PLANETA CANARIO
El Consejo Nacional de Patrimonio Histórico de España ha incluido los grabados rupestres (La Palma) y los primeros ingenios azucareros del Atlántico (Canarias y República Dominicana) en la denominada Lista indicativa española, paso previo imprescindible para presentar su candidatura a Patrimonio Mundial de la UNESCO. También se ha formalizado este trámite para otros dos bienes, la Geoda Gigante (Pulpí, Almería) y la Universidad Laboral (Gijón).
Así lo ha decidido el 95º Consejo de Patrimonio Histórico reunido ayer y hoy en Murcia y presidido por la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Ángeles Albert, con la participación de todas las comunidades autónomas, según informa el Ministerio de Cultura en una nota de prensa. El encuentro fue inaugurado ayer por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
A partir de este momento, los gobiernos autonómicos trabajarán en la elaboración de los expedientes de candidatura que el propio Consejo de Patrimonio Histórico decidirá cuándo presentar ante la UNESCO.
Los grabados rupestres de La Palma pertenecen a la época prehispánica de la isla, desde inicios de nuestra era hasta 1493.
En total, 520 estaciones rupestres ubicadas en laderas de barrancos o exteriores de cuevas con temática geométrica, espirales o círculos, y que suponen una expresión singular de la cultura insular desde la llegada de los primeros pobladores de procedencia norteafricana.
La propuesta, impulsada por el Gobierno de Canarias y el Cabildo Insular de La Palma, contó con la aprobación unánime de todas las comunidades y ciudades autónomas en el 95º Consejo de Patrimonio Histórico celebrado en la mañana de hoy en Murcia.
La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural y la institución insular, con el apoyo del Ministerio de Cultura, vienen desarrollando esta candidatura en el último año según los parámetros y criterios establecidos por el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, obteniendo todos los informes favorables tanto del grupo de trabajo como de especialistas externos.
Tras este procedimiento, las propuestas españolas serán remitidas a la agencia especializada de la ONU como ampliación de la Lista vigente, debiendo permanecer mínimo un año antes de ser elevada por España como un bien para ser declarado por la UNESCO como Patrimonio Mundial. Por lo tanto, se trata de un primer paso fundamental para continuar con la elaboración del expediente por parte del Cabildo insular de La Palma.
Miguel Ángel Clavijo, director general de Cultura y Patrimonio Cultural, afirma en un comunicado que “es un día importante para el patrimonio cultural de Canarias” por ello, “nos tenemos que felicitar todas las instituciones” por este éxito que hay que mantener a través de “un trabajo riguroso y concienzudo en los próximos años”. Este es solo el “comienzo de un largo proceso en continua evaluación” que cuenta con el compromiso firme del Gobierno de Canarias.
“Estamos en el principio de un camino de responsabilidades cuya finalidad no es otra que la conservación y difusión de estas manifestaciones de la cultura benahoarita para las futuras generaciones”, así lo indicó el presidente del Cabildo insular de La Palma, Sergio Rodríguez, durante su intervención en el consejo, quien también anunció que “vamos a trabajar de la mano junto al Gobierno y todos los ayuntamientos de la isla” pues todos los municipios cuentan con manifestaciones rupestres.
Por su parte, el comisionado especial para la Reconstrucción de la isla de La Palma, Héctor Izquierdo, quiso recalcar el trabajo de todas las administraciones públicas implicadas para que los grabados rupestres de La Palma “tengan el prestigio y reconocimiento que se merecen”. Se trata de un “atractivo cultural y turístico importante para la isla” pero sobre todo una “nueva herramienta para conservar nuestra historia”, expresó durante el consejo.
Además de los grabados rupestres, también pasan a formar parte de la Lista Indicativa otras tres propuestas, entre las que destaca la candidatura transnacional de República Dominicana en colaboración con España sobre los primeros ingenios azucareros del Atlántico que incluye tres de Gran Canaria; Telde, Guía y Agaete; y uno de La Palma, en el municipio de Los Llanos de Aridane.
GRABADOS RUPESTRES
La propuesta presentada por Canarias fue defendida por el profesor Titular jubilado de Prehistoria de la Universidad de La Laguna, Juan Francisco Navarro, y Jorge Pais, inspector de Patrimonio Histórico del Cabildo insular de La Palma, quienes insistieron en que estos bienes representan la mayor expresión gráfica y simbólica del pasado aborigen de la isla con 520 estaciones de grabados rupestres dispersas por todo el territorio insular.
Ahora bien, aunque existan representaciones similares en otras partes del mundo, las de La Palma tienen un Valor Universal Excepcional por su inusual abundancia; por su calidad técnica y temática; y por tratarse de expresiones que, teniendo su origen en el arte rupestre continental norteafricano, progresaron como testimonios de una cultura propia y divergente que evolucionó aisladamente durante 1500 años.
La gran mayoría de los petroglifos benahoaritas se encuentran en buen estado de conservación y las medidas de protección habilitadas han evitado o paliado los posibles efectos adversos causados por obras, vandalismo y por procesos naturales. Además, estas manifestaciones tienen una elevada carga identitaria para la población de la isla, la cual se ha extendido al resto del archipiélago como reivindicación del legado canario-amazigh.
La solidez de los valores de estos bienes está avalada por un número importante de artículos científicos, libros y otras publicaciones generados por especialistas de reputado prestigio, por lo tanto, el soporte científico es suficiente para corroborar la autenticidad de los grabados rupestres de La Palma.
INGENIOS AZUCAREROS
Los enclaves manufactureros de azúcar situados en Gran Canaria y La Palma atestiguan la producción de azúcar entre el siglo XV y el siglo XVII.
España trabajará en la candidatura a Patrimonio Mundial de estos ingenios junto con República Dominicana, donde se conservan cuatro sitios arqueológicos con los mejores y más completos vestigios de las primeras manufacturas azucareras dominicanas del siglo XVI.
Será la primera candidatura transnacional que España prepara con un país de América Latina.
Los sitios seleccionados ilustran el salto atlántico de la caña dulce de azúcar y el despegue de la manufactura del azúcar en las Américas a gran escala, en una época en la que se convirtió en una de las industrias agrícolas más complejas y tecnológicamente más sofisticadas.
Pero más allá de los hitos industriales, según informa el Gobierno estatal en un comunicado, estos sitios arqueológicos son sitios de memoria de la esclavitud. La revolución azucarera sustentó en gran parte el traslado forzoso y esclavitud de unos diez millones de africanos llevados a América entre los siglos XVI y XVII. Por eso, estos primeros ingenios coloniales de América y Canarias son relevantes tanto como espacios físicos como memoria inmaterial de los acontecimientos históricos.
