
Este diario ha solicitado la versión del concejal de Seguridad, Movilidad y Medio Ambiente, Florentino Guzmán (PSOE), antes de la publicación de esta noticia, sin haber recibido respuesta.
El nuevo Cabo Llanos iba a ser la milla de oro de Santa Cruz de Tenerife. Surgido de la transformación de los antiguos barrios de El Cabo y Los Llanos y de la retirada de terrenos que ocupaba la Refinería hasta principios de los años 90 del pasado siglo, esta zona de expansión de la ciudad sigue a la espera de que tenga los servicios y equipamientos que se prometió a quienes compraron caros pisos y locales en la zona atraídos por la promesa de vivir en la zona más moderna de la ciudad, con edificaciones contemporáneas públicas y privadas, algunas con sello de arquitectos de renombre, incluso a escala internacional.
La realidad de momento es distinta de esa idílica modernidad prometida. En medio de los edificios construidos en las últimas décadas (algunos del empaque posmoderno del Auditorio, Las Torres o el recinto Ferial), Cabo Llanos muestra solares sin urbanizar, llenos de escombros y basura, que se utilizan como aparcamientos; falta de equipamientos públicos (zonas verdes, colegios, centros de salud…), malos olores en una estación de bombeo y el abandono del Muellito. Y eso que en los últimos años se han vallado y limpiado algunos solares, porque la situación ha llegado a estar peor aún que en la actualidad en cuanto a basura.
El grupo del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife presentará este viernes una moción en Pleno municipal para demandar al grupo de gobierno (PSOE_Cs) que inicie los trabajos «para dar cumplimiento a la demanda y necesidad vecinal de construcción de plaza y edificio de aparcamientos en el solar de propiedad municipal» e instar al Gobierno de Canarias «a desarrollar las actuaciones y dotaciones previstas en el barrio».
