VICENTE PÉREZ
El incendio que se inició este viernes en los montes de Garafía (La Palma) ha quemado entre 300 y 400 hectáreas, con diversos focos en un perímetro que abarca 16 kilómetros, has 300 evacuados, incluido el personal del Observatorio Astrofísico del Roque de los Muchachos; y su evolución en la segunda mitad de este sábado, 22 de agosto, depende del viento, pues se espera que a partir de la tarde empiece a soplar con rachas de 40 kilómetros por hora.
Así lo ha explicado en rueda de prensa ofrecida a las 14 horas por el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, quien se ha mostrado cauto sobre las posibilidades de controlar este sábado el fuego, ya que se van a dar las condiciones más temidas en estos casos: el triple 30, es decir, más de 30 grados, menos del 30% de humedad (en la zona está este fin de semana al 20%) y viento de más de 30 kilómetros por hora.
De hecho, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha dado avisos amarillos por vientos con rachas de hasta 70 kilómetros por hora en varias islas, incluyendo el noroeste y sureste en La Palma hasta lo que resta de fin de semana, lo que no es precisamente una buena noticia.
Tal es así que el técnico de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno canario José Parra reconoció en esta comparecencia informativa que para controlar el incendio habrá que esperar a que cambie el tiempo, previsiblemente el lunes y el martes. «No soy pesimista, pero no debemos bajar la guardia, apostilló.
Existe la posibilidad de que durante la tarde noche de este sábado el fuego gire hacia el Valle de Santo Domingo debido a la acción de los vientos orográficos, en cuyo caso sería necesario confinar en sus domicilios a los habitantes de esta zona.
Los esfuerzos de los equipos de extinción, que suman casi 400 personas (incluyendo 8 aeronaves y a partir de las 17 horas, tres hidroaviones), están centrados en que las llamas no sobrepasen la carretera insular LP-1 que no salte a La Caldera de Taburiente, afectando a Puntagorda y Tijarafe, lo cual empeoraría aún más la situación. En todo caso, la población de estos municipios está prevenida de posibles evacuaciones.
«Se trata de un incendio topográfico, de fuego roto, con muchos puntos, en un perímetro con 1.200 hectáreas pero de las que pueden habese quemado entre 300 y 400», precisó Torres.
Junto al presidente del Gobierno canario ha comparecido el delegado del Gobierno en Canarias, el palmero Anselmo Pestana; el consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, Julio Pérez, y el presidente del Cabildo, Mariano Hernández Zapata.
Por tierra participan efectivos de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma, EIRIF del Gobierno de Canarias, BRIF del Ministerio, Unidad Militar de Emergencias, Bomberos de la Isla, equipos del Cabildo de Gran Canaria y Voluntarios de Tijarafe. A este contingente se unirán más efectivos, que se han desplazado desde Tenerife vía marítima, de la Unidad de Tierra del GES, Cabildos de Tenerife y Gran Canaria, Cuerpo General de la Policía Canaria, Cruz Roja y refuerzos de la Unidad Militar de Emergencias.
Al margen de todos estos servicios, intervienen en las labores de seguridad, logística y asistencia sanitaria Policía Local, Guardia Civil, Servicio de Urgencias Canario (SUC), Ayuda en Emergencias Anaga (AEA) y servicios de municipales.
