Leonisa, una tinerfeña de 92 años que desciende del último mencey de Adeje

Pertenece a la familia de Los Alzados, que un estudio histórico, etnográfico y genético vincula con guanches que se rebelaron contra la conquista castellana de Tenerife. Vive en las proximidades de El Bueno (Arico) y ha dado pie a una prole de 5 hijos, 8 biznietos y 10 nietos. Su historia la cuenta en un documental el Programa Enseñas Patrimonio, de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno canario

Leonisa López González. / PROGRAMA ENSEÑAS PATRIMONIO

VICENTE PÉREZ

Acaymo, Adjona, Añaterve, Bencomo, Beneharo, Pelicar, Pelinor, Romen y Tegueste. Son los nombres de los 9 reyes guanches, o menceyes, que se encontraron los conquistadores castellanos durante la conquista de Tenerife. En la plaza de la Basílica de Candelaria están las esculturas de cómo se los imaginó el escultor José Abad.

El mundo aborigen sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de la sociedad canaria. Y eso a pesar de que, según recientes estudios, la población actual del Archipiélago, aún mantiene entre el 50% y el 60%de genes aborígenes por vía materna.

Esculturas de los menceyes obra de José Abad, en Candelaria.

Pocas personas tienen clara su genealogía guanche, y una de ellas es Leonisa López González, una vecina de Arico de 92 años que hace algo más de una década se enteró de que era descendiente directa del último mencey de Adeje.

Su historia la ha contado en un pequeño documental el programa Enseñas Patrimonio, promovido por la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno canario.

El vídeo puede verse en Youtube:

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Leonisa vive en una zona denominada El Bueno, en el municipio de Arico. Un paisaje de bancales labrado durante siglos por el ser humano, con paredes de piedra volcánica amarilla.

Por sus venas pasa sangre real guanche. Tiene 5 hijos, 8 biznietos y 10 nietos. Cuando tenía 70 años,  se enteró de que descendía del  mencey de Adeje.

Lo supo por una investigación etnográfica, genética e histórica sobre la  familia conocida aún hoy en día como Los Alzados, asentada en el Norte de Tenerife, concretamente de Icod el Alto (en Los Realejos) y medianías de los municipios de San Juan de La Rambla y La Guancha.

Leonisa, en su casa, junto a los dos volúmenes de la investigación en la que consta como descendiente de un mencey.

Se llaman Los Alzados porque, según confirmó este estudio, descienden de los guanches que se rebelaron contra la invasión europea en el antiguo menceyato de Taoro (franja que abarcaba el Valle de la Orotava hasta Santa Úrsula), liderado por el mencey Bencomo.

Estos aborígenes tuvieron que huir a las medianías y cumbres, y de allí al Sur, a la zona  de Fasnia y Arico, donde hoy vive Leonisa. Aunque la rama a la que ella pertenece  es diferente y entronca con el mencey de Adeje.

Este estudio dio pie a dos extensos libros titulados La música tradicional en Icod de Los Trigos. Tiempos de juegos, rezos y entretenimientos. En esta publicación figura el árbol genealógico de Leonisa, coronado por Atbitocazpe, el mencey que dio pie a la rama a la que ella pertenece.

La autora del libro, con dos miembros de la familia de Los Alzados, cuando recibió en 2012 el Premio Canarias de Cultura Popular.

Este proyecto cultural lo coordinó Carmen Nieves Luis García, licenciada en Filosofía y Letras y musicóloga. En  2012 se le otorgó a este proyecto de Los Alzados el Premio Canarias de Cultura Popular.

En la entrevista para el programa Enseñas Patrimonio, Leonisa evoca en su niñez, cuando se mudó del fértil norte de Tenerife a unas tierras del Sur donde la vida era más dura, pues llovía menos.

Leonisa López González. / PROGRAMA ENSEÑAS PATRIMONIO

Leonisa trabajó duro en la agricultura del Sur, cuando los tomates eran el sustento de miles de personas. Cuenta cómo en su infancia en Los Realejos se sembraba mucho trigo. Por algo se llamaba a Icod el Alto Icod de los Trigos.

Para ella, su familia es su gran tesoro y mantenerla unida y cerca, su logro, y así lo deja patente, con lágrimas y voz entrecortada por la emoción, durante la entrevista.

Tenía 5 años cuando estalló la Guerra Civil, aunque confiesa que, si bien en su infancia vio muchas penurias, no pasó hambre gracias a las tierras que poseía y labraba su familia, que, en cambio, procuraba ayudar otras personas que pasaban por más dificultades.

En el estudio que incluye su árbol genealógico se estableció un análisis comparativo entre los guanches alzados, desde finales del siglo XV hasta mediados del siglo XVI, y la familia Los Alzados, desde el siglo XIX al pasado siglo XX, tratando de comprobar la posible relación existente entre ellos, se llega a una serie de conclusiones.

Se verificó documentalmente que los guanches alzados, y los gomeros que hicieron causa común con ellos, «seguían manteniendo su vivienda en lugares alejados, fuera de poblado, y su forma de vida pastoril trashumante hasta mediados del siglo XVI»;  también que, en torno a esa fecha,» la actitud del Cabildo  tinerfeño  dejó de ser  represiva, debido  al poco éxito conseguido hasta ese momento, y empezó a mostrarse más permisiva y tolerante con el problema de los alzados»; y que «hasta la actualidad aún sigue existiendo una familia, conocida como Los  Alzados, establecida, hasta  hace  pocos años, en la parte más alta de lcod el Alto, Los Realejos, y del municipio de San Juan de La Rambla», que ha conservado prácticas y formas de vida a lo largo de los siglos.

Grupo folclórico Los Alzados. / AYUNTAMIENTO DE LOS REALEJOS

El análisis genético para este trabajo etnográfico «confirmó las raíces guanches de la familia Los Alzados, proporcionando una base científica para respaldar la conexión histórica entre ambas entidades», lo que fortaleció la hipótesis de que la actual familia podría ser descendiente directa de los guanches alzados, aunque sus autores recomendaron seguir profundizando en esta línea de investigación.

 

 

 

 

 

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