PLANETA CANARIO
La Guardia Civil ha detenido a ocho personas implicadas en la comisión de diversos robos y hurtos en el interior de vehículos estacionados en miradores turísticos de la isla de Tenerife.
Todos ellos están directamente relacionados con la comisión de una treintena de hechos delictivos en vehículos de visitantes al Parque Nacional del Teide. Además, también se está investigando su posible implicación en otros 70 robos y hurtos.
Los 8 arrestados, junto con las diligencias instruidas fueron puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Icod de los Vinos y se han solicitado órdenes de alejamiento para los acusados respecto de los miradores turísticos donde actuaban, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado este martes 12 de mayo.
Esta banda de ladrones se movía en miradores adonde miles de turistas antes del estado de alarma acudían cada día provistos de cámaras fotográficas y dispositivos tecnológicos a inmortalizar las estampas que deja el padre Teide en su falda. Pero de tal momento de disfrute de las maravillas naturales se aprovechaban los ahora detenidos para sustraer cualquier tipo de objeto de valor que quedara depositado en los coches de los turistas.
Operación Taigetos, desde octubre de 2019
Consciente de la importancia del sector del turismo en la isla, la Comandancia de la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife puso en marcha la denominada operación Taigetos, desarrollada desde octubre de 2019 a marzo de 2020, con el objetivo de erradicar estos actos delictivos.
Desde el primer momento, los agentes que se encargaron de la investigación detectaron que los robos los cometía el mismo grupo de personas.
Finalmente, fueron identificadas 8 personas, que acudían a diferentes miradores del Parque Nacional del Teide, Vilaflor, Santiago del Teide y Masca, en una especie de reparto de territorio para cometer los hechos delictivos, actuado por norma general en grupos de dos y moviéndose en coches de alquiler, para así pasar desapercibidos entre los turistas.
Modus operandi: simular ser turistas
El método utilizado para la comisión de los delitos era acudir a los estacionamientos de los miradores, donde actuaban una vez que los visitantes se apeaban de sus vehículos y se iban a caminar por las zonas aledañas.
Los acusados simulaban ser turistas, y para ello también se sacaban fotos, a la par que aprovechaban para forzar la puerta o ventanilla de los vehículos y registrar su interior en apenas un minuto, tratando de dejar todo en orden para que las víctimas no se dieran cuenta del robo en el momento.
Su principal interés era hacerse con dinero en efectivo, el cual sus legítimos propietarios lo echarían en falta una vez que lo necesitaran para pagar algún servicio o producto, con lo cual los acusados ganaban tiempo suficiente de abandonar el lugar sin ser detectados.
Además, instantes después del robo, los ahora acusados se deshacían rápidamente de cualquier documento de identidad de las víctimas, para evitar que las fuerzas y cuerpos de seguridad les pudieran atribuir el delito de manera inmediata si los paraban.
Registros domiciliarios
Una vez reunidos los indicios suficientes para determinar la presunta autoría de los hechos, se solicitaron órdenes judiciales de registros para tres domicilios, lo que permitió la detención de los investigados y la recuperación de diversos efectos cuyo robo estaba denunciado como sustraída en los miradores que frecuentaban los ladrones.
