PLANETA CANARIO
El Cabildo tinerfeño ha aprobado permitir el libre acceso de los animales de compañía al transporte público, una medida que se empezará a aplicar a lo largo del presente año en las guaguas de TITSA y los vehículos del Tranvía de Tenerife, una vez sean adaptados para garantizar la seguridad y la convivencia con el resto de pasajeros.
La mediada ha sido aprobada recientemente en una comisión insular, a iniciativa de CC-PNC, cuyo consejero Antolín Bueno ha agradecido el apoyo de los demás grupos políticos a esta propuesta, según la cual no habrá distinción de raza ni peso de estos animales, en contra de lo que venía sucediendo hasta el momento
Además, la moción aprobada por CC-PNC aboga por colaborar con los ayuntamientos de la isla para implantar, en los ámbitos y competencias municipales, esta misma medida.
La Red Canaria Solidaria Contra la Crueldad Animal ha expresado su satisfacción por este acuerdo. «La sociedad agradece a los políticos que se vayan sensibilizando con el bienestar animal y con la conciencia ciudadana con los animales», manifiesta a PLANETA CANARIO el portavoz de este colectivo animalista, Abel Román.
El pasado día 5 de enero entró en vigor La Ley 17/2021, de fecha 15 de diciembre de 2021, que considera a los animales seres sintientes y modifica el Código Civil para adaptarlo a la verdadera naturaleza de los animales y a las relaciones de convivencia que se establecen entre ellos y los seres humanos, como miembros de la familia.
A diferencia de muchas ciudades europeas, la mayor parte de los transportes públicos españoles ponen muchas trabas a los canes, en especial si pesan más de diez kilos.
Por ello, en la exposición de motivos de la moción aprobada se hace un detallado repaso de cuál es la situación en otros países de la UE.
La situación en otros países europeos
En Alemania el perro es uno más y puede acceder a cualquier medio de transporte y ciudades como Londres, Estocolmo o Berlín ya aceptan con agrado a las mascotas que vayan con correa, según subraya la moción.
En Reino Unido es habitual viajar con perros en las guaguas, agarrados con correa, incluso sin necesidad de utilizar bozal. Cuando no incluyen equipaje, los viajeros caninos británicos utilizan los espacios reservados para las maletas en el interior de la cabina de los vehículos, protegidos por una barandilla. En otros casos, viajan sobre sus dueños, e incluso, cerca de sus pies, protegidos de los posibles golpes. Son habituales los pasajeros que viajan con sus perros dentro de los vehículos o esperan al siguiente junto a sus propietarios.
También en la capital británica, las guaguas permiten perros con correa, siempre que no ocupen un asiento, a menos que el animal pueda molestar a otros viajeros.
Estocolmo es un pequeño paraíso para los urbanitas con perro y un ejemplo de propuesta de ciudad sostenible también para los animales. La capital sueca permite a perros y gatos desplazarse en sus guaguas sin pagar billete. La empresa pública de transporte recomienda a los pasajeros con perro ocupar la parte trasera de los vehículos y no llevar más de dos animales por persona, en caso de que estos viajen sueltos.
En Berlín, los animales que no viajen en bolsos, es decir, los que pesen más de seis o siete kilos, también pueden moverse en guagua por la ciudad, aunque deben pagar un billete reducido. Eso sí, los canes que se desplazan en el interior de un bolso canino viajan gratis en este transporte colectivo por la ciudad germana.
Estos son solo algunos ejemplos puestos en la moción aprobada por el Cabildo de los avances en muchas ciudades europeas para facilitar la movilidad entre las personas y sus animales, favoreciendo e incentivando además el uso del transporte público frente al privado en los desplazamientos, lo que reduce la contaminación.
En su moción, CC puso de relieve que «el gran salto en este movimiento en defensa de los animales se ha dado en España en los últimos años», pues «las nuevas generaciones son más sensibles a las injusticias en este campo y tienen una mayor conciencia ecológica y global, lo que ayuda a tener otra visión de la relación con los animales».
La situación en España
Ya hay ciudades en España que aceptan animales de compañía en el transporte público sin necesidad de que el animal de compañía vaya en trasportín, lo que contribuye además a evitar el abandono de animales domésticos.
Cartagena, Donostia-San Sebastián, Fuengirola, Irún, Ourense, Palma de Mallorca y Sant Cugat del Vallès son las primeras urbes que han dado el paso, aunque cada una aplica una política diferente, más o menos restrictiva. Además, Alcoi y Mérida modificaron la ordenanza municipal hace años para permitir perros de compañía en el transporte público, pero en la práctica aún no se aplica la medida. A estas dos se ha sumado Jaén en julio de 2021, pero un mes después, la medida aún no se había aplicado.
El conjunto de normas de acceso de perros sin trasportín al transporte público que están aplicando estas ciudades son:
- Hay que llevar la documentación sanitaria del perro al día y el animal tiene que estar limpio y atado mediante una correa corta. Algunas ciudades exigen un seguro de responsabilidad civil al usuario. El cuidador del animal es el responsable de cualquier incidente o daño que se produzca en el vehículo.
- El perro debe llevar bozal (salvo en Donostia-San Sebastián, que solo acepta perros pequeños en brazos).
- Algunas ciudades limitan el tamaño máximo del perro (por ejemplo, solo se aceptan perros pequeños en Donostia-San Sebastián y hasta 25 kilos en Fuengirola), o no permiten que suban perras en celo (Irun y Fuengirola) o PPP (Fuengirola y Palma).
- ¿Dónde debe situarse el perro? No hay una norma general. Por ejemplo, en Ourense puede ir tumbado bajo el asiento que ocupa el cuidador, en Irún solo puede estar en la zona central y en Palma, en la parte trasera del vehículo.
- En algunas ciudades se prohíbe que suban animales en horas punta o en los servicios nocturnos y se limita el número de perros por vehículo (uno solo en Cartagena, dos en Irún y Ourense, cinco en Fuengirola).
- Por subir con el perro se paga un billete adicional de 0,30 euros en Palma (excepto los que vayan en transportín) y de 0,57 euros en Fuengirola. En el resto no se paga nada.
- Ourense prepara un carné perruno que deberá solicitarse al Ayuntamiento para poder llevar al perro en la guagua. Para obtenerlo habrá que aportar seguro, certificado veterinario sobre vacunaciones y de posesión del microchip.
- Algunas de las ciudades, como Irún, estipulan la manera de resolver los conflictos que puedan surgir. Por ejemplo, su reglamento establece que “en el momento en el que alguna persona viajera refiera sentirse molestada (reacciones alérgicas, olores o ruidos) por las condiciones de un animal y hubiera embarcado antes que el cuidador de dicho animal, éstos últimos tendrán la obligación de trasladarse a otra zona del vehículo”. En Donostia se entiende que, por lo general, “la persona que acceda primero a la guagua tiene prioridad. En caso de discrepancias prevalece el criterio del conductor”.
Una guagua en Tenerife. / TITSA
¿Y qué ocurre hasta ahora en Tenerife? La pormenorizada exposición de motivos elaborada por el consejero de CC-PNC explica que desde octubre de 2015, TITSA ya permite el acceso de animales de compañía al interior de las guaguas que vayan en su trasportín, rígido o no, que no deberá superar las mediadas de 60x35x35 ni los diez kilos de peso. Además, los perros guía debidamente documentados también pueden seguir accediendo al servicio de transporte público.
Desde mayo de 2016, según publicó en sus redes sociales, Tranvía de Tenerife permite viajar con perros guía y aquellos animales domésticos y no peligrosos que se transporten en receptáculos de dimensiones reducidas y convenientemente preparados para que no ensucien ni incomoden a los demás usuarios.
Asimismo, en octubre de 2018, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, presentó la iniciativa denominada TaxiCan, que permite a los taxistas extender de manera libre y voluntaria sus servicios a los animales domésticos de sus clientes. La medida no discrimina, por ejemplo, entre la raza y el tamaño de los perros que viajarán en los taxis, aunque sí especifica una serie de normas de obligado cumplimiento. Los animales pequeños podrán ir en brazos o con cinturón de seguridad. También existe la posibilidad de que los vehículos tengan un pequeño trasportín en el que podría viajar el perro.
Los animales de talla mediana deberán ir en el asiento con arnés y manta protectora, que serán aportadas en ambos casos por el taxista. Los perros con un peso superior a 20 kilogramos serán transportados en el maletero del taxi, que deberá estar acondicionado y autorizado, con malla separadora. También el taxista podrá ofrecer la opción de utilizar un trasportín grande, que deberá estar en su vehículo y cumplir con la normativa del Real Automóvil Club de España (RACE).