PLANETA CANARIO
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 del Gobierno canario ha advertido este martes, 21 de diciembre, del peligro que suponen los gases volcánicos en la zona evacuada por la erupción en el valle de Aridane.
Se ha detectado la presencia de elementos nocivos para la salud en las zonas de exclusión, incluso las alejadas del cono, por lo que este servicio público advierte de que no se puede acceder a estos lugares sin autorización.
El CECOES 1-1-2 ha divulgado un ilustrativo video en el que se aprecia cómo soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME) confirman la «masiva presencia de gases letales» no solo en el propio volcán, sino a 1.500 metros, como la zona de San Nicolás, o incluso a kilómetros, como es el caso de La Bombilla, núcleo situado junto al mar.
La UME ha observado que importantes cantidades de gases salen por deformaciones y fisuras en el terreno original. En las imágenes se observa este fenómeno junto a una viviendas prácticamente sepultadas bajo la ceniza volcánica.
Los militares, debidamente provistos de equipos de protección, han medido altas concentraciones de monóxido de carbono en una amplia área de la zona desalojada, «que pueden tener efectos irreversibles para la salud e incluso la muerte».
En esos lugares, subraya la UME, «cualquier ser humano sin máxima protección hubiera quedado inconsciente en unos minutos y fallecido en menos de media hora, por inhalación de gases invisibles».
Unas 7.000 personas continúan evacuadas, tres meses después del inicio de la erupción volcánica en el monte de El Paso, que se encuentra sin actividad magmática desde el lunes 13 de diciembre, por lo que no ha salido más lava, aunque sí queda roca fundida aún de forma residual visible a través de jameos y el interior de las coladas está aún muy caliente.
