Alega que «debido a los problemas de sequía y merma de agua en los acuíferos, ya en la pasada legislatura se comenzó con restricciones de agua para el riego de plataneras, de cultivos en general e incluso con problemas para el propio consumo de los vecinos». Ante este panorama, el alcalde Gregorio Alonso y su grupo manifiesta que «no se podía quedar de brazos cruzados y se puso a trabajar junto al Consejo Insular de Aguas y a un equipo de profesionales para ubicar una planta desaladora en el municipio».

vista aérea de la playa de Las Cabras

 

El Ayuntamiento dispone de un terreno municipal de unas 20 hectáreas en la zona de Las Cabras anexo al actual parque eólico. La zona, fuera de espacios protegido y en una zona de potencial eólico y fotovoltaico de primer orden, podría albergar una instalación de este tipo que dé solución a la demanda de agua de los agricultores, a los vecinos y a las instalaciones turísticas del municipio.

El alcalde insiste en que busca una solución para la falta de agua especialmente en un municipio que no cuenta con manantiales ni pozo, donde la demanda diaria sobrepasa las 1.200 pipas por hora diarias para mantener la principal actividad económica del municipio y el abastecimiento a los vecinos.

Reunión del Cabildo y el Ayuntamiento, en marzo.

En marzo, el Cabildo de La Palma, a través del Consejo Insular de Aguas, y el Ayuntamiento de Fuencaliente mantuvieron  un encuentro de trabajo para establecer la hoja de ruta que permita la instalación de una planta desaladora en la costa del municipio. Esta iniciativa cuenta ya con estudios previos de viabilidad energética y económica, que han sido rebatidos por la Asociación Agua para La Palma y el ingeniero Carlos Soler Liceras.