VICENTE PÉREZ
El Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y los ayuntamientos de Arona y San Miguel, tras el cambio de equipos de gobierno producido por las elecciones del pasado 28 de mayo, han renovado su compromiso con el proyecto de convertir las instalaciones de Mirador de la Centinela, ubicado junto a la carretera general TF-28 en los límites entre ambos municipios, en un centro de interpretación de la zona arqueológica Roque de Jama-La Centinela, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2018 y que reúne la mayor variedad y concentración de yacimientos guanches del sur de Tenerife.
De hecho, el Gobierno canario destaca que este enclave posee el mayor conjunto de canales y cazoletas de la isla además de grabados rupestres de distinta tipología como dameros o inscripciones líbico-bereberes.
Además, está enclavado en una impresionante atalaya que permite otear una panorámica de la comarca, desde la cumbre hasta el mar, con numerosos hitos geológicos (roques moldeados por la erosión de millones de años y cráteres volcánicos más recientes).
El director general de Patrimonio Cultural del Gobierno canario, MIguel Ángel Clavijo, quien realizó días pasados junto a otros cargos públicos y técnicos una visita a este mirador, destacó el extraordinario valor del futuro centro porque «ofrecerá al visitante una una explicación de lo que puede contemplar desde este fantástico mirador: no solo los vestigios de civilizaciones pasadas sino la transformación de este valle (el de San Lorenzo) en las últimas décadas”.
Clavijo estuvo acompañado por la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila; el vicepresidente insular, Lope Afonso, y los alcaldes de los municipios de San Miguel y Arona, Arturo González y Fátima Lemes, respectivamente, entre otros cargos públicos insulares y municipales.
El proyecto de rehabilitación adecuará para el nuevo fin todo el inmueble existente, cuya planta inferior se dedicará al centro de interpretación vinculado al patrimonio arqueológico de la comarca de Abona y específicamente a los yacimientos rupestres.
El plan previsto establece como líneas estratégicas promover el conocimiento y puesta en valor del patrimonio arqueológico, contribuir a la mejora de su conservación, enriquecer la oferta de turismo cultural, generar un recurso educativo y didáctico a disposición de los centros escolares y de la sociedad en general y contribuir al desarrollo socioeconómico de las medianías y generar empleo, incluyendo puestos cualificados relacionados con la arqueología.
Dávila avanzó en un comunicado “que ya se han iniciado las reuniones técnicas entre las Administraciones públicas que permitan dar un impulso renovado a este proyecto, donde se podrá contar con una parte museística importante y un centro en el que los científicos puedan desarrollar sus investigaciones”.
Para la presidenta del Cabildo, este tipo de actuaciones públicas son «estratégicas para entender la Historia de nuestros antepasados y disfrutar desde el conocimiento del mayor yacimiento arqueológico de la Isla».
En el mismo sentido, el vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, destacó que la recuperación de La Centinela «nos da otra oportunidad de conciliar la promoción turística hacia una isla sostenible, con el medio natural como estandarte”
Tanto el alcalde de San Miguel como la alcaldesa de Arona confiaron que este proyecto “ahora sí pueda ser una realidad, tras el abandono que ha padecido en estos últimos años».
Como ha destacado el historiador Miguel Martín González, «en esta zona convergen una de las mayores concentraciones de manifestaciones sagradas de los guanches (una treintena de lugares con más de 50 estaciones de canales, cazoletas y grabados rupestres), diseminadas alrededor del antiguo Ahijadero o Valle de San Lorenzo y acotados entre los 170 y 600 metros sobre el nivel mar, aproximadamente».
Además, existe un elemento etnográfico de gran importancia histórica, el manantial de la Fuente, situado en la margen derecha del barranquillo del mismo nombre, que constituye un magnífico ejemplo de arquitectura tradicional del sur.
