PLANETA CANARIO
Las lluvias que han dejado hasta 60 litros por metro cuadrado este jueves en Gran Canaria han causado desprendimientos en carreteras de la cumbre.
Como se había advertido, uno de los efectos de los grandes incendios del pasado verano era el riesgo de arrastre de rocas y tierra por la falta de vegetación en caso de lluvias fuertes.
El Cabildo ha informado de que en la mañana de este viernes se tuvo que ser cerrada la GC-210 entre los puntos kilómetricos 0 y 5 (Artenara -Tejeda) por desprendimiento de piedras sobre la calzada.
La carretera GC-210 y la 21 de Valleseco a Artenara amanecieron con rocas caídas por las precipitaciones en las zonas del incendio, cuyas laderas se quedaron sin sujeción vegetal.
Los equipos de Obras Públicas del Cabildo se encargaron de retirar todo este material, por lo que todas las vías quedaron abiertas este viernes.
