PLANETA CANARIO
El delta de lava (fajana) continua su crecimiento en la costa de Tazacorte alimentado desde varios puntos, y ha superado ya una superficie de 38 hectáreas, equivalentes a otros tantos campos de fútbol.
La última medida de la distancia medida del frente de la fajana a la línea de costa es de 540 metros.
Continúa el penacho marino a lo largo del borde del delta de lava, produciendo nubes de vapor de agua y ácido clorhídrico (HCl), que se concentran en una pequeña área alrededor del contacto. La afección de la llegada al mar de la lava constatada en algunos parámetros físico-químicos y acidez en profundidades 0-30 metros, parece afectar únicamente a una lámina de agua de menos de 5 metros y alcanzando una distancia de 200 metros desde el frente.
La colada que comenzó el 1 de octubre desde los dos centros más en el noroeste del volcán, separados unos 600 metros del cono principal, no muestra actividad. Siguen activos los centros de emisión del cráter principal y los situados en los laterales del cono. El Comité Científico no descarta la aparición de nuevos centros de emisión en el entorno del cono existente.
Se ha constatado la construcción de tubos lávicos, que favorecen el drenaje desde el centro emisión principal hasta el mar, así como la apertura de una zona de fisuras a unos 100 metros al noroeste de los centros ya inactivos con emisión de gases y suelo a alta temperatura.
El IEO finaliza su campaña
El Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) acaba de finalizar la primera campaña oceanográfica multidisciplinar en la zona sur-oeste de la isla de La Palma cuyo objetivo ha sido dar respuesta a los requerimientos del comité científico del PEVOLCA (Plan de Emergencia por riesgo Volcánico de Canarias) con carácter de emergencia.
Durante 10 días, a bordo del buque oceanográfico Ramón Margalef, el equipo científico ha realizado un completo estudio de las propiedades físico-químicas y biológicas del agua y de la geomorfología del fondo marino antes y justo después de la llegada de la colada al océano.
En total se han recogido cerca de 3.000 muestras de agua de mar que suponen más de 500 litros, recogidas desde la superficie hasta los 1.200 metros de profundidad y, algunas de ellas, a escasos metros de la colada gracias al uso de drones pilotados por el equipo SeaDrone del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) que han permitido además analizar la temperatura superficial del agua alrededor del delta de lava gracias a una cámara térmica.
El estudio se completará ahora con más detalle en los laboratorios del Centro Oceanográfico de Canarias del IEO-CSIC, donde se analizarán, entre otras variables: salinidad, oxígeno disuelto, turbidez, pigmentos fotosintéticos, pH, existencia de especies reducidas, sistema del dióxido de carbono, metales pesados, metano, óxido nitroso, concentración de cenizas, así como la abundancia y diversidad de los distintos compartimentos del plancton marino.
Estos análisis químicos y microbiológicos de las muestras recogidas tanto desde el barco como con los drones permitirán el estudio de los microorganismos del plancton situados en la base de la cadena trófica, que responden rápidamente a perturbaciones y, por tanto, son bioindicadores centinelas para monitorizar alteraciones del buen estado ambiental del ecosistema marino.
Además de estudiar el entorno más inmediato a la colada, a petición de la Dirección General de Aguas de Canarias y con el asesoramiento técnico del Departamento de Aguas del Instituto Tecnológico de Canarias, se han tomado muestras y realizado análisis en los lugares donde está prevista la instalación de las dos desaladoras que darán suministro de agua a las plantaciones de plátano afectadas por los cortes provocados por la colada.
Por otra parte, el equipo de geología marina ha realizado una completa caracterización del fondo marino de la zona occidental de la isla de La Palma antes y después de la llegada de la lava. Para ello, se han cartografiado cerca de 24.000 hectáreas en diferentes áreas con ecosonda multihaz y se han obtenido muestras del fondo con dragas de roca.
Los científicos han podido mapear el frente del delta de lava bajo el agua a diario y obtener muestras de corales en cuyos esqueletos tratarán de determinar la presencia de helio magmático fijado durante la erupción gracias a la colaboración de la Universidad de Salamanca.
Está previsto que el próximo 14 de octubre llegue a la zona el buque oceanográfico Ángeles Alvariño equipado con el vehículo submarino ROV Liropus para continuar los estudios y tratar de observar de forma directa la entrada de lava en el mar.
