VICENTE PÉREZ
Los profesionales de la meteorología están atentos estos días a una posible zona de tormentas, con copiosas lluvias, que, según algunos modelos de predicción, se originaría en Sudán, en el trópico, y ascendería hacia el norte de forma rápida, atravesando el Sahara, y recargándose de humedad en el Atlántico.
Se trata de una trayectoria no usual, pues estas bajas tropicales circulan hacia el oeste, pero existen posibilidades de que siga ese viaje de 2.000 kilómetros hasta el Archipiélago, como puede observarse en el vídeo que ilustra esta noticia, una animación del recorrido que podrían seguir estas tormentas desde el trópico hasta Canarias, elaborada por la web meteorológica windy.com
No está claro que eso ocurra, pero la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya lo incluye en su pronóstico para el próximo martes 6 de octubre, de momento sin demasiada certeza. Así, para ese día prevé cielos cubiertos, tendiendo a nubosos al final del día con probables chubascos ocasionales en las islas de mayor relieve, «sin descartar que sean fuertes y vayan acompañados de tormentas». El viento soplará del nordeste en costas y medianías y de componente sur en cumbres.
El modelo que mantiene desde hace días que esta baja tropical puede llegar a Canarias es el del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés), aunque ha ido variando la posición de esta zona de tormentas . En los dos mapas siguientes, editados por la web especializad en meteorología Tiempo.com se puede observar la intensidad de lluvias prevista, que podría potenciarse por un factor local como es el relieve muy montañoso de algunas islas:
Como explica en Tiempo.com Juan José Villena, se trata de perturbaciones que nacen en la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), usualmente en Sudán, y que después se trasladan por el Sáhara hasta disiparse, salvo que encuentren un aporte de aire húmedo.
Muchos de los mapas que se utilizan diariamente no son capaces de rastrearlos al carecer esas zonas de una red de observación extensa, con datos en tiempo real, como sí disponemos en Europa o América. Apenas se captan en los cambios de dirección del viento. El modelo europeo en Meteored tiene la suficiente capacidad de calcular la presión en superficie para interceptarlos.
Hay que tener en cuenta que en septiembre de 1951 una de estas depresiones dejó acumulados de 75 a 100 litros por metro cuadrado en un rato.
Mientras eso pasa, o no, lo que sí es casi seguro es que este domingo y el lunes continúen cayendo lluvias débiles al norte de las islas más montañosas, alguna localmente más intensas, precipitaciones que, si bien no van a acabar con la sequía que sufre el Archipiélago, en algunos puntos de las medianías son muy bien recibidas para los cultivos y para la supervivencia del monteverde.